Cargando, por favor espere...

Poesía
Charlotte Mew
Su legado radica en su honestidad emocional y en su técnica innovadora, que influyó en generaciones posteriores de poetas


Fue una poetisa inglesa del Siglo XX conocida por su sensibilidad y estilo introspectivo. Nació en Londres el 15 de noviembre de 1869. Su obra aborda temas como la mortalidad, la pérdida, la identidad y la marginalidad, reflejando sus propias experiencias de soledad y vulnerabilidad. Utiliza un lenguaje directo y vívido, con imágenes que transmiten emociones profundas, lo que la convierte en una voz única en la poesía victoriana de su tiempo. Su primer volumen de poemas, The Farmer’s Bride, fue publicado en 1916; su tardía aparición en la vida literaria no fue obstáculo para que recibiera encendidos elogios por parte de Thomas Hardy, Ezra Pound o Virginia Woolf, quien catalogó a Mew como “la mejor poetisa viva” de la época. 

Su legado radica en su honestidad emocional y en su técnica innovadora (su poesía es narrativa, usa un lenguaje sencillo con metáforas sensoriales), que influyó en generaciones posteriores de poetas. La obra de Mew sigue siendo relevante por su capacidad para expresar las luchas internas y la complejidad del alma humana, consolidándose como una de las voces más originales y conmovedoras de la lengua inglesa. 

traducción: hernán bravo varela y roberto díaz

 

Tiraron los árboles

Otro ángel clamó a gran voz

diciendo: No hagáis daño a la

tierra, ni al mar, ni a los árboles…

(Apocalipsis)

 

Están cortando los enormes árboles donde terminan

                                                [los jardines.

Durante días hubo un rechinar de sierras,

                                    [un silbido de ramas al caer, 

un desplome de troncos, un crujido de ramas pisoteadas 

con los “ay” y los “uy”, con la charla ruidosa

                        [y las risas ruidosas de

los hombres, por encima de todo.

 

Recuerdo que una noche de primavera, hace mucho tiempo,

ante una reja, luego de bajarme de un carro,

                        [me encontré una gran rata

muerta en el lodo de la entrada.

Recuerdo haber pensado que una rata, viva o muerta,

                        [había sido dejada de

La mano de Dios,

pero que, en mayo, al menos, hasta una rata debería estar viva.

 

El trabajo de toda la semana casi está listo. Falta aquella rama

en el tronco amarrado, en esa lluvia delicada y gris, 

verde y alta,

a solas sobre el cielo.

(¡Y derribada ahora!)

Salvo eso,

de no ser por la rata vieja y muerta

que alguna vez, por un momento, consiguió deshacer

                                                [la primavera, jamás

habría pensado en ello nuevamente.

 

La primavera no está deshecha hoy por un momento;

estos solían ser árboles enormes, ella estaba en sus troncos y raíces.

Cuando los hombres, con sus “ay” y “uy”, se hayan llevado toda la gracia

susurrante,

para mí, media primavera se habrá ido con ellos.

 

Ahora se está yendo, y han golpeado mi corazón como los corazones de los plátanos;

ha latido mitad de mi vida con ellos, al Sol, bajo las lluvias,

en el viento de marzo, en la brisa de mayo,

en los violentos ventarrones que hasta ellos llegaron sobre

los techos de los

grandes mares.

Tan solo hubo una lluvia sutil mientras morían;

debieron escuchar los gorriones en vuelo,

las pequeñas criaturas reptantes en la tierra ahí donde yacían.

Pero el día entero oí clamar a un ángel:

“No lastimen los árboles”.

EL CHANGELING*

No toquen ninguna campana para mí, queridos padres,

no desperdicien suspiros;

están mis hermanas, está mi hermano pequeño

que juega en un lugar llamado Paraíso,

todos tus hijos, tus hijos para siempre;

pero yo, tan salvaje,

tu desgracia, con un extraño rostro marrón,

no fui del todo tu hija.

 

En el jardín, mientras jugaba todo el día, el verano pasado,

a lo lejos escuché el dulce trinar

de un extraño recién llegado,

la llamada más querida y clara de un pájaro.

Vivía allí abajo, en el profundo hueco verde,

mi propio antiguo hogar, y las hadas dicen

que la palabra de un pájaro debe seguirse,

así que la seguí, durante una noche y un día.

 

Una noche, también, junto al fuego de la guardería,

nos acurrucamos y nos quedamos muy quietos;

de repente, cuando el viento soplaba más fuerte,

algo rasguñó el alféizar de la ventana,

se asomó una cara marrón, pellizcada;

me estremecí; nadie lo escuchó ni pareció verlo;

sus brazos se agitaron y sus alas temblaron:

supe que había venido por mí.

 

¡Algunos son tan malos como pueden ser!

Durante toda la noche bailaron bajo la lluvia,

dando vueltas y vueltas en una ronda que goteaba,

arrojaron sus gorras al cristal de la ventana,

trataron de hacerme gritar y aullar

y arrojar lejos la ropa de cama:

quise quedarme bajo las frazadas,

¡si tan solo hubieras dejado una luz encendida,

nunca me habrían llevado!

 

A veces no te hablaba, ya ves, no respondía,

y es porque en los largos y oscuros atardeceres

puedes escuchar el mundo entero susurrando;

las tímidas hierbas verdes que hacen el amor,

las plumas que crecen en la paloma gris,

el pequeño latido del corazón del colirrojo,

el golpeteo de los pies de la ardilla,

los guijarros arrastrados por las corrientes plateadas,

los juncos que hablan en sueños,

el silbido de las alas negras del murciélago,

el dulce tintineo de las campanillas azules,

la madera salvaje, zumbando;

todo lo que hay para escuchar

en el corazón de las cosas ocultas.

Pero nada de eso se oye entre el alboroto de los niños,

es por eso que deseaba el silencio,

no podía hacer mis sumas, ni cantar, ni tranquilizarme.

Y cuando, por eso, me enviaron arriba,

me arrodillé para decir mis oraciones;

¡pero el rey que se sienta en el campanario de tu iglesia

no tiene nada que ver con nosotras, las hadas!

 

A veces te complací, querido padre, querida madre,

aprendí todas mis lecciones y me gustó jugar,

y adoré al hermanito pálido

a quien otro pájaro debe haber llamado.

¿Por qué me trajeron aquí para hacerme

no tan mala ni tan buena?

¿Por qué, a menos que sean malvados, quieren,

a pesar de eso, llevarme de regreso

a su bosque húmedo y salvaje?

Ahora, cada noche veré brillar las ventanas,

el resplandor de la lámpara dorada y el brillo rojo del fuego,

mientras nosotros jugamos entre las ramas enroscadas,

cantando entre los árboles junto a la corriente.

Negras y frías son sus noches en el mundo;

y viven tanto tiempo y no sienten dolor:

creceré, pero nunca envejeceré,

siempre, siempre tendré mucho frío,

y nunca más regresaré.

 

*Es una figura de la mitología popular que se refiere al niño con quien se cree que las hadas han sustituido en secreto al verdadero hijo de unos padres.

 


Escrito por Redacción


Notas relacionadas

Las grandes editoriales las regalías significativas fluyen casi exclusivamente hacia los bolsillos de los escritores “consagrados”

Dolores Castro siempre reconoció su amor por la vida...

Estos antiguos poemas de amor hablan de una exaltación joven.

El encuentro cultural se realizará el 19 de octubre en Chacahua Isla, municipio de Villa de Tututepec, con la participación de diez delegaciones de distintas regiones de Oaxaca. La entrada será gratuita.

Su obra evoluciona desde las formas y temas clásicos hasta una enérgica ruptura con lo establecido.

Los conflictos bélicos, al servicio del aparato estatal, funcionaron como mecanismos de legitimación del poder del Faraón.

Si en México la educación es pública, universal, laica y gratuita, el Estado debería cumplir con esos principios básicos de nuestra Carta Magna.

Fue también editor especialista en la Dirección General de Publicaciones de la UNAM y es autor del célebre manual Cómo presentar originales y corregir pruebas para su edición.

El pensamiento de la nobleza esclavista y de la casta sacerdotal en el antiguo Egipto se expresa en los textos de contenido religioso y moral.

Más de mil declamadores participarán el 27 de septiembre en la cuarta edición de la Jornada Nacional de Declamación del Movimiento Antorchista, que se realizará simultáneamente en las capitales del país y estará dedicada a poetas revolucionarios de Centroamérica y el Caribe.

El capital, con su hambre insaciable de trabajo, que devora a diario la vitalidad de incontables hombres y mujeres, aparece personificado en El Dios Millón.

Texto funerario que recoge los conocimientos mágicos que debía poseer un difunto para enfrentarse al juicio de los dioses.

Una delegación de 27 artistas, integrada por músicos del Mariachi Nacional y bailarines del Ballet Nacional de Antorcha, participará en el Festival Internacional de Folklore “Argentina 2026”.

La poesía, para Díaz Mirón, tiene una misión más alta que el individuo.