En el capitalismo moderno, la explotación del trabajo no se limita al espacio visible de la producción: se extiende más allá de él.
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Ciudad de México. – El Observatorio de Salarios, de la Universidad Iberoamericana Puebla se pronunció porque la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) apruebe el incremento del salario mínimo para 2020 de entre el 27 y el 30 por ciento. Esto debido a que no alcanza para cubrir las necesidades básicas.
Y es que durante las próximas semanas se determinará el aumento del salario mínimo vigente durante el año 2020. Dicha decisión surgirá a partir del diálogo y acuerdos entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo, el sector empresarial y patronal, la academia y las organizaciones de la sociedad civil.
De acuerdo al Observatorio de Salarios, desde los años setenta se redujo constantemente el poder adquisitivo de los salarios y especialmente del salario mínimo, con pérdidas que alcanzaron el 80 por ciento del valor observado en 1976. A mediados de la actual década comenzó a discutirse la urgencia de recuperar los salarios mínimos.
En enero de 2019 se presentó un aumento considerable del salario mínimo general, el cual quedó fijado en 102.7 pesos diarios tras un aumento del 16 por ciento. Dicho porcentaje estuvo integrado por un incremento porcentual de 5 por ciento y un monto nominal de recuperación, esto con el fin de no afectar directamente el conjunto de los salarios y precios del país.
En el caso de la frontera norte, el salario mínimo tuvo un incremento del 100 por ciento con lo que llegó a 176.7 pesos diarios. Contrario a las especulaciones y advertencias sostenidas por años para impedir cambios en los salarios, ninguno de los incrementos supuso distorsiones negativas en el conjunto de la economía nacional.
Sin embargo, los salarios mínimos profesionales no fueron favorecidos con la política de recuperación y sólo se incrementaron en 5 por ciento a nivel nacional mientras que en la frontera norte se homologaron al salario mínimo general vigente en esa zona, lo que implicó en los hechos su desaparición.
Tras el aumento de enero de 2019 el salario mínimo, por primera vez, se ubicó en la línea de pobreza individual, aunque este monto sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de un hogar, manteniendo el incumplimiento que la misma Constitución establece en su artículo 123: “Los salarios mínimos generales deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos. Los salarios mínimos profesionales se fijarán considerando, además, las condiciones de las distintas actividades económicas. Los salarios mínimos se fijarán por una Comisión Nacional Integrada por representantes de los trabajadores, de los patrones y del gobierno, la que podrá auxiliarse de las comisiones especiales de carácter consultivo que considere indispensables para el mejor desempeño de sus funciones”.
Lograr que una familia se ubique en la línea de pobreza o por arriba de ella, supone un salario mínimo de entre 350 y 400 pesos actuales. Lograr los niveles de bienestar que dicta la constitución implicaría un salario de entre 550 y 600 pesos diarios. En comparación nuestro principal socio comercial, Estados Unidos, tiene un salario mínimo de 7.25 dólares (aprox. 145 pesos) por hora, es decir, 1 160 pesos diarios, señaló en un comunicado.
Para el próximo año, hay un consenso en la necesidad de incrementar el salario mínimo significativamente por arriba de la inflación. Distintos actores políticos y económicos han propuesto un incremento que supere los 120 pesos para 2020.
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Escrito por Redacción