Los índices de pobreza y marginación se concentran precisamente en la población indígena.
Cargando, por favor espere...
De acuerdo con la Encuesta de Seguimiento de los Efectos del Covid-19 en el Bienestar de los Hogares Mexicanos (ENCOVID-19) correspondiente al mes de octubre, hasta 22 millones de mexicanos pudieron haber caído en pobreza extrema por ingresos y 16.8 millones en pobreza por ingresos como consecuencia de la pandemia. Es decir, en total unos 38.8 millones de personas.
Además, en el momento de mayor desempleo y reducción de ingresos, en mayo de 2020, aproximadamente 10.6 millones de personas pudieron haber entrado en pobreza, y 9.2 millones en pobreza extrema, añade el estudio.
La encuesta fue elaborada por la Universidad Iberoamericana, A.C., a través del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) y la ONG “Acción Ciudadana Frente a la Pobreza”.
La ENCOVID-19 es una encuesta representativa de la población mexicana que busca estudiar los impactos de la crisis sanitaria por la pandemia del Covid-19 en el bienestar de los hogares.
Y a pesar de que, entre mayo y octubre, al disminuir el desempleo e iniciar la recuperación en los ingresos, 1.5 millones de personas pudieron salir de pobreza y 2.4 millones de pobreza extrema, esa recuperación, es insuficiente, pues de acuerdo a las simulaciones realizadas sugieren que la pandemia de Covid-19 aumentó el porcentaje de la población en pobreza extrema de 7 a 13 por ciento, y aquella en pobreza de 42 a 51 por ciento.
Otros de los datos revelados en la encuesta, son los relacionados al empleo, en octubre, 3.6 millones de personas se encontraban desocupadas (6.6 por ciento de la población económicamente activa), es decir, estaban desempleadas, las habían “descansado” sin goce de sueldo o no podían salir a buscar trabajo por la pandemia. Esta cifra es una recuperación importante respecto a mayo, cuando 8.9 millones de personas estaban en esa situación (15.5 por ciento de la PEA).
La recuperación se ha dado particularmente en aquellos sectores que sufrieron los mayores aumentos en desocupación por la pandemia: trabajadores de nivel socioeconómico bajo y medio, del sector informal, con remuneraciones de hasta $4,000 pesos, y a las mujeres. En el sector informal, las tasas de desocupación han bajado sostenidamente entre mayo y octubre al pasar de 18.7 a 8.0 por ciento.
En tanto, pese a la pandemia, el gobierno federal apenas apoyó a 36 por ciento de los hogares, pues en octubre reportaron recibir algún tipo de ayuda del gobierno a nivel nacional. Este porcentaje era mayor entre los hogares de menor nivel socioeconómico (superior a la media nacional), que en aquellos de mayores recursos (donde menos de 30 por ciento de los hogares reciben apoyos). Es decir, en casi el 70 por ciento no ha recibido algún tipo de ayuda.
Los índices de pobreza y marginación se concentran precisamente en la población indígena.
La consigna era esperanzadora: “arte para todos”.
Nuestro país es de los más ricos del mundo, pero con un pueblo sumido en la pobreza, y un reflejo de esto es la situación del campo.
La salida de una comunidad significa también dejar las actividades de las que dependía el ingreso familiar. Quienes vivían de la agricultura, la ganadería o trabajos realizados en sus localidades, deben buscar nuevas fuentes de sustento en las ciudades.
Fuera de las zonas hoteleras, la realidad es muy distinta; en las colonias populares y las comunidades humildes, miles de familias enfrentan diariamente la pobreza.
La expoliación de la clase trabajadora, sometida de mil y una formas al dominio de las grandes corporaciones, es lo que verdaderamente representa el imperialismo.
Donald Trump quiere arrojar del territorio de EE. UU. a la parte más vulnerable de la clase obrera que ha enriquecido internamente a los poderosos capitalistas norteamericanos.
La justicia social no significa pasar de año a los estudiantes o regalarles calificaciones, sino otorgar igualdad de condiciones para que nadie se quede sin preparación de calidad.
De estas comparaciones se deduce que México no tiene una política deportiva acertada, que es poco el dinero destinado por el gobierno para el deporte y que estos recursos se pierden por la corrupción.
Desde la perspectiva de los floricultores, el apoyo que presumen tanto la gobernadora mexiquense como la Presidenta de la República son pura propaganda, no existen.
Michoacán, durante décadas, ha expulsado población joven.
La mitad de los 12.4 millones de niños de 0 a 5 años vive en pobreza y 50% carece de servicios de cuidado.
El pueblo mexicano ha pagado históricamente con enfermedad e incontables vidas la acumulación de las grandes fortunas surgidas de la industria minera.
El 48% de los encuestados consideró que la situación actual del país es mala y el 47% que el próximo año estará peor.
Los mexiquenses de más bajos recursos, habitantes de comunidades campesinas y colonias populares, sufren severas carencias en servicios que el gobierno debiera proveer, pero que se niega a hacerlo.
Tren Maya registra nuevo accidente en Campeche; 123 pasajeros salen ilesos
Sheinbaum presume avances en empleo, pero persiste informalidad y estancamiento
INE obliga a Somos México que cambie de logo
Uno de cada dos niños termina la primaria sin comprender lo que lee
Sheinbaum presume avances en salud y educación pero especialistas advierten rezagos
Escrito por Redacción