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editorial
Los mexicanos pagarán el rescate de Pemex
El Reporte Especial de buzos habla esta semana del rescate financiero de Petróleos Mexicanos (Pemex) que el gobierno morenista ha venido intentando prácticamente desde el inicio del gobierno de AMLO.


El Reporte Especial de buzos habla esta semana del rescate financiero de Petróleos Mexicanos (Pemex) que el gobierno morenista ha venido intentando prácticamente desde el inicio del gobierno de AMLO hasta el presente año, es decir, el séptimo de la “Cuarta Transformación” (4T), cuando para subsanar las deficiencias financieras de Pemex se han destinado recursos presupuestales, así como créditos obtenidos por el Gobierno Federal que evidentemente han redundado en un acelerado aumento de la deuda externa, mucho mayor en la actualidad que al comienzo de la 4T.

buzos trata del último préstamo internacional contratado por el actual gobierno de la 4T y que asciende a 12 mil millones de dólares (si el dólar vale cerca de 20 pesos, entonces la deuda contraída se acerca a la modesta suma de 240 mil millones de pesos mexicanos).

Analistas especializados afirman que este préstamo será insuficiente para rescatar a Pemex, porque sus deudas con proveedores y contratistas son muy grandes; sus problemas y su incapacidad financiera aumentarán. Mientras tanto, sus aportaciones al Estado mexicano han disminuido, así como sus cargas fiscales. El Gobierno –sostienen los especialistas– tendrá que continuar rescatando a Pemex tal vez otros siete años con parte de su presupuesto y adquiriendo más préstamos internacionales.

Los analistas también aseguran que para mejorar los servicios básicos para la población, como salud, educación, seguridad pública y hasta el suficiente y eficaz suministro de agua potable no hay préstamos internacionales ni partidas presupuestales extraordinarias; y que con la política petrolera anunciada desde los tiempos de AMLO en el sentido de ya no exportar crudo, sino enviarlo a las refinerías de Dos Bocas y otras para producir todo el combustible necesario para el país, disminuirán todavía más los ingresos fiscales del Estado, que ni siquiera contará con recursos suficientes para sostener su política de programas sociales. Éstos serán parte de los costos del rescate de Pemex, que en realidad pagarán los mexicanos más pobres.

A estas conclusiones nos llevan los pronósticos de los especialistas: Pemex, industria petrolera nacionalizada por un gran Presidente, era una brillante promesa, pero ahora se está convirtiendo en una enorme piedra atada al cuello de los mexicanos que se encuentran al borde de las aguas profundas. 


Escrito por Redacción


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