editorial
Crisis en el sistema nacional de salud
En los últimos meses de 2025 saltó a la vista el deterioro del sistema nacional de salud pública y de la atención médica a la población.
En los últimos meses de 2025 saltó a la vista el deterioro del sistema nacional de salud pública y de la atención médica a la población, problema que se agudizó a principios del sexenio anterior como resultado de la política general del gobierno de la “Cuarta Transformación” (4T): la “austeridad republicana”, los recortes presupuestales y el cambio hacia el sistema de salud “para el bienestar” que, según expertos, ha significado un empeoramiento de los servicios a los derechohabientes y dejó sin atención médica a más de la mitad de la población, lo que significa que alrededor de 60 millones de mexicanos no tienen acceso a la atención médica por parte del Estado y que la otra mitad, aunque cuente con este servicio, de todos modos se ve obligada a acudir a hospitales privados o a consultorios de farmacias, afectando gravemente sus ingresos, porque el servicio público es deficiente y no hay suficientes medicamentos, ya que el cuento de la Megafarmacia de aquel expresidente nunca se hizo realidad.
La política de salud de la 4T ha provocado el estrangulamiento de las instituciones de salud de todos los niveles, que hoy enfrentan la carencia de recursos indispensables como personal sanitario, medicamentos, insumos y equipo médico; afectando tanto a los pacientes como a los trabajadores del sector, quienes han denunciado la grave situación por la que atraviesa la inmensa mayoría de los derechohabientes, cuya salud se desatiende. Institutos nacionales de salud pública y hospitales de alta especialidad, que todavía gozan de gran prestigio entre la población por su alto desempeño, hoy enfrentan una crisis cuyos efectos ya se dejan sentir.
Las denuncias y reclamos del personal y de los derechohabientes de los institutos de salud contrastan con las declaraciones recientes de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien aseguró que en su administración la salud es prioritaria, que no se han efectuado recortes presupuestales a la salud y que el abasto en los hospitales es del 90 por ciento.
Es posible que mientan quienes le proporcionaron estos datos, que sus investigadores hayan ajustado las cifras para que reflejen una situación tranquilizadora; pero la realidad es muy terca y revela que la salud del pueblo mexicano sigue sin atención y que es urgente el rescate del sistema nacional de salud pública.
No han faltado declaraciones de los afectados –organizaciones civiles autónomas, especialistas, médicos, trabajadores del sistema y pacientes– que, inconformes con estas afirmaciones, sostienen que los datos que la Presidenta utiliza son falsos. Nuestro Reporte Especial recoge esta semana sus opiniones en torno a las graves afectaciones a la salud de los derechohabientes en los institutos y hospitales de alta especialidad del sector público.
Escrito por Redacción