La firma advirtió que el endeudamiento del país se mantendrá al alza.
Cargando, por favor espere...
La actividad económica se mueve en ciclos: subidas y bajadas que forman parte del funcionamiento normal de las economías capitalistas. No toda caída implica una recesión. Por eso existen ciertos criterios para identificar cuándo un retroceso es pasajero y cuándo enfrentamos un problema más profundo. En general, hablamos de recesión cuando la caída de la actividad económica es significativa, generalizada y se prolonga por varios meses, afectando indicadores como el Producto Interno Bruto (PIB), el empleo formal, los salarios, el consumo, la producción industrial, el volumen de ventas, entre otros.
Con este propósito, el Inegi utiliza el concepto de “recesión técnica” –definida como dos trimestres consecutivos de caída del PIB– como una herramienta práctica para alertar cuando la economía está entrando en una fase recesiva. A comienzos de este año, se esperaba que dicha alerta se activara debido a que en el último trimestre de 2024 la economía mexicana registró una contracción de 0.6 por ciento. Sin embargo, en el primer trimestre de 2025 se observó un crecimiento marginal de 0.2 por ciento, lo que evitó la clasificación formal de recesión. Pero esquivar la etiqueta técnica no significa que la situación haya mejorado: la economía permanece estancada, sin dinamismo.
Este estancamiento tiene un impacto directo en las mayorías. En la sociedad en la que vivimos, prácticamente todas las necesidades –incluidas las más básicas, como alimentación, vivienda, salud, educación– se adquieren en el mercado. Por eso, el bienestar depende del ingreso con que cuenta cada individuo o familia. En la mayoría de los casos, ese ingreso proviene del empleo. Tener trabajo no es sólo una aspiración, sino una condición esencial de subsistencia. De ahí que el crecimiento económico sea clave, ya que de él depende la posibilidad de ampliar la oferta de empleo, que no sólo debe mantenerse, sino crecer conforme la población lo haga y las nuevas generaciones se incorporen al mercado laboral.
En ese sentido, los datos recientes sobre el empleo formal muestran algo más que una simple desaceleración coyuntural. En el primer trimestre de 2025 se crearon apenas 226 mil empleos formales, muy por debajo de los 423 mil registrados en el mismo periodo de 2023 y de los 264 mil en 2024. Lejos de corregirse, la situación se agravó en el segundo trimestre de 2025, con la pérdida de 139 mil 444 puestos de trabajo formales. Para dimensionar este retroceso, basta recordar que se requieren al menos 100 mil nuevos empleos formales al mes sólo para incorporar a quienes ingresan anualmente al mercado laboral (México, ¿cómo vamos?), es decir, 1.2 millones al año. Con ese referente, el avance en la primera mitad del año queda muy lejos de lo necesario y refuerza el riesgo de repetir el saldo del sexenio anterior, cuando apenas se crearon dos millones de empleos en total.
Pero éste no es el panorama completo del rezago en la generación de empleo. La situación es aún más crítica si se considera a todas las personas que carecen de un empleo o de uno adecuado. En este grupo se incluyen los desocupados, es decir, quienes buscan trabajo activamente sin encontrarlo; la población desalentada, que dejó de buscar empleo tras intentos fallidos; y los subocupados, quienes sí tienen trabajo, pero insuficiente en horas o ingresos para cubrir sus necesidades. Si se toma en cuenta este universo más amplio, son alrededor de 12.4 millones de personas las que no tienen satisfechas sus necesidades de empleo (El Economista, 1º de enero de 2025). Esta cifra refleja un rezago acumulado a lo largo del tiempo, producto de una falla estructural de la economía mexicana para generar empleos suficientes, estables y con ingresos dignos.
No vamos bien. La necesidad de empleo es enorme y no sorprende que la economía no responda, pues seguimos aferrados a las mismas recetas económicas que se han aplicado durante los últimos 36 años. Sin embargo, en lugar de reconocer la gravedad del problema, el gobierno opta por negarlo o minimizarlo, priorizando su imagen política. De esta forma, no sólo mantiene intactas las políticas económicas del pasado, sino también las viejas prácticas de simulación que han caracterizado a la política mexicana.
La firma advirtió que el endeudamiento del país se mantendrá al alza.
El adeudo de impuestos a nivel general ascendió a más de tres billones de pesos.
La exención busca elevar la competitividad del sector y atraer inversiones.
El organismo estima que el PIB aumentará a 1.9 por ciento en 2027.
La Cepal recortó su estimación de expansión del PIB a 1.3 por ciento para 2026.
Sólo 2 de cada 10 empresarios asociados a la Coparmex consideran que en el país existen las condiciones necesarias para inyectar capital.
El proyecto autoriza la emisión de deuda en el extranjero por 13 mil 500 mdd.
El alimento para mascota representó el 61 por ciento del gasto de los hogares.
Baja California Sur, Yucatán y Veracruz, entre otras, podrían verse afectadas por este fenómeno climático.
El Gobierno adjudicó el 90 por ciento de las acciones por 340.2 millones de dólares a un consorcio privado; el 10 por ciento restante seguirá en manos de los argentinos.
Los envíos al extranjero cayeron en 11.85 por ciento.
Oxfam advirtió que deducciones, exenciones y estímulos fiscales operan con escasa transparencia y favorecen a los sectores de mayores ingresos.
BBVA explicó que la baja creación de empleo afectó el consumo privado.
El organismo estima que el PIB aumentará a 1.9 por ciento en 2027.
El retroceso se debió a las políticas migratorias de EE. UU. y a la apreciación del peso mexicano.
“Fuera Israel de Yucatán”: convocan a marcha en Mérida por el agua
Comerciantes del Mercado de San Juan rechazan pagos digitales
Desabasto de medicamento alcanza a hospital de Defensa
México abre la puerta a armadoras asiáticas: elimina arancel del 10% a autopartes
Revolución de Octubre de 1917 y repudio de la deuda externa
Escrito por Tania Rojas
Maestra en Economía por El Colegio de México. Estudia un doctorado en Economía en la Universidad de Massachusetts Amherst, en EE.UU.