La poetisa y periodista argentina Olga Orozco forma parte de la generación conocida como la Tercera Vanguardia.
Cargando, por favor espere...
Poetisa estadounidense, nacida el nueve de febrero de 1874 en Boston. A pesar de que nunca fue a la universidad, porque su familia no lo consideraba “apropiado”, fue una estudiante autodidacta y apasionada; empezó su carrera como poetisa a los 30 años tras un extenso viaje por Europa.
Su primer escrito apareció en 1910 en el Atlantic Monthly y su primera colección de poemas, A Dome of Many-Coloured Glass, dos años más tarde. Entre sus obras también tiene ensayos críticos sobre literatura francesa y una biografía de John Keats. Perteneciente a la estética del imagismo, le costó ganarse un lugar en el círculo literario, pese a ser una de las primeras en adoptar el versolibrismo (práctica poética que se caracteriza por la ausencia de una estructura métrica y rítmica fija, rompiendo con las formas tradicionales de verso). Ganó el Premio Pulitzer de Poesía a título póstumo (1926) y sus Obras completas fueron publicadas en 1955 con una introducción de Louis Untermeyer, a quien ella misma consideraba su amigo. ![]()
traducción: hernán bravo varela, ernesto cardenal y jonio gonzález
Interludio
Después de hornear pasteles blancos
y de rayar almendras para espolvoreárselas;
de arrancarle los tallos a las fresas
y apilarlas, con la punta hacia arriba, en un platón azul y amarillo;
después de alisar las costuras del mantel que he venido trabajando,
¿qué sigue?
Mañana será igual:
pasteles, fresas
y agujas dentro y fuera de la tela.
Si el Sol resulta hermoso en ladrillos y peltre,
la Luna aún resulta más hermosa
cuando se inclina sobre el ramerío gofrado de un ciruelo.
La Luna,
que tiembla sobre un lecho de tulipanes.
Y la Luna,
inmóvil,
sobre tu rostro.
Brillas, Bienamada,
tú y la Luna.
Mas ¿quién es el reflejo?
El reloj da las once.
Y pienso, tras cerrar la puerta y atrancarla,
que allá afuera estará la noche
oscura.
Septiembre, 1918
Esta tarde fue del color del agua cayendo entre la luz del Sol.
Los árboles brillaban con la caída de las hojas.
Las aceras lucían como senderos de hojas desprendidas del arce
y las casas las iban correteando, riéndose con ventanas abiertas y cuadradas.
Al pie de un árbol en el parque,
dos niños que yacían boca abajo
juntaban moras cuidadosamente,
guardándolas en una caja de cartón.
Un día no habrá guerra
y entonces tomaré esta tarde
y la transformaré en mis dedos,
y con el paladar notaré su dulzura,
la fresca variedad que hay en la trayectoria de sus hojas.
Hoy sólo puedo juntar todo,
guardarlo en mi lonchera,
pues ya no tengo tiempo para nada
más que el afán de balancearme
en un mundo quebrado.
Una amante
Si yo atrapara la verde linterna de la luciérnaga,
sería capaz de ver y de escribirte una carta.
Superstición
Pinté la imagen de un fantasma
en mi cometa
y la colgué de un árbol.
Más tarde, cuando suelte la cuerda
y la deje volar,
la gente habrá de acobardarse
y ocultar la cabeza
por miedo al dios
que nada entre las nubes.
Poesía
Sobre la tienda donde venden seda
vuelan aún cometas de dragones.
Una ramita de romero
No puedo ver tu rostro.
Cuando te pienso,
lo que veo son tus manos.
Tus manos
al coser
o sosteniendo un libro.
Descansando un momento en un alféizar.
Mis ojos nunca pierden a tus ojos de vista,
pero mi corazón guarda el sonido de tu voz
y el fulgor delicado que es tu alma.
Granada china
Me corto cada vez que pienso en ti
y aun así vuelvo a hacerlo todo el tiempo,
una suerte de furia quiere que te sustraiga
de este tenue presente
y de pronto te ponga en una rueda de rosas sobre mí.
Entonces, cuando estoy por inhalar, y es obvio, su fragancia,
toco tu filo hasta ceñirme a él,
y sólo hasta que corre la sangre por mis dedos
me doy por satisfecha.
Empeño
Oh, tú,
que alguna vez caíste sobre mí,
estirado detrás de los manzanos justo después del baño,
debiste ahorcarme antes de hablar
y no llenarme con la blanca miel silvestre de todas tus palabras,
dejándome a merced de las abejas
en el bosque.
Extraños
El parloteo de las hadas
destruye mi determinación
como las gotas de agua que lentamente desgastan las rocas
hasta convertirlas en polvo.
Y mientras río
mi valor se desmorona ante sus burlas.
EL TAXI
Cuando me aparto de ti
el mundo queda mudo
como un tambor que se afloja.
Yo te llamo entre las resaltadas estrellas
y grito entre los desfiladeros del viento
para herirme en los filos de la noche.
Las calles que corren rápidas
unas detrás de otras
me van separando de ti,
y las luces de la ciudad me punzan los ojos
de modo que yo ya no puedo ver tu rostro.
¿Por qué dejarte a ti
para herirme en los filos de la noche?
La poetisa y periodista argentina Olga Orozco forma parte de la generación conocida como la Tercera Vanguardia.
Harto conocida es la importancia jurídica de este extenso código.
El encuentro cultural reunirá expresiones artísticas de Colombia, Panamá, Eslovaquia y México.
El volumen está integrado con siete ensayos.
Hoy compartimos dos poemas de la argentina María Meleck Vivanco (1921-2010) en los que se expresa su militancia antibélica y su profunda preocupación por la realidad convulsa de su tiempo.
Los estudiosos de la india comprendieron muy bien la diferencia entre todas las formas anteriores y la poesía de autor.
Fue la única mujer que formó parte del grupo de poetas surrealistas argentinos, en una sociedad en que las mujeres no votaban ni podían ser votadas.
Se trata, pues, de una poesía el servicio de la ética y de un ideal moral y acético, razón por la cual está expresada en estilo gnómico (sapiencial).
Braulio Elías Pérez Valencia, trabajador de Boing y poeta originario de Papantla, será reconocido en Italia como el poeta extranjero más destacado del Premio Literario Internacional "Cosenza-Ciudad Federiciana".
La gota de rocío, exquisita narración alegórica en que el poeta llama a desestimar el orgullo por la belleza efímera, que el tiempo se encarga de convertir en polvo.
Este extenso poema escrito en sánscrito y que consta de casi ocho mil versos repartidos en ocho libros o secciones es a la vez una epopeya y un documento de gran valor sobre el pasado.
La revelación es cruel: ya nadie aclama a la poesía.
Durante casi un siglo, el país monopolizó no solamente la industria cinematográfica o musical, sino algo más profundo: la definición misma del prestigio cultural global.
Siendo muy joven se enroló en el ejército peruano combatiendo en la Guerra del Pacífico, para luego iniciar un amplio recorrido por toda América.
El Gitagovinda es un largo poema cuyo tema central son los amores de la pastora Radha con Krishna, encarnación del Dios Vishnu.
¡Los huitziltecos exigen paz! Cuatro ediles asesinados y nuevas amenazas contra el alcalde actual
Suma México 446 miasis por gusano barrenador en humanos
Cuesta 25 mil millones de pesos la corrupción a mexicanos
Desempleo en México alcanza su mayor nivel en ocho meses
Más de 10 mil trabajadores de limpieza en CDMX laboran en la informalidad
Asesinan a Patricia Negrete, buscadora en Guanajuato
Escrito por Redacción