editorial
Los beneficiarios del Tren Maya
Las protestas comenzaron desde el inicio de las obras y arreciaron a medida que la destrucción del medio ambiente fue aumentando.
Los habitantes de la región maya que serían beneficiados con esta obra colosal gracias al impacto que provocaría en el turismo y su derrama económica ahora protestan indignados y furiosos a lo largo de la ruta del Tren, en pueblos y ciudades, para manifestar su repudio al gobierno que ha causado tanto daño en la región, la devastación de la selva, desaparición de cenotes y otros depósitos naturales de agua, daños a sus campos de cultivo, despojo de sus tierras, derrumbe de vestigios arqueológicos –huellas que dejaron sus antepasados–, en pocas palabras, la destrucción de sus raíces como consecuencia de la introducción de vías férreas.
Las protestas comenzaron desde el inicio de las obras y arreciaron a medida que la destrucción del medio ambiente fue aumentando; arqueólogos, antropólogos, ambientalistas, historiadores y muchos intelectuales más que advirtieran desde un principio lo que ocurriría, hoy señalan con pruebas palpables las consecuencias que ellos anunciaron.
Los grandes objetivos de esta megaobra no se han cumplido; aunque la realización del proyecto avanzó, la derrama económica no llegó a manos de los pobladores, campesinos, indígenas marginados, agricultores paupérrimos sin ingresos para alimentar a sus familias no han mejorado sus condiciones de vida.
El medio ambiente que iba a ser protegido, ahora ha recibido lo contrario gracias a la costosa obra ferroviaria; en vez de conservación, los centros arqueológicos, factor importante de la actividad turística, han sufrido grave deterioro y algunos han sido removidos; éste es el resultado de la gestión de un gobierno “civilizado”.
La derrama económica llegó, pero no a la región maya, sino a los bolsillos y a las cuentas bancarias de los grandes empresarios, concesionarios de la megaobra. La mejoría llegó, pero no a la vida de las comunidades marginadas, sino a las empresas, funcionarios y políticos que resultaron beneficiados en diversas formas por la aplicación de miles de millones de pesos, más de tres veces lo presupuestado en los cálculos del exPresidente y su gobierno durante el primer piso de la “Cuarta Transformación”.
Asesores técnicos y científicos se aprovecharon de la ignorancia, la irresponsabilidad o la ambición económica y política de gobernantes que hoy han de estar muy satisfechos de estos resultados benéficos para ellos y sus familias, pero muy perjudiciales para millones de mexicanos de todo el sureste del país.
Escrito por Redacción