“Putin vendrá y podrá orden”, se lee en miles de volantes pegados en calles y lugares públicos de Kiev.
“Putin vendrá y podrá orden”, se lee en miles de volantes pegados en calles y lugares públicos de Kiev.
El pasado lunes 7 de septiembre, Kiev, capital de Ucrania, amaneció con miles de volantes que mostraban la cara del presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, acompañados de la frase “Putin vendrá y podrá orden”.
En el día del 72 cumpleaños de Putin, miles de volantes se visualizaron en calles y lugares públicos con el rostro del presidente ruso.
Este acto de rebeldía en Kiev ocurre tras dos años de escalada de hostilidades entre Rusia y Ucrania, así como después de la incursión militar de Rusia en Ucrania, presentada como un esfuerzo por frenar la limpieza racial y el neonazismo que repuntaron en Ucrania contra ciudadanos identificados con la nación rusa.
El gobierno de Japón, instigado por su homólogo de Estados Unidos (EE. UU.) que está interesado en generar una crisis en el extremo oriente, crispó su relación con la República Popular China (RPCh) al acusarla de que planea un improbable ataque a Taiwán.
El gobierno oligárquico de Estados Unidos (EE. UU.) usa el dólar con acciones bélicas en todo el planeta como un arma imperial para socavar estados antihegemónicos y provoca crisis financieras que aumentan la desigualdad global.
“Por todas partes veo confabulaciones de los ricos que, bajo pretexto y en nombre del bienestar nacional, buscan su propio beneficio”, escribió Thomas Moore, uno de los grandes nacionalistas irlandeses.
La inconformidad de los jóvenes en muchos países de todo el mundo es una realidad que nace de los graves problemas inseparables de la sociedad dividida en clases, el capitalismo.
Escrito por Adamina Márquez
Directora editorial de buzos web. Egresada de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación por la UNAM.