El 48% de los encuestados consideró que la situación actual del país es mala y el 47% que el próximo año estará peor.
Cargando, por favor espere...
En las últimas dos semanas, el incremento a los precios de los productos en la canasta básica fue tan drástica que la vox populi halló su mayor expresión en las amas de casa con frases habituales como “todo subió”, “el huevo está carísimo”, “las tortillas cuestan más caras”, etc., etc.; las que a su vez pueden resumirse en otras igualmente ordinarias pero contundentes: “el dinero ya no alcanza para comer”; “ahora tenemos que comprar menos cosas del mercado”, “el gobierno de AMLO y Morena no ayuda a los pobres, son unos farsantes y nos dicen puras mentiras”.
Estos comentarios que diariamente se escuchan en los mercados no son exagerados. De acuerdo con los datos de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) de la Ciudad de México (CDMX) y de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la mayoría de las mercancías de la canasta básica se han elevado. Y si comparamos los precios que tenían en octubre de 2018 con los que tuvieron en noviembre de 2021 –es decir, pasados los tres primeros años del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO)– la preocupación de los mexicanos está plenamente justificada, pues muchas de las familias están a punto de estallar porque sus ingresos no les alcanzan para comer.
En el festejo por el tercer año de su gobierno, el Presidente anunció que el salario mínimo del año próximo tendrá un aumento del 22 por ciento, aunque todavía debemos esperar que no sea una más de sus mentiras. Pero aun con dicho incremento, de acuerdo con el portal elceo.com, “México iniciará 2022, con un aumento en el salario mínimo del 22 por ciento, respecto de este año; pero aún se ubica por debajo de 31 países que forman parte de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)”. Con ese aumento, el salario mínimo diario será de 172.87 pesos y el mensual llegará a cinco mil 186.1 pesos, “los cuales equivalen a 293 dólares. Este monto ubica a México en el último lugar del listado; además está muy por debajo del promedio de mil 338 dólares”.
Con la inflación de más del siete por ciento reportada el mes pasado –una de las más altas en lo que va del siglo– y aun concretándose el anuncio del Presidente, el incremento al salario mínimo será únicamente un mejoralito que no logrará quitar a las familias mexicanas la pulmonía que ya padecen con los precios elevados de los productos básicos que, como ya vimos, aumentaron por encima del 22 por ciento. El incremento salarial será insuficiente y la crisis alimentaria se profundizará, como han advertido varios especialistas.
Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de la organización Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, recientemente reveló que el salario mínimo no es lo que los trabajadores quieren ganar, no es un buen salario porque su monto solo sirve para mantener al trabajador en la pobreza.
Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), aseguró que “si se toma en cuenta que la inflación no subyacente –también llamada alimentaria, porque incluye los precios de los productos agropecuarios y los energéticos, como la gasolina– se ubica en 11.68 por ciento, se puede concluir que el alza al salario mínimo no es suficiente, ya que está por debajo de lo que a los mexicanos les cuesta comer y pagar servicios y, por tanto, por debajo del costo de la canasta básica”.
Con la inflación y el alza desmedida de los precios, bien vale recordar una frase del escritor francés del Siglo XIX, Honoré de Balzac: “El hambre hace salir al lobo del bosque”. Hoy, el hambre puede hacer que el pueblo mexicano salga a buscar su comida y que, por primera vez, quienes acaparan la riqueza de la nación –como antes lo hicieron sus antecesores u otros explotadores– tengan que verse obligados a devolver un poco de esa riqueza. Por el momento, querido lector, es todo.
El 48% de los encuestados consideró que la situación actual del país es mala y el 47% que el próximo año estará peor.
Los mexiquenses de más bajos recursos, habitantes de comunidades campesinas y colonias populares, sufren severas carencias en servicios que el gobierno debiera proveer, pero que se niega a hacerlo.
El desarrollo del modo de producción capitalista, gran devorador de fuerza de trabajo, ha sido la causa principal del desplazamiento de multitudes que de diferentes países emigraron a EE. UU.
Ésta es la realidad de los “Pueblos Mágicos”, a pesar de la abundante publicidad que se difunde para atraer el turismo, los beneficios no llegan a las comunidades ni sus habitantes.
Aunque 701 mil personas salieron de la pobreza entre 2022 y 2024, 54.7% de la población de la CDMX aún enfrenta carencias en ingresos, salud, educación, alimentación, servicios básicos o seguridad social.
Detrás de esa próspera imagen existe otra realidad: la de miles de comunidades rurales que sobreviven alejadas de los centros urbanos.
En el horizonte del país excepcional –y no muy lejos– se vislumbra más pobreza. Eso, sin tomar en cuenta el crecimiento de los peligrosos motines juveniles.
Ojalá los políticos que tanto pregonan que estamos pasando por una verdadera transformación en el sistema de salud se atendieran ellos o sus familiares en un hospital público.
Doce firmas retienen líquidos para 1.6 millones de personas y marginan a 600 vecindarios
Se requiere una reforma estructural del sector agrícola nacional que priorice el mercado interno, las necesidades de alimentación, el desarrollo tecnológico e implemente políticas públicas que promuevan un mayor financiamiento para las unidades productivas y combatan el hambre en el campo.
No producen mercancías como la industria textil o automotriz y apenas emplean a algunas personas, pero consumen grandes cantidades de agua y electricidad.
Hace 20 años llegó Pepsi-Cola y trajo contaminación en lugar de desarrollo.
En Durango persiste una realidad que preocupa cada vez más a los trabajadores.
La ilusión de vivir bien unos meses por el esfuerzo realizado en los estados del norte pronto termina ante las múltiples carencias del hogar.
El antorchismo no llegó impuesto por nadie; llegó porque los propios vecinos lo solicitaron.
Sin protocolos ágiles fracasará combate al despojo en CDMX, advierte experto
Hackean y comprometen 400 mil registros de Atención Ciudadana de la Presidencia de México
Especialista propone a Sheinbaum retirar celulares de escuelas y limitar redes a mayores de 16
Diputadas de Morena en Puebla lanzan comentarios discriminatorios contra adultos mayores
Mexicanos exigen romper acuerdos con Israel y defender el agua en Chihuahua
Hacienda mantiene optimismo, pero bancos anticipan menor crecimiento para 2026
Escrito por Miguel Ángel Casique
Columnista político y analista de medios de comunicación con Diplomado en Comunicación Social y Relaciones Públicas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).