Tras iniciar una investigación comercial, Washington amaga con más aranceles en caso de que exista un exceso de capacidad productiva que afecte su industria manufacturera.
Cargando, por favor espere...
El responsable de la intervención militar en Venezuela no es Donald Trump ni el gobierno estadounidense que él preside; ellos también son culpables, pero el autor principal es el imperialismo yanqui, los grandes corporativos; Trump y su gobierno son un instrumento al servicio del capital financiero para aplicar la política dictada por éste. El principal culpable de la criminal intervención es el imperialismo y la causa de la invasión es su necesidad de doblegar la voluntad de todo el pueblo venezolano y advertir a los pueblos y gobiernos que no se han sometido a su poder lo que les puede acontecer si insisten en desobedecer los dictados del hegemón.
El objetivo de su violenta intervención militar en Venezuela no era, como pretenden hacer creer, capturar al presidente Nicolás Maduro –más limpia y democráticamente electo que muchos presidentes yanquis–; no era uno, sino varios, los objetivos de la invasión: apoderarse de las riquezas naturales, principalmente del petróleo, los minerales, el agua y las tierras venezolanas; someter a un país partidario de la autodeterminación y contrario a un gobierno unipolar en el planeta; imponer su dictadura sobre 30 millones de habitantes; y también advertir a pueblos y gobiernos de América Latina que a partir de este año la violencia, la invasión militar, es el núcleo de la política del gobierno estadounidense; advertir a todo el mundo que América Latina es dominio del imperio yanqui y, como ellos se autonombran “americanos”, entonces toda América es para los “americanos”.
Los pueblos y gobiernos de América Latina y del mundo deben reflexionar acerca de esta amenaza para el futuro inmediato y prepararse para la embestida de violencia que anuncia el gobierno de Donald Trump con su nueva “Estrategia de Seguridad Nacional”, cuyo primer acto descarado, violatorio de toda norma legal, internacional y humanitaria fue la agresión a Venezuela, donde bombardeó a civiles, asesinó a militares y secuestró a un presidente contra la voluntad de la mayoría de los ciudadanos de su nación.
Esta vieja política imperialista y la “nueva” estrategia del gobierno estadounidense justifican que todo el mundo emplee cualquier forma de defensa de sus recursos, de su territorio y de su población y obligan a pensar en todo tipo de alianza con otros pueblos del mundo para impedir la intervención armada, la ocupación y el sojuzgamiento y en la necesidad de contrarrestar la hipócrita estrategia de seguridad yanqui tras la cual se esconde la intención de dominar al mundo entero.
Tras iniciar una investigación comercial, Washington amaga con más aranceles en caso de que exista un exceso de capacidad productiva que afecte su industria manufacturera.
Los centros y bases vitales de Estados Unidos arderán uno tras otro, sentenció Ebrahim Zolfaqari, portavoz militar iraní.
El gasto se destinó a municiones para interceptar misiles iraníes.
El imperialismo tiene un grave problema: no cuenta con suficientes “minerales críticos”, así llamados por los altos costos de exploración y las dificultades técnicas para extraerlos.
La codicia del capital trasnacional por los “minerales críticos”, imprescindibles en la gran industria, especialmente la militar, obliga cada vez más al gobierno de Donald Trump a promover guerras para garantizar este suministro.
Las cruentas agresiones de EE. UU. e Israel contra la República Islámica de Irán han recurrido a una narrativa maniquea que presenta al gobierno de Irán como “la encarnación pura del mal”.
Tanto Estados Unidos como China son los principales usuarios del Canal de Panamá, una ruta de 80 kilómetros.
Teherán mantiene su compromiso de preservar relaciones constructivas con los países vecinos de la región.
Washington y Caracas acuerdan restablecer lazos formales, tras siete años de distanciamiento.
Las compras externas de este hidrocarburo crecieron 3.4 por ciento en un año.
Irán puede sostener una confrontación prolongada, evocando la llamada “Defensa Sagrada”.
Mediante una carta, 69 colectivos empresariales respaldaron la extensión del T-MEC.
Los ataques militares llevados a cabo por EE.UU. e Israel contra Irán carecen de autorización del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Trump admite que esperan más bajas del Ejército de EE.UU.
Esta semana, nuestro Reporte Especial habla del despido masivo de trabajadores en la empresa trasnacional General Motors y sus efectos en otras empresas de esta rama de la industria, así como de la consecuencia inmediata en la situación de los obreros en México.
Advierte Irán que bloqueará todo paso de petróleo que pretenda beneficiar a EE. UU.
Denuncian riesgo sanitario en Hospital Xoco por obras para el Mundial
Uso intensivo de IA provoca nuevo tipo de fatiga mental en trabajadores, revela estudio
El peso mexicano se deprecia frente al dólar por avance del conflicto en Irán
Por feminicidios, cancelan Feria de la Primavera en Cuernavaca
La guerra imperialista contra Irán
Escrito por Redacción