Cargando, por favor espere...

Nacional
Violencia y entorno urbano precario aumenta el riesgo de trastornos mentales
El 80 por ciento de quienes cuidan a personas con enfermedades mentales son mujeres en situación de pobreza.


La precariedad urbana representa un factor que eleva el riesgo de trastornos mentales como la ansiedad y la depresión, los cuales se intensifican por la violencia y la exclusión, ya que la estructura del entorno urbano influye de forma directa en el estado emocional de las personas, aseguró la doctora María Elena Medina-Mora, especialista en esta materia.

Entre los factores que contribuyen a la presencia de trastornos mentales se encuentra el desempleo. La falta de oportunidades laborales genera estrés y afecta la estabilidad emocional; además, la ausencia de escolaridad en sectores de la población también provoca baja autoestima y reduce las posibilidades de desarrollo.

Agregó que la concentración de población migrante crea entornos difíciles, pues la adaptación al nuevo contexto afecta el equilibrio mental. Aunado a la inseguridad, factor que genera miedo constante entre los habitantes.

Asimismo, indicó que la violencia interpersonal, organizada o sexual daña de manera profunda la salud mental de quienes la enfrentan.

En México, casi el 29 por ciento de los adultos ha enfrentado al menos un trastorno mental en algún momento de su vida. En América Latina, el 34 por ciento de la población presenta alguna forma de trastorno mental.

Expertos en el tema coinciden en la necesidad de transformar el modelo de atención a la salud mental. Proponen incluir la prevención, el acompañamiento comunitario y una planificación urbana centrada en las personas.

Las ciudades deben priorizar espacios seguros, dignos y accesibles para toda la población; ya que el acceso a áreas verdes contribuye a reducir el estrés y mejora el ánimo. Una percepción de seguridad también fortalece la estabilidad mental de los habitantes, aseguraron.

Cabe destacar que, según los especialistas, el 80 por ciento de las personas encargadas del cuidado de pacientes con enfermedades mentales son mujeres en situación de pobreza, quienes no reciben apoyo institucional ni reconocimiento por su labor.


Escrito por Abigail Cruz Guzmán

Reportera


Notas relacionadas

El Presupuesto de Egresos de la Federación resulta insuficiente para cubrir las necesidades de millones de mexicanos.

Las grandes fortunas se mantendrán exentas de pagar mayores impuestos debido a que no se contempla una nueva reforma fiscal.

Cuando veían la solución cerca, un amparo interpuesto por un diputado de Morena está retrasando nuevamente el proceso.

Desde 2010 y hasta abril de 2025, 27 personas buscadoras fueron asesinadas en México por su labor de búsqueda de familiares, de acuerdo con el memorial elaborado por A dónde van los desaparecidos.

El Servicio de Inteligencia Exterior ruso afirmó que la Comisión Europea presiona a Kiev para reclutar mujeres y facilitar el retorno de refugiados ucranianos; la Unión Europea rechazó la acusación y Ucrania sostiene que no existe ningún plan para una movilización femenina obligatoria.

No puede evadirse la realidad, la sociedad humana está profundamente dividida en dos clases sociales fundamentales.

El lema de “por el bien de todos, primero los pobres” se vuelve un sinsentido, una consigna vacua si analizamos lo que sucede en México.

En Chihuahua, miles de jóvenes están dejando la escuela porque no alcanza el dinero en sus casas.

El problema para los padres de familia consiste en sostener los estudios de los hijos, pero con trabajos precarios e inestables en el mercado laboral, poco se puede hacer.

La búsqueda de argumentos complacientes conduce a una justificación inútil que no está a la altura de los cambios que México, América Latina y el mundo están experimentando.

Este nuevo cine utilizó las viejas técnicas fílmicas producidas en la época de la dictadura de Mussolini; pero su enfoque era totalmente distinto.

La hoja de vida de Dolores Correa Zapata resulta excepcional en una época en que las mujeres no tenían cabida en el quehacer intelectual.

Los índices de pobreza y marginación se concentran precisamente en la población indígena.

La consigna era esperanzadora: “arte para todos”.