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editorial
Colonizar la Luna para dominar toda la Tierra
La mayoría de los medios de comunicación en todo el mundo se dedicó a transmitir la hazaña espacial estadounidense, último episodio en esta carrera por el espacio exterior después de varias décadas de no efectuar un viaje tripulado a la Luna.


La mayoría de los medios de comunicación en todo el mundo se dedicó a transmitir la hazaña espacial estadounidense, último episodio en esta carrera por el espacio exterior después de varias décadas de no efectuar un viaje tripulado a la Luna.

Todos los medios de comunicación cayeron en el juego imperialista de impactar a la audiencia mundial con un aspecto importantísimo en su objetivo primordial, que es el dominio absoluto de la Tierra, el mundo unipolar, es decir, un solo gobierno, el de Estados Unidos, como único polo del orden político y económico.

De la alharaca imperialista por su expedición a la Luna, de su propósito de colonizarla y saquearla, usándola para incursionar en otros planetas, de los objetivos no confesados de beneficiar a las grandes empresas monopólicas y de superar a sus rivales en la carrera espacial nos habla esta semana el Reporte Especial de buzos de la noticia.

La conquista del cosmos por quienes pretenden controlar al mundo entero se ha convertido en el mayor peligro para la humanidad. Apoderarse del satélite que influye tanto en los fenómenos que hacen posible la vida sobre la Tierra, venciendo a los competidores que llevan la delantera en esa carrera espacial, usar la Luna como instrumento de guerra contra sus rivales y realizar su máximo sueño, el dominio del planeta Tierra; esto es precisamente lo que no le conviene a la humanidad.

Hace tiempo que este afán de dominio impulsa al imperio a acelerar la carrera hacia el control del espacio extraterrestre; pero la existencia de países que le compiten en este terreno, los obstáculos para conseguir la meta de un gobierno planetario, sus desventajas comerciales y fracasos militares los han obligado a acelerar sus planes y multiplicar sus inversiones en el campo científico y tecnológico para conquistar el cosmos: colonizar la Luna, tomando como primera base militar este satélite de la Tierra para luego avanzar hacia otros astros.

No hablamos de que el pueblo estadounidense intente apoderarse del cosmos, comenzando con la Luna; ni siquiera serían el gobierno de ese país o sus funcionarios belicistas los verdaderos beneficiarios de la colonización lunar, sino las grandes corporaciones capitalistas a cuyo servicio se encuentra el gobierno imperialista y cuya campaña de manipulación masiva presenciamos hoy cuando repiten que Estados Unidos es el país de la democracia, donde los ciudadanos viven libremente en el mejor modelo de sociedad que ha existido y que todos los pueblos de la Tierra deben imitar, apoyando a los guerreristas de Ucrania e Israel y aprobando la invasión, el bombardeo y el secuestro de gobernantes como el presidente Maduro en Venezuela.

A pesar de todo, el pueblo estadounidense se comienza a sacudir la venda que el imperialismo le ha colocado y hay trabajadores que protestan contra el afán de dominio sobre otros pueblos y contra la conquista y el saqueo de la Luna con claro objetivo bélico. 


Escrito por Redacción


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