Cargando, por favor espere...

Nacional
La farsa discursiva de la austeridad
El diputado Sergio Gutiérrez Luna y su esposa, la legisladora Diana Karina Barreras, son la confirmación de que el relato de la austeridad dejó de operar dentro de Morena.


Durante años, la narrativa de la austeridad republicana funcionó como uno de los principales dispositivos simbólicos de legitimación del proyecto político encabezado por Morena. En contraste con el dispendio priista y el elitismo panista, el nuevo partido se presentó como encarnación de una política distinta: sobria, austera, moralmente superior. No se trataba solo de apretarse el cinturón: se trataba de vivir como el pueblo para gobernar para el pueblo. 

Hoy, el contraste entre el discurso y la realidad es demasiado evidente para ocultarse. Ya no se trata de casos aislados, sino de un patrón visible. El caso más escandaloso y revelador: el de Sergio Gutiérrez Luna, diputado federal de Morena, y su esposa, la legisladora Diana Karina Barreras (conocida ahora como “Dato Protegido”). 

Ellos no son una excepción: son la confirmación de que el relato de la austeridad dejó de operar dentro de Morena, es decir, los morenistas nunca rompieron con el viejo sistema político, solo lo reconfiguraron, ahora ellos son una nueva clase de lores y ladies. La “austeridad republicana” nunca fue una convicción real de sus principios políticos, sino un recurso simbólico. Sirvió para contrastarse con “los del pasado”, pero no para cambiar la lógica de fondo, pues lo que importaba era parecer distintos, no serlo.

El caso de la pareja morenista no es un exceso aislado, es un síntoma de lo que Morena se ha permitido ser, pues esta pareja de diputados se ha convertido en vitrina de lujos: relojes y collares Cartier de 280 mil pesos, bolsas Prada de 100 mil pesos, relojes Hublot de 680 mil, arte de autor valuado en cientos de miles y boletos VIP a eventos como la Fórmula 1 que costaron hasta 170 mil pesos cada uno. (Fuente: Reforma). Ambos se deben, al menos en teoría, a un proyecto que predica la “justa medianía”.

Pero mientras Gutiérrez Luna y su pareja se llenan de lujos, Andy López Beltrán viaja a Japón y compra en tiendas de lujo sin rendir cuentas y se le ve frecuentemente en lujosos restaurantes de la CDMX, Mario Delgado vacaciona en hoteles caros en Lisboa, Ricardo Monreal celebra en Madrid los caprichos de su esposa y luce relojes de diseñador. Eso sí, todos responden igual: “es dinero propio”, pero ese argumento solo sirve para desviar la crítica en un país en donde el salario de la gran mayoría es de ¡8 mil pesos mensuales!

Sin embargo, el problema no es si se lo compraron con su salario o si está mal comprar lujos, el verdadero problema es que Morena se construyó políticamente diciendo que era distintos. Usaron la austeridad como discurso para llegar, y una vez en el poder, la desecharon. La diferencia con los de antes ya no existe. Lo que hay es un nuevo grupo gobernante que aplicó el “quítate tú para ponerme yo” y al final dejar todo igual.

Morena no vino a romper el sistema, sino a tomar su lugar. Se presenta como “diferente”, pero opera con las mismas lógicas: culto a la figura, clientelismo, simulación y opacidad. La narrativa de la transformación ya no se sostiene frente a los hechos. Lo que queda es un aparato que reproduce los vicios que antes criticaba.

Y aclaro, la crítica no es moral, es política. No se trata de exigir humildad, ni de romantizar la pobreza, pues lo que realmente se necesita no es un nuevo relato, sino un nuevo proyecto: sin herederos, sin reciclajes, sin simulación. Morena ya es parte del régimen. Y si algo puede nacer de esta coyuntura, no vendrá desde dentro, vendrá de otra parte y tendrá que ser real y auténtico o no servirá para nada.


Escrito por Dante Montaño Brito

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM.


Notas relacionadas

La convocatoria para definir las Coordinaciones Distritales Federales exigió separarse de cargos públicos a quienes buscan participar; el registro para los 300 distritos fue del 1 al 4 de octubre.

A la fecha, el PGD 2025-2045 se encuentra en proyecto, y su integración se ha desarrollado entre la opacidad, irregularidades, desinterés e irresponsabilidad.

Seis de los perfiles designados militaron en el PRD, dos en el PAN y uno en el PRI; otros ocho tienen trayectoria en Morena, PVEM o sin militancia partidista previa documentada en esos tres partidos.

Los manifestantes lanzaron huevos y jitomates contra la sede del foro. En el encuentro, el expresidente Felipe Calderón llamó a la oposición a construir una “maquinaria electoral” rumbo a las elecciones de 2027.

El proyecto plantea reducir de 26 mil 832 millones a 20 mil millones de pesos los recursos del programa, mientras datos de PISA e IMCO reportan rezagos en aprendizaje y cobertura educativa.

El hijo del expresidente López Obrador niega los señalamientos y no enfrenta una acusación formal.

PVEM se lleva dos de siete coordinaciones de la última jornada. Morena deja fuera a Andrea Chávez, Tatiana Clouthier y Geraldine Ponce.

Han pasado casi tres años y la situación del sistema de salud estatal ha empeorado.

Tras el señalamiento de Grupo Chespirito por el uso no autorizado de su logotipo, la organización presentó una nueva imagen y aseguró que no busca adelantar candidaturas ni recibe recursos del gobierno de Morena.

Senadores de Morena impulsa una reforma que contempla de 3 a 7 años de prisión por el uso comercial de la identidad gráfica del Gobierno; oposición advierte que las iniciativas podrían afectar la creación y difusión de memes y parodias.

Reginaldo Sandoval planteó que su partido podría competir solo en algunas entidades o en las 17 gubernaturas en disputa.

Las grandes fortunas se mantendrán exentas de pagar mayores impuestos debido a que no se contempla una nueva reforma fiscal.

Con el nuevo ciclo escolar, el pasado 31 de agosto, la SEP registró menos estudiantes en los niveles preescolar, primaria, secundaria y medio superior.

Cuando veían la solución cerca, un amparo interpuesto por un diputado de Morena está retrasando nuevamente el proceso.

Si ganan en 2027, la forma de administrar será la misma: gobernar con tarjetitas y comprar las conciencias de los mexicanos.