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editorial
Inteligencia Artificial: ambiciones y temores
La IA multiplicará las ganancias de los capitalistas.


buzos habla nuevamente de la Inteligencia Artificial (IA); el Reporte Especial de esta semana profundiza nuestros conocimientos sobre el tema, resumiendo el desarrollo de la producción de máquinas “inteligentes” desde su origen hasta el momento; los grandes avances en los países tecnológicamente más desarrollados y el enorme interés de las grandes empresas capitalistas que encuentran posible la realización de un sueño: sustituir el trabajo vivo con máquinas, prescindir de los trabajadores que hacen posible la ganancia y el enriquecimiento de la burguesía; pero este reporte confirma y refuerza las conclusiones económicas presentadas en nuestra edición 1236: los avances de la IA conducirán a la elevación de la plusvalía, es decir, al incremento del grado de explotación de la fuerza de trabajo y al desplazamiento de mano de obra.

La IA multiplicará las ganancias de los capitalistas, elevará formidablemente la extracción de plusvalía, es decir, la explotación de los trabajadores, y reducirá el número de obreros en el proceso productivo, lo que significa el aumento de la desocupación y la pobreza, con todas sus muy sabidas consecuencias.

Pero el sueño de la burguesía de liberarse de la fuerza humana no es realizable, porque es imposible renunciar por completo al trabajo vivo; si lo fuera, sería la muerte del capitalismo, de la burguesía, porque sin explotados no puede haber explotadores. La clase trabajadora es imprescindible para la clase capitalista: las máquinas “inteligentes” tienen que ser producidas por seres humanos y éstos siempre necesitarán satisfactores para subsistir. Éste es el comienzo de una cadena productiva interminable de IA y de seres humanos que la creen.

Datos aportados por investigadores e instituciones que han estudiado el tema desde hace años, exponen en esta ocasión las consecuencias positivas y negativas que podrían resultar de realizarse lo que en algún tiempo fue una fantasía de ciencia ficción y hoy acrecienta, por un lado, la ambición del sector más poderoso y minoritario de la sociedad de incrementar sus ganancias y, por otro, crea temores entre los que luchan por los intereses de las clases trabajadoras y ahora se preocupan por un futuro no muy lejano en que las condiciones de vida de la inmensa mayoría de la sociedad empeoren a consecuencia del uso de la IA.

Aunque las máquinas no puedan sustituir por completo al trabajo vivo, mientras la producción de la IA esté en manos de una clase social que sólo piensa en incrementar sus ganancias, las condiciones de vida de los obreros sí pueden empeorar con el desempleo, el empobrecimiento y la superexplotación. Los avances en la automatización de la industria únicamente podrán servir a los trabajadores cuando todo el proceso productivo esté en sus manos; y para eso debe prepararse la clase obrera. Éste no es un sueño irrealizable, está demostrado, no sólo teóricamente, sino con hechos históricos, que éste es el camino. 


Escrito por Redacción


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