Pronto se cumplirá medio siglo de asedio imperialista contra la República Islámica de Irán.
Cargando, por favor espere...
Esta semana, buzos habla de las “fábricas oscuras”, que no requieren iluminación, temperatura regulada, ventilación y las condiciones mínimas indispensables para el trabajo de los seres humanos, porque en ellas no operan personas, sino robots, máquinas “inteligentes” que no tienen los requerimientos del ser humano, como el descanso y el esparcimiento y su único fin es producir, realizar las operaciones que les han programado y que antes estaban a cargo del trabajo vivo, del obrero de carne y hueso.
El potencial económico de estas fábricas es gigantesco, tiende a ser infinito, se trata de una revolución industrial más asombrosa que las que se conocieron en los siglos anteriores; pero este avance económico está en manos de los capitalistas, de la clase propietaria de los medios de producción y de la riqueza creada por la sociedad.
Aquellos que piensan que la Inteligencia Artificial es benéfica para todos bajo el capitalismo, no están muy bien en su razonamiento; si alguien espera que las “fábricas oscuras” traigan consigo beneficios, prosperidad y bienestar a la humanidad, se equivocan rotundamente: ninguna revolución industrial, desde que el capitalismo se entronizó como el modo de producción dominante en el planeta Tierra, ha traído progreso económico ni felicidad a las mayorías sociales, a las clases trabajadoras; ha sucedido siempre todo lo contrario: el aumento de la producción, la mayor productividad del trabajo y la intensificación del mismo han provocado mayor explotación, disminución de los ingresos y pérdida del empleo para millones de trabajadores; y esto mismo ha comenzado a ocurrir en este siglo al surgir la fábrica “inteligente”; la automatización de la industria y la Inteligencia Artificial han desembocado en la sustitución de trabajadores por robots; no pueden vivir mejor los obreros echados a la calle que han tenido que buscar empleos peor remunerados; y los pronósticos no son nada tranquilizadores.
Las leyes que rigen al modo de producción capitalista se imponen a pesar de los grandes avances, descubrimientos, invenciones y perfeccionamiento tecnológico; y estas leyes actúan más drásticamente contra los trabajadores. La ley de la plusvalía, de la explotación, ha permanecido con cada gran avance de la industria; las leyes de acumulación y depauperación creciente se imponen tercas con cada avance de la producción; y el aumento del desempleo es un fenómeno muy claro entre las calamidades del desarrollo capitalista: es otra ley del sistema y las fábricas “inteligentes” lo confirman.
Para medir el grado en que se explota al trabajador, la ciencia económica compara la plusvalía que se extrae a los obreros con el capital variable, es decir, monto de los salarios que éstos reciben (P/V); si el monto de los salarios tiende a cero, porque los trabajadores han sido remplazados por máquinas, entonces el grado de explotación tiende a infinito (toda cantidad dividida entre cero da infinito); esto es lo que ocurre en las fábricas “inteligentes”.
Pero toda la ciencia aplicada a la producción no ha podido descartar del todo el trabajo vivo, que sigue siendo el único creador de valor nuevo en el mundo; y ninguna fábrica “inteligente” puede prescindir por completo de la fuerza de trabajo que, aunque reducida, producirá una plusvalía gigantesca, que tiende al infinito.
Este fenómeno, de reciente aparición en el mundo, no es más que una revolución en la industria bajo el dominio del capitalismo. Las leyes económicas y sociales de este modo de producción clasista rigen vigorosamente y sólo dejarán de existir cuando el capitalismo desaparezca en la Tierra; sólo cuando las “fábricas inteligentes” estén en manos de los trabajadores, sean propiedad social, beneficiarán a todos. Éstos son algunos de los conceptos económicos que nos hace repasar esta semana nuestro Reporte Especial.
Pronto se cumplirá medio siglo de asedio imperialista contra la República Islámica de Irán.
La insaciable ambición del imperialismo de apropiarse los recursos naturales de otros países lo lleva a intervenir en asuntos internos.
La mayoría de los medios de comunicación en todo el mundo se dedicó a transmitir la hazaña espacial estadounidense, último episodio en esta carrera por el espacio exterior después de varias décadas de no efectuar un viaje tripulado a la Luna.
Las protestas comenzaron desde el inicio de las obras y arreciaron a medida que la destrucción del medio ambiente fue aumentando.
Trabajadores, comerciantes, agricultores, maestros, artistas y estudiantes en todo el mundo ondean banderas de Irán, Palestina, Venezuela y Cuba, exigiendo alto a la guerra imperialista de Israel y Estados Unidos contra esos pueblos.
buzos habla esta semana del drástico cambio en la política del gobierno de la “Cuarta Transformación” (4T) con respecto a la peligrosa técnica del fracking de la que hasta hace poco no era partidario y hasta había llegado a prometer su prohibición.
Muchos han descrito con detalle los beneficios que durante más de medio siglo proporcionó a la población capitalina y de la zona conurbada el Sistema de Transporte Colectivo Metro.
El imperialismo tiene un grave problema: no cuenta con suficientes “minerales críticos”, así llamados por los altos costos de exploración y las dificultades técnicas para extraerlos.
Esta semana, nuestro Reporte Especial habla del despido masivo de trabajadores en la empresa trasnacional General Motors y sus efectos en otras empresas de esta rama de la industria, así como de la consecuencia inmediata en la situación de los obreros en México.
A punto de cumplirse cuatro años del inicio de la Operación Militar Especial de Rusia en Ucrania, se puede hablar del fracaso de las aviesas intenciones imperialistas de implantar un nuevo colonialismo.
Es grande y compleja la problemática educativa del país; en todos los niveles educativos hay problemas difíciles y urgentes.
El Reporte Especial de buzos habla esta semana de la reforma electoral que seguramente ya se encuentra en elaboración por parte de un nuevo organismo que se perfila como el árbitro electoral.
En entrevista exclusiva para este semanario, el ingeniero Aquiles Córdova Morán, Secretario General del Movimiento Antorchista Nacional, expuso su punto de vista acerca de la peligrosa situación a que el imperialismo ha conducido a la humanidad.
Son millones los trabajadores asalariados que aportan (o se le retiene sin falta) el impuesto proporcional establecido en la ley.
Nuestro Reporte Especial habla esta vez de los Estados cómplices del imperialismo en la campaña que éste ha venido desplegando hace décadas para dominar al mundo.
Escrito por Redacción