Cargando, por favor espere...

Ciencia
Las tierras raras de Groenlandia
Groenlandia es un país autónomo que, paradójicamente, pertenece al reino de Dinamarca y controla su política exterior y monetaria.


Groenlandia es un país autónomo que, paradójicamente, pertenece al reino de Dinamarca y controla su política exterior y monetaria. Es denominada Kalaallit Nunaat en groenlandés, su superficie mide dos millones 166 mil 86 km²; el 85 por ciento de la isla más grande del mundo es hielo de hasta tres km de grosor, por lo que sólo es habitada en áreas libres de hielo sobre aproximadamente 57 mil habitantes, lo que la convierte en el país más despoblado del mundo. Su economía está basada principalmente en la pesca, que representa 90 por ciento de sus exportaciones; aunque depende en gran medida de los subsidios daneses para su funcionamiento. ¿Qué es entonces lo que la pone en el ojo del mundo? Groenlandia posee la riqueza de recursos naturales como las tierras raras, gas y petróleo que le confieren un gran potencial económico, aún no explotado, y una posición geoestratégica privilegiada que puja por ser adquirida bajo la codicia norteamericana.

Por esta ocasión, destacaré sus llamadas tierras raras, que consisten en 17 minerales existentes en la naturaleza: escandio, itrio, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio, y lutecio; por lo que no son tierras y recibieron ese nombre por la dificultad que tuvieron sus investigadores iniciales para separarlas de sus óxidos. Estos minerales se han descubierto gradualmente desde 1787 y su importancia ha aumentado, principalmente desde 1960. Durante 1965 y 1984 Estados Unidos (EE. UU.) se mantuvo como la fuente más importante de tierras raras en el mundo; sin embargo, debido a regulaciones ambientales y a la entrada de China al mercado mundial, la explotación de tierras raras ya no es rentable para EE. UU.; y China ahora figura como el principal productor, mientras que estos minerales adquieren mayor relevancia con los avances tecnológicos; en 2009, China alcanzó 97 por ciento de la producción mundial, y al siguiente año redujo sus exportaciones en 40 por ciento; esto provocó una crisis, principalmente para las empresas de la Unión Europea, estadounidenses y japonesas, que dependían de la importación de tierras raras de China.

El interés por los minerales de tierras raras obedece a que son materia prima en la fabricación de múltiples artefactos utilizados en la vida cotidiana, como pantallas de televisión, equipos de sonido, automóviles, imanes permanentes, catalizadores, incluso tienen aplicaciones en diversos aspectos de la medicina: ensayos inmunológicos, anticoagulantes, antimicrobianos y antiinflamatorios. Las tierras raras y el avance de la tecnología están estrechamente relacionados. Ésta es la razón por la que, en 2020, la administración de Donald Trump emitió una orden ejecutiva que reconoció una situación de emergencia nacional para EE. UU. Esta medida tenía el objetivo de fortalecer la producción nacional de minerales críticos y reducir la dependencia del país de proveedores extranjeros, especialmente de China.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con Groenlandia? En Groenlandia subyacen las tierras raras y se cree que podrían contener hasta 25 por ciento del total de estos minerales en el mundo, lo que, entre otras razones (como su posición estratégica y el control de rutas marítimas) las hace especialmente atractivas para EE. UU., que cada vez pierde terreno en la lucha comercial contra China. Trump ha declarado su intención de comprar a Dinamarca el territorio groenlandés; y no es la primera vez que un presidente estadounidense pretende comprar la zona: en 1867, durante la presidencia de Andrew Johnson, se compró Alaska a Rusia y también se planeaba adquirir Groenlandia; en 1917 compraron las Indias Occidentales Danesas; y fue en 1946, cuando el exmandatario Harry S. Truman propuso comprar Groenlandia a Dinamarca por 100 millones de dólares en lingotes de oro; pero el gobierno danés rechazó la oferta. En el presente, Trump ha señalado su intención de hacerse militarmente de Groenlandia, si la compra no fuera posible, sería una demostración más de que la historia de la clase dominante es la historia de la lucha por la conquista de recursos naturales para la producción de riqueza y su acaparamiento, aun si eso implica la apropiación por medio de la fuerza de otros territorios. 

 


Escrito por Celina Aguiar Parra

guyt


Noticia siguiente
¡Green, go home!

Notas relacionadas

Funcionarios estadounidenses señalan que el interés por la isla responde a consideraciones estratégicas de largo plazo.

El primer fenómeno astronómico será un eclipse total lunar o también llamado “Luna de sangre”.

El artículo 5 estipula que un ataque armado contra cualquier país de la OTAN debe considerarse un ataque simultáneo contra todos los Estados de la Alianza.

Con una inversión de apenas seis mil millones de pesos, se afirma que alcanzará los 314 petaFLOPS, colocándola teóricamente entre las más potentes del mundo.

Marte es un objetivo prioritario para la exploración humana, ya que es uno de los pocos lugares en el sistema solar donde pudo haber existido vida.

Organizaciones que superan desafíos como la modernización de infraestructura tienen mayores posibilidades de implementar IA.

Los investigadores chinos replican avances occidentales de primer nivel apenas meses después de que se publiquen.

El Sol muestra alta actividad, con fulguraciones intensas y eyecciones de masa coronal dirigidas hacia la Tierra.

La actividad agrícola ha saltado a la palestra nacional debido a las protestas de miles de campesinos de alrededor de 20 estados de la República.

El objeto celeste se podrá observar con telescopios avanzados.

Además del CO₂, el metano subió 16 por ciento y el óxido nitroso 25 por ciento en comparación con los niveles preindustriales.

El estudio sugiere que es probable que grandes cantidades de datos sigan expuestos a través de comunicaciones satelitales.

Los organismos genéticamente modificados (OGM), también conocidos como transgénicos, son aquellos organismos (bacterias, hongos, plantas o animales) cuyo genoma se ha modificado de forma artificial, es decir, en un laboratorio.

Brittany Mitchell, investigadora, destacó que los resultados podrían transformar los enfoques para tratar la depresión en mujeres.