editorial
La corrupción y el huachicol fiscal
En México, la corrupción de los funcionarios públicos y su propagación a otros sectores de la sociedad es un fenómeno viejo y harto conocido.
En México, la corrupción de los funcionarios públicos y su propagación a otros sectores de la sociedad es un fenómeno viejo y harto conocido; lo mismo puede decirse del contrabando en sus múltiples variantes: contrabando de mercancías extranjeras, de drogas, armas y, en nuestro tiempo, de combustibles.
Ambos fenómenos están íntimamente ligados, los contrabandistas son conocidos como corruptos; esta forma de la corrupción tiene una variante en México: el mercado ilegal de combustibles, bautizado recientemente como huachicol y que ahora ya no se concentra en unas cuantas bandas criminales, sino se practica desde las más altas esferas del poder. De estos fenómenos emparentados se ocupa buzos hoy, en su Reporte Especial.
Hablar del huachicol fiscal exige hablar de su nexo con la corrupción para explicarse algunas cosas y para estar al corriente de las noticias, vertiginosamente cambiantes. La corrupción en México se convirtió en un tema popular y cotidiano allá por el año 2018, en tiempos de AMLO, cuando éste aspiraba a la Presidencia de la República y declaraba el combate a la corrupción como su bandera principal; gracias a este discurso obtuvo la mayoría de los votos y la silla presidencial. A su gobierno le llamó el gobierno de la “Cuarta Transformación” (4T) y durante seis años agitó esa bandera y arremetió incansablemente contra los corruptos; pero la corrupción no desapareció jamás: hubo pruebas de esto a todo lo largo de su gobierno y hoy buzos menciona un importante ejemplo de corrupción durante su sexenio, en una dependencia oficial acusada de desviar recursos públicos por decenas de miles de millones de pesos y cuyo autor principal vive libre y feliz.
Pero la corrupción no solamente se mantuvo en pie, sino que aumentó rápida y desproporcionadamente, a decir de algunos estudiosos de este fenómeno, investigadores del país y también del extranjero, consultados por este semanario.
AMLO entregó el poder, pero la 4T permaneció y la corrupción no deja de aumentar, a pesar de que el combate inaugurado por él no ha cesado, según el actual discurso presidencial.
Es en este punto donde entra en escena el fenómeno del huachicol fiscal explicado concisamente por un experto en ambos temas: el huachicol fiscal es un aspecto importantísimo de la corrupción en México y ha tenido un rápido incremento en los últimos años: digamos en los últimos siete años de la 4T.
En primer lugar, el huachicol fiscal es parte importante de la corrupción general. Las cifras de este mercado ilegal equivalen a un tercio del mercado anual de combustibles en México; este fenómeno demuestra el fracaso del combate a la corrupción en tiempos de la 4T. En segundo lugar, el huachicol fiscal, su persistencia y su incremento evidencian la ineptitud e incompetencia para combatir la corrupción en general.
Finalmente, la extensión del fenómeno a otros sectores de la sociedad mexicana habla de una descomposición que ha llegado a niveles sin precedentes y su crecimiento puede acarrear consecuencias que nadie desea, por dolorosas.
Escrito por Redacción