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editorial
Condena mundial contra Netanyahu y su gobierno fascista
El Consejo Editorial de este semanario une su voz a la de todos aquellos ciudadanos del mundo que exigen se ponga un alto a la masacre del pueblo palestino.


Nuestros lectores pueden encontrar en el Reporte Especial de esta semana la descripción de la saña israelí contra el pueblo palestino hasta llegar a igualar el horror desplegado por los nazis contra los judíos en la Segunda Guerra Mundial, su desafío a la opinión y a las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como la condena que la mayoría de los países ha emitido ante el genocidio perpetrado por Israel.

El Consejo Editorial de este semanario une su voz a la de todos aquellos ciudadanos del mundo que exigen se ponga un alto a la masacre del pueblo palestino. Llamamos a todos los seres humanos contrarios a esta irracionalidad a solidarizarse con la condena mundial al neofascismo de Israel, a respaldar a quienes exigen libertad para Palestina, cuyo sufrimiento es una prueba muy elocuente de lo que el imperialismo depara a todos los pueblos del mundo.

Todo ser pensante, humanitario, partidario de la convivencia pacífica, tiene el deber moral de solidarizarse con quienes denuncian y condenan al gobierno israelí y a los gobiernos imperialistas que lo sostienen en su guerra de exterminio.

La masacre de palestinos debe llamarse por su nombre: un crimen de lesa humanidad, un genocidio del imperialismo que encabeza el gobierno yanqui. Toda persona honesta y contraria a la opresión, la injusticia, la invasión, el despojo y el saqueo; contraria al abuso de los poderosos, que someten con sus armas a los débiles, debe levantar hoy la voz y unirla a quienes condenan en todo el mundo a los asesinos: al gobierno israelí, a su gobernante criminal, Netanyahu, sirviente del gobierno estadounidense, que es lo mismo que decir de los corporativos capitalistas que explotan a los trabajadores de todos los países.

En estos momentos, la mayoría de los pueblos condena el asesinato del pueblo palestino, la muerte por hambre, la tortura, la ferocidad contra los seres más vulnerables en la Franja de Gaza: niños, mujeres y ancianos mientras se les impide recibir ayuda internacional, a quienes se mata jugando tiro al blanco cuando acuden a pedir agua y comida a los organismos humanitarios que intentan mitigar el sufrimiento de las víctimas.

La heroica resistencia palestina ha impedido hasta la fecha que el asesino Netanyahu y su gobierno fascista cumplan con la tarea que les ordenó su amo. A pesar de la bestial ferocidad con que ha tratado de cumplir con la tarea de exterminar a todo un pueblo, con todo el arsenal de armas de destrucción masiva y la asesoría militar que le brinda el imperialismo estadounidense, no ha podido consumar su tarea; se lo ha impedido un pueblo despojado, perseguido, confinado en una franja de su propio territorio por el gobierno de un país creado artificialmente.

Hay algo nuevo, sin embargo, que esta semana recogen las páginas de buzos: la mayoría de los países, pueblos y gobiernos ya no sólo expresan su inconformidad por las acciones genocidas de Israel, comienzan a realizar acciones concretas contra ese gobierno neofascista como tratar de romper el bloqueo para llevar ayuda humanitaria. Por de pronto, como un acto de solidaridad, muchos países se han negado a escuchar el discurso de Netanyahu en la sede de la ONU; y no sólo eso, desde Israel se levantan voces en contra de su propio gobierno y en la primera potencia bélica crece la protesta contra quienes financian el genocidio. 


Escrito por Redacción


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