Las concesiones petroleras tienen una vigencia de hasta 100 años y la de una mina de oro por tres décadas.
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El pasado domingo 26 de enero, Colombia alcanzó un acuerdo con Estados Unidos para aceptar que los migrantes deportados hacia su territorio sean devueltos en aviones militares, tras una serie de amenazas del presidente Donald Trump, que incluyeron fuertes aranceles.
Colombia anunció esa misma noche que aceptó los términos del presidente Trump, que incluían la “aceptación irrestricta” de inmigrantes que ingresaron ilegalmente a Estados Unidos. Esto ocurrió después de que Colombia impidiera el ingreso al país de dos aviones militares estadounidenses que transportaban deportados, ya que presuntamente los trataban sin “dignidad” ni “respeto”.
El canciller colombiano, Luis Gilberto Murillo, declaró que su país prepararía su avión presidencial para repatriar a sus ciudadanos, a quienes garantizarían condiciones dignas.
La disputa comenzó cuando el presidente colombiano, Gustavo Petro, negó el aterrizaje de dos vuelos militares estadounidenses que transportaban deportados hacia Colombia.
Posteriormente, Petro anunció la imposición de aranceles del 25 por ciento a las importaciones provenientes de Estados Unidos, en respuesta a una serie de medidas contra su país, dictaminadas por su homólogo estadounidense, quien previamente había indicado la imposición del 25 por ciento de arancel a los productos provenientes de Colombia, además de un listado de sanciones contra su país.
Cabe señalar que, de acuerdo con la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones de Colombia, tan sólo entre enero y noviembre de 2024, tres mil 230 empresas colombianas enviaron sus productos a ese país.
Ante la llegada de vuelos militares con migrantes repatriados, Brasil se unió a Colombia para condenar el trato que la administración de Trump daba a sus ciudadanos, al cual calificaron de “degradante”.
La cancillería de Brasil acusó el uso “indiscriminado” de esposas y cadenas en la deportación de ciudadanos brasileños, que llegaron el pasado viernes al aeropuerto de Manaos, en el norte amazónico de Brasil.
Las concesiones petroleras tienen una vigencia de hasta 100 años y la de una mina de oro por tres décadas.
La Embajada de China acusó a la representación estadounidense de utilizar la celebración de Independencia como escenario para sus diferencias geopolíticas y calificó sus comentarios como “irresponsables”.
El Departamento de Estado impuso sanciones a ocho entidades y tres oficiales militares cubanos vinculados con la explotación de níquel y el desarrollo de capacidades militares.
El Estado de Palestina calificó como “injustificada” la decisión de Estados Unidos de extender las restricciones de visa contra funcionarios palestinos, una medida que afecta su participación presencial en la ONU.
La ocupación en el sector se contrajo 2.13 por ciento de enero a julio.
El Kremlin advierte que las nuevas medidas contra el sector energético ruso podrían dificultar una salida negociada al conflicto en Ucrania.
Venezuela seguirá en la lista de 23 países considerados por Washington como principales territorios de tránsito o producción de drogas, pero ya no figura entre las cuatro naciones señaladas por incumplir sus compromisos antidrogas.
La tasa pasó de 4 a 9.5 defunciones por cada mil nacidos vivos en ocho años; el investigador Guillaume Long atribuye el incremento a las restricciones de Estados Unidos y estima que cerca de mil 800 menores habrían sobrevivido de no existir ese impacto.
El acuerdo fue suspendido por la Administración Biden ante el riesgo de víctimas civiles en Gaza.
La juventud no puede volver a ser perseguida ni tratada como enemiga interna y enemiga del Estado": escribió el funcionario.
La embarcación zarpó de Florida el 13 de septiembre y relevará al USS Cooperstown en operaciones de seguridad fronteriza e intercepción de drogas.
La tropa extranjera, conformada por 139 militares, portarán armamento.
Este proyecto de seguridad fronteriza genera profundas críticas locales y nacionales, y suspende leyes ambientales, entrelazándose con la narrativa de control migratorio y políticas de tierras federales.
Dos países definen su bando en la guerra contra el neocolonialismo; y en las urnas, sus ciudadanos expresan el deseo de soberanía y autodeterminación.
La causa más profunda, sistémica, que empuja al imperio a cometer tantos crímenes es la necesidad de expansión del gran capital.
Escrito por Fernanda Trujano Chavarría
Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.