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Filosofía
Luchas políticas y conciencia de clase
Las luchas sociales en sí mismas no son revolucionarias.


Cada nueva clase que pasa a ocupar el puesto de la que dominó antes de ella se ve obligada, para poder sacar adelante los fines que persigue, a presentar su propio interés como el interés común de todos los miembros de la sociedad, es decir, expresando esto mismo en términos ideales, a imprimir a sus ideas la forma de lo general, a presentar estas ideas como las únicas racionales y dotadas de vigencia absoluta.

Marx y Engels

Las luchas sociales en sí mismas no son revolucionarias. Marx y Engels lo plantean claramente en La ideología alemana: si una lucha política quiere ser efectiva, ha de presentar sus intereses individuales como intereses en general, es decir, que ha de aspirar a cambiar a la sociedad en su conjunto.

Las luchas políticas serán efectivas en la medida en que erradiquen el modo económico imperante, que es la causa radical de sus inconformidades, y eliminen así la lucha de clases, no sin antes posicionarse en el poder económico y político. Según Marx, el triunfo de la lucha proletaria estará asegurado una vez que la clase trabajadora se erija como la nueva clase dominante, una vez que deje de ser la clase dominada y se constituya como aquel sector que represente a sus propios intereses, es decir, a los intereses de la mayoría. De tal suerte que las reglas sobre las cuales se regiría el nuevo modelo de gobierno serían aceptadas como voluntad general.

La auténtica lucha revolucionaria es, de acuerdo con Marx, aquella que se plantea terminar consigo misma en un futuro. De modo que Marx plantea algo radical pero necesario para la renovación profunda de la sociedad: estar dispuesto a que, como clase social, se llegue a la autoaniquilación. Estar dispuesto a aniquilarse a uno mismo contiene en el fondo el imperativo de aprender a nacer de otra manera: aprender a transformarse radicalmente.

Es decir, crear nuevos mundos, nuevas formas de vida muy distintas de lo que antes hubo. No por algo nimio, filósofos como Platón afirmaron que la mejor forma de vivir es aquella que permite una ejercitación para la muerte, es decir, aquella en la que se aprende a desprenderse de la vida para permitir una elevación espiritual. Esta perspectiva también significa superar el interés individual y las pasiones personales. No obstante, Platón se refería a construir una vida mejor más allá de la terrenalidad, más allá de la vida humana; Marx, en cambio, plantea la construcción de mejores modos de vida en la historia actual, en la concreción del hoy; y para eso es preciso asumir que la eliminación de la propia clase sea un imperativo.

Se requiere que la lucha política se instale, entonces, como una lucha que abarque a la sociedad entera, que pugne por los intereses no sólo de la clase obrera, sino de las clases desfavorecidas en general, para poder así dar nacimiento a un nuevo modelo económico. El primer paso inevitable para esto es eliminar la gran influencia ideológica de la clase dominante.

En este sentido, la estrategia de Lenin, planteada en su ¿Qué hacer?, es lograr la unión de los revolucionarios en un partido, con una profunda politización que logre sostener un movimiento de largo alcance, que vaya más allá de lo espontáneo y lo desorganizado: una lucha fundamentada en la unidad ideológica, la unidad de acción y la unidad de organización. Esta línea general de praxis conduce a lo planteado por Marx, a la superación de las luchas locales e individuales; así es como se efectuaría una agitación partidaria general en favor de la gente explotada.

Un elevado grado de conciencia política en las masas es fundamental para que la propuesta leninista se realice exitosamente. Permear en la ideología de la gente es un paso principal para construir una organización colectiva sólida que logre erradicar el sistema actual. El campo de batalla necesario es la concientización, como lo dijo Lenin. Forjar una sólida conciencia de clase es el principal objetivo político para una transformación radical de la sociedad.


Escrito por Betzy Bravo García

Investigadora del Centro Mexicano de Estudios Económicos y Sociales. Ganadora del Segundo Certamen Internacional de Ensayo Filosófico. Investiga la ontología marxista, la política educativa actual y el marxismo en el México contemporáneo.


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