Grupos de derecha y gente adinerada claman en México por la intervención yanqui; son partidos y actores políticos que ya estuvieron en el poder.
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Durante la Primera Guerra Mundial se dio el debate sobre si los socialistas debían o no apoyar a los gobiernos de los diferentes países en pugna. Para muchos socialistas no estaba claro qué papel deberían asumir. Recordemos que, para ese tiempo, algunos partidos socialistas contaban con una fuerza electoral importante. Los líderes de la Segunda Internacional se sometieron a los planteamientos de los gobiernos nacionales y aprobaron los créditos para la guerra, como es el caso de Alemania, donde sólo Liebknecht se opuso.
A nivel internacional, fue Lenin quien vio con claridad la naturaleza del conflicto, calificándola como una guerra interimperialista por el reparto del mundo, en la que poco o nada tenían que ganar las clases trabajadoras. Y lejos de apoyar a los gobiernos guerreristas, los socialistas deberían convertir la guerra imperialista en guerra civil, con el objetivo de hacer la revolución socialista. Los Bolcheviques lo hicieron y formaron el primer Estado proletario.
Es importante recordar este acontecimiento, porque los conflictos actuales nos ponen en una situación en la que es necesario cuestionarnos sobre quién paga las consecuencias de las decisiones que se toman en las élites del poder, qué les espera a las clases trabajadoras no sólo de los países imperialistas, sino de los que dependen económicamente de ellos.
Las medidas económicas tomadas por el presidente de Estados Unidos, en última instancia, afectarán a las clases trabajadoras, ya que los empresarios encontrarán la manera de cargarle los costos a los consumidores finales con la elevación de los precios, reducción de salarios o pérdida de empleos. Ése es el fondo del asunto. Las respuestas por parte de los demás gobiernos han sido medidas similares; no podía ser de otra forma, pero eso no es consecuencia de que durante años la Unión Europea se haya sometido a los intereses norteamericanos en su lucha contra Rusia y China, y hoy hacen que todos paguen las consecuencias.
Nos encontramos ante una situación en la que la izquierda internacional no tiene la capacidad de actuar para hacer que los gobiernos corrijan el rumbo. Se resiente no sólo la ausencia de Lenin, sino que padecemos las consecuencias de la lucha que la Nueva Izquierda ha dado en contra del leninismo en Europa.
Desde la caída de la Unión Soviética, hubo una lucha continua contra los planteamientos marxistas-leninistas, considerándolos autoritarios. La formación de vanguardias revolucionarias, la organización y educación de la clase trabajadora y la disciplina partidaria se convirtieron en sinónimos de antidemocráticos y autoritarios. La vía que optaron fue hacerle el juego a la burguesía entrando en las contiendas electorales como única forma de dar la lucha, creando partidos de carácter oportunista, prometiendo reformas que maquillaran los grandes problemas que afectaban a toda la población.
De igual forma, la perspectiva internacionalista de Lenin no ha sido retomada en forma alguna, no hay movimientos de izquierda que apelen a la unidad de los trabajadores más allá de las fronteras nacionales. No hay, pues, posibilidades de ponerle freno a las guerras comerciales, tampoco hay perspectiva que aglutine a los trabajadores de diferentes países. Desde que la izquierda abandonó el leninismo, perdió la posibilidad de hacer la revolución. La actualidad nos impone la tarea de retomarlo y actualizarlo.
Grupos de derecha y gente adinerada claman en México por la intervención yanqui; son partidos y actores políticos que ya estuvieron en el poder.
La emergencia de gobiernos de derecha es hoy una realidad mundial, aunque no adopta la misma forma en todos los países.
¿Cuáles son las causas principales que explican el viraje a la derecha de la región?
Poema de Atrahasis o del “muy sabio”
La revolución que reclama México “debe dejar que los muertos entierren a sus muertos, para cobrar conciencia de su propio contenido.
Lo que nos ha enseñado la historia de la filosofía es que el desarrollo del pensamiento va dejando huella.
Hoy viene a la Tribuna este poeta casi olvidado.
Los representantes de 66 países de América, Europa y Asia participaron en la reunión para acabar con el “terrorismo político de extrema izquierda”.
Es evidente que Héctor Aguilar Camín eligió, sin ambages, contar una historia desde el poder con el discurso construido para reprimir la disidencia.
Para nosotros, los iraníes, México no fue simplemente uno de los tres países anfitriones del Mundial. Fue un refugio. Fue un hogar cuando más lo necesitábamos.
Las derrotas aquí referidas son episódicas. Exhiben, sí, la incapacidad de la izquierda tradicional para encabezar la lucha de las grandes masas empobrecidas.
En la lucha por cambiar sus circunstancias, por transformar su entorno social, los seres humanos se transforman también a sí mismos.
El Expresionismo mostraba algo más complejo y de calado más interno: la angustia social, el sobrecogimiento moral y anímico de una sociedad en crisis.
Este libro reúne ocho ensayos dedicados a evocar y evaluar desde una perspectiva filosófica, religiosa y ética los hábitos íntimos y las creencias de los habitantes de la Roma imperial.
Este monumento literario está formado por un conjunto de proverbios, consejos y mandatos éticos para guiar a las personas hacia una vida justa, próspera y correcta.
La amenaza de la derecha internacional en México
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Ocupa Chimalhuacán segundo lugar con más víctimas de robo, extorsión o fraude
Riqueza y pobreza en el Estado de México
Red de Ernesto “N” movió recursos hacia EE.UU. Emiratos Árabes y Alemania: FGR
Mientras Sheinbaum ofrece apoyo institucional a la UNAM, aspirantes exigen examen presencial
Escrito por Diego Martínez
Sociólogo por la UNAM.