Va a iniciar la quinta semana de ataques de Estados Unidos (EE. UU.) y su socio Israel a la República Islámica de Irán y el conflicto está empedernido.
Cargando, por favor espere...
Cuando una industria desaparece por obsolescencia tecnológica, la mano de obra se traslada a una nueva más moderna o actualizada, según la historia económica. Sin embargo, hoy está lejos de suceder esto porque en los países desarrollados y sus mercados de consumo y producción satelital la robotización está automatizando los procesos fabriles y echando a la calle a gran parte de los trabajadores, sin darles oportunidad de saltar a otras empresas industriales y comerciales. Este fenómeno no es nuevo, porque data de los inicios del capitalismo primitivo, cuando las máquinas empezaron a desplazar mano de obra, cuyo impacto entonces no fue brutal porque el nuevo sistema económico se hallaba en expansión y tenía la necesidad imperiosa de más mano de obra barata.
Pero ahora, con el agotamiento del capitalismo y la innovación nunca antes generada por la inteligencia artificial, gigantes tecnológicos como Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta están despidiendo a muchos de los miles de empleados que habían contratado cuando comenzaron a expandirse a nivel global. En el caso de México, el estudio El riesgo de automatización en México. Diferencias temporales y generacionales entre las distintas ocupaciones, elaborado por la Comisión Económica de América Latina y Caribe (CEPAL), revela que entre 2005 y 2020 el 11.3 por ciento de las tareas laborales fueron automatizadas; que otro 11.7 por ciento de ocupaciones enfrentaron ese riesgo y que hoy el 64.4 por ciento de los empleos en México se hallan frente al riesgo de ser automatizados.
El informado lector seguramente recuerda que muchos de los trámites que antes se hacían en las ventanillas de los bancos hoy pueden hacerse a través de una app en el celular y que, de igual forma, muchos trámites se hacen en línea sin que haya que ir a una caja del súper, porque puede hacerlos de forma automática. Es decir, la automatización es un asunto de la cotidianidad actual y en la medida que avanza causa espanto, porque muchos de los trabajadores corren el riesgo de perder sus empleos; sobre todo en países como el nuestro, donde el capitalismo subdesarrollado ofrece pocas opciones de empleabilidad y se halla cada vez más alejado de compartir el mito del “pleno empleo”, que ha caído por su propio peso en las mismas naciones desarrolladas.
El capitalista accede inmediatamente a la automatización porque con ésta aumenta su producción, abarata costos, reduce su lidia con los empleados y obtiene mayores ganancias. Sin embargo, estos múltiples motivos de alegría se estrellan contra su cara, porque a pesar de que puede producir millones de mercancías en tiempo récord, éstos no se venden con la misma velocidad por la sencilla razón de que las masas consumidoras se encuentran empobrecidas, bien porque están en el desempleo o porque reciben salarios míseros, además de que su creciente malestar pone en riesgo potencial la estabilidad política del sistema capitalista.
Cuando los capitalistas piensan que tienen derecho a la automatización sin considerar el derecho de los trabajadores cometen un craso error, porque además de las consecuencias ya descritas, están propiciando no la emergencia de una catástrofe que acabe con la humanidad, pero sí una cuestión que tanto Musk como Zukerman han entrevisto: un aceleramiento de la crisis del capitalismo derivada de la no venta de las mercancías, generado a su vez por el desempleo masivo y los ingresos por salarios laborales demasiado bajos. En conclusión: el sistema capitalista falla irremediablemente y el miedo más terrible del capitalista es que éstos se den cuenta de que son la inmensa mayoría y que, como dijera el poeta veracruzano, den un paso y que la tierra tiemble bajo sus pies.
Va a iniciar la quinta semana de ataques de Estados Unidos (EE. UU.) y su socio Israel a la República Islámica de Irán y el conflicto está empedernido.
El pueblo de Quicayán, perteneciente al municipio de Tecomatlán, es un enclave pequeño en los márgenes de los ríos Acateco y Mixteco.
En este momento no suena exagerado decir que en el curso de su historia la humanidad presencia una ruptura estructural que desde hace al menos cinco décadas se anunciaba.
La economía mexicana no crece. O más exactamente, “crece” de manera insignificante y preocupante.
En su obra Dialéctica de lo concreto, Karel Kosík revela que el mundo puede construirse a partir del pensamiento común, la práctica utilitaria y la “fijidez” de las formas.
Las guerras no sólo se libran con misiles o tanques; también se libran en el plano económico y a costa del bolsillo de los más pobres del mundo.
La ideología dominante promueve la falsa creencia de que las guerras obedecen a causas subjetivas: ideológicas, religiosas o a desarreglos mentales de sus promotores.
“La espantosa guerra actual (sería) sólo el anuncio de nuevos conflictos internacionales todavía más mortíferos y (conduciría) en todos los países a nuevos triunfos de los señores de la espada, de la tierra y del capital”.
La XXII Espartaqueada Deportiva Nacional, celebrada en Tecomatlán, Puebla, no ha sido una simple competencia atlética de alto rendimiento, sino un auténtico derroche de energía, buena disposición, espíritu competitivo, euforia y convocatoria de las juventudes antorchistas.
Recientemente fue aprobada una iniciativa que modifica el Artículo 123 constitucional, relacionado con los derechos laborales, impulsada por el gobierno en turno con el respaldo de representantes sindicales, patronales y de grupos de la sociedad, según reportes periodísticos.
Entre los numerosos textos del siglo XIX que seconcibieron como instrumentos para la emancipación del proletariado, ninguno alcanzó un grado de legitimidad comparable al de la obra de Karl Marx.
La sección uno del primer tomo de El capital es clave para entender la obra de Marx y su método.
La situación es complicada y el tiempo apremia, ya que otras economías del mundo, señaladamente la China, producen mucho más y mucho más barato.
Del siete al 15 de marzo, Tecomatlán, la Atenas de la Mixteca, se vestirá de gala y alegría recibiendo a miles de compatriotas que participan en el evento deportivo más importante de México.
Los comerciantes, que poseen vasta experiencia en su oficio porque venden en numerosas ferias de la región y el país, hicieron comentarios muy reveladores.
Ultrarricos mexicanos concentran fortuna en paraísos fiscales: Oxfam
Oracle opta por IA y despide a Miles de trabajadores
Expertos señalan fuga en ducto de Pemex pese a versión oficial de emanaciones naturales
Rusia anuncia envío de segundo barco con petróleo a Cuba
IA calienta el planeta: centros de datos elevan hasta 16.4°C la temperatura local
Adeudos de Pemex a empresas de EE. UU. superan 2,500 mdd
Escrito por Capitán Nemo
COLUMNISTA