Cargando, por favor espere...

Política
CDMX: la “ajolotización” y su precarización
No es casual que, mientras millones de personas afrontan problemas para acceder a vivienda, transporte o servicios básicos, el gobierno impulse una imagen festiva, colorida y turística de la capital.


“¿Por qué les molesta el morado? Que nos respondan”, reclamó Clara Brugada frente a las críticas por la campaña visual con ajolotes y colores “mundialistas” que hoy cubre diversos sitios de la Ciudad de México (CDMX). Pero el problema tal vez nunca fue el morado. Y quizá ahí comienza el error del Gobierno capitalino: Brugada abre un falso debate sobre el color, cuando la verdadera molestia de millones de capitalinos tiene poco que ver con murales, ajolotes o pintura urbana. A la gente no le incomoda que la ciudad deba verse más atractiva rumbo al Mundial de Futbol; lo que genera hartazgo es la sensación de que el gobierno morenista está más preocupado por administrar la apariencia de la capital que por enfrentar la precarización que atraviesa la vida cotidiana de quienes la habitan. Porque mientras se pintan fachadas y se construye una ciudad de propaganda para las cámaras y el turismo, la mayoría debe sufrir el sistema de transporte deteriorado y lento, trayectos interminables, rentas impagables, salarios insuficientes, hospitales saturados, inseguridad y la crisis social que no desaparecerá con pintura morada ni con ajolotes gigantes.

La precarización de la CDMX no es una percepción exagerada ni una consigna solamente opositora; representa la experiencia cotidiana de millones de personas que viven en una metrópoli cada vez más desigual. Basta recorrer casi cualquier zona de la Capital para encontrar al Metro saturado y constantemente al borde del colapso, jornadas de traslado de hasta tres o cuatro horas diarias, rentas que expulsan a familias enteras hacia las periferias, salarios que ya no alcanzan para vivir dignamente, hospitales públicos rebasados, colonias con problemas de agua y la inseguridad que ya se volvió parte del cuadro urbano. A esto se suma otra herida mucho más profunda: la crisis de desapariciones y el abandono que enfrentan miles de madres buscadoras en una localidad donde el Estado ha sido incapaz de garantizar algo tan básico como encontrar a sus seres queridos. Ésa es la realidad material que atraviesa diariamente a millones de capitalinos y que explica por qué tanta gente mira con desconfianza campañas gubernamentales obsesionadas con difundir “optimismo visual” en medio de una ciudad profundamente precarizada.

Frente a este panorama, la llamada “ajolotización” ya no es una simple campaña estética. Los ajolotes, el morado y toda la propaganda “mundialista” no sólo decoran la ciudad, también buscan transmitir optimismo, sensación de modernidad y orgullo capitalino en medio de una urbe cada vez más desigual y precarizada. No es casual que, mientras millones de personas afrontan problemas para acceder a vivienda, transporte o servicios básicos, el gobierno impulse una imagen festiva, colorida y turística de la capital. La intención no parece únicamente embellecer espacios públicos, sino convencer a la gente de que la ciudad está mejorando y transformándose rumbo al Mundial. Así, poco a poco, la discusión evade los problemas que afectan diariamente a millones de ciudadanos y se orienta a los murales, colores, campañas visuales y espectáculo urbano.

El Mundial de Futbol no sólo representa un evento deportivo; también mueve enormes intereses económicos, turísticos y comerciales. Quienes realmente ganan con esta ciudad “mundialista” no son los millones de capitalinos que soportan cotidianamente transporte colapsado, falta de agua, inundaciones, inseguridad o rentas impagables, sino las grandes cadenas hoteleras y restauranteras, las empresas turísticas, las televisoras, los patrocinadores internacionales y todos los negocios que ganarán más dinero con el espectáculo global. Y es ahí donde aparece una pregunta mucho más profunda: ¿para quién se gobierna cuando llega un megaevento de esta magnitud? Porque, de pronto, las prioridades cambian. Las zonas turísticas reciben atención inmediata, se aceleran obras, se limpian corredores urbanos y se destinan recursos para producir una capital funcional y atractiva para visitantes y empresas.

Y quizá ahí se encuentra el verdadero problema de la “ajolotización”, pues la CDMX no se sostiene por campañas publicitarias, slogans o murales “mundialistas”, sino por la fuerza de trabajo de millones de personas que diariamente la mantienen funcionando. Son los obreros que construyen edificios, las trabajadoras que pasan horas en el transporte público para llegar a sus empleos, los oficinistas atrapados regularmente en el tráfico, los comerciantes que sobreviven en la informalidad y los trabajadores precarizados que laboran en fondas, hospitales, escuelas, tianguis y oficinas. Sin embargo, se erige una ciudad sustentada en la fuerza laboral del proletariado capitalino, ese mismo al que los partidos políticos únicamente miran cuando necesitan votos, pero no cuando se trata de cambiar las condiciones que degradan su vida. 


Escrito por Dante Montaño Brito

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM.


Notas relacionadas

El mandatario acusó a Canadá de no controlar los incendios forestales y, en consecuencia, buscará aplicar nuevos aranceles.

En la alcaldía Magdalena Contreras hay 52 mil 969 habitantes, de los cuales 12 mil 792 son de San Bernabé Ocotepec: Inegi.

La organización pidió establecer un sistema abierto de monitoreo para ponderar los efectos de la justa deportiva.

Usuarios en redes sociales reportaron que el movimiento también se sintió en la Ciudad de México. También hay deslizamientos de tierra en Guatemala.

Las aseguradoras esperan que esta práctica sea tipificada como extorsión a nivel nacional para reducir su incidencia.

La protesta se realizará casi un mes después de que el magisterio disidente levantó el paro nacional y retiró su plantón del Zócalo.

La SSC realizó 296 mil 728 revisiones AlcoStop y aplicó tres mil 237 pruebas de alcoholimetría entre el 11 de junio y el 11 de julio.

Doce firmas retienen líquidos para 1.6 millones de personas y marginan a 600 vecindarios

La alcaldía gobernada por Mauricio Tabe registró un aumento del 183 por ciento en pisos construidos ilegalmente durante 2025.

Para nosotros, los iraníes, México no fue simplemente uno de los tres países anfitriones del Mundial. Fue un refugio. Fue un hogar cuando más lo necesitábamos.

De cada cien niños que inician sus estudios, 30 lograrán ser profesionistas.

Se requiere una reforma estructural del sector agrícola nacional que priorice el mercado interno, las necesidades de alimentación, el desarrollo tecnológico e implemente políticas públicas que promuevan un mayor financiamiento para las unidades productivas y combatan el hambre en el campo.

El programa “Textiles con Futuro” busca recuperar ropa, sábanas, cortinas y otros materiales en desuso para destinarlos a donación, reciclaje o transformación en nuevos productos.

Reportes de inteligencia y denuncias de operadores señalan que células de la organización criminal venezolana estarían operando en corredores de transporte público de la capital, donde presuntamente realizan cobro de piso, amenazas y reclutamiento.

Edición impresa

Editorial

El registro telefónico, fuente de inseguridad ciudadana


La causa de esta inacción no es, a decir de analistas, apatía, indiferencia, desinterés, etc., sino la desconfianza en la institución encargada de concentrar, almacenar y manejar la información personal de los usuarios.