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Usha Akella
Su poesía va desde el feminismo hasta temas de orientación sufí y ha sido descrita como compasiva, intensa y conmovedora. Su primer libro de poemas "Kali Danza… y yo también" fue aceptado por la crítica.
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Nació en Hyderabad, La India en 1967. Estudió en la Universidad Central de Hyderabad y en la Universidad de Baltimore, donde simultáneamente tomó cursos en escritura creativa y diseño gráfico. Su vida de escritora comenzó en serio en la Universidad de Baltimore, con su primera y única profesora de escritura creativa, Kendra Kopelke. Su poesía va desde el feminismo hasta temas de orientación sufí y ha sido descrita como compasiva, intensa y conmovedora. Su primer libro de poemas, Kali Danza… y yo también fue publicado en el año 2000 con muy buena aceptación de la crítica. Más tarde presentó su libro Un rostro que no porta las huellas del mundo en la Conferencia Internacional Rumi, en Calicut, La India, en marzo de 2008. 

Como activista de las artes, su contribución más importante es la Caravana Poética en el Condado de Westchester, en Nueva York; ésta ofrece actividades relacionadas con la poesía, como talleres y lecturas para gente sin acceso a este tipo de actividades, congrenado a cerca de 30 poetas. En más de cinco años, la caravana ha ofrecido alrededor de 500 lecturas gratuitas, como producto de lo cual editó, en marzo de 2003 una antología de poemas de 32 poetas titulada En (compass). La introducción fue escrita por el poeta laureado Billy Collins y tiene comentarios de importantes poetas nacionales en la contraportada.

 

La oficina de correos con muchos países     para Agha Shahid Ali

Verdades musitaste. 

Tus canciones bajaron flotando por el valle hasta Amherst

e hicieron eco en Manhattan.

Las calles te siguieron como incienso.

Tú, que no pudiste ir a casa, escucha,

 “¡está aquí!, ¡está aquí!”

 

Cachemira, están rotas tus pulseras.

 

Los niños yacen en bolsas plásticas traslúcidas

como uvas arrancadas a la vid.

¿son míos?, ¿escribiste tus poemas

con tinta diáfana como ese plástico

o como lágrimas?, ¿guardaremos un luto rimado?

Estribillo. Estribillo. Estribillo. Estribillo.

 

Cachemira, están abiertas tus fronteras.

 

Erige una iglesia dentro de una mezquita

dentro de un templo, dentro de un corazón, dentro de un poema

y habrás hallado un hogar, ¿es el mío?

¿a quién dejaremos estas líneas nuestras en lugar de grandes bibliotecas?

¿a quién tendremos que pagar por un poco de aire?

Hoy en día, hasta se cosechan niños.

 

Cachemira, tus líneas están en nuestras palmas.

 

Nunca mencionaste al enemigo ni al Bien amado.

Sabías del horror sin nombre.

¿a quién enviarás ahora tus cartas?,

¿a quién habremos de ser fieles?

Has cruzado el río. Cachemira cae sobre

nosotros como lluvia. Estamos manchados.

 

Cachemira, tu corazón no tiene fronteras.

 

Canción para Gulsoma

Pequeña, vestías de verde el día de tu boda,

tenías cuatro años,

tu padre, muerto; tu madre se fue;

te dejaron casada,

“Déjenme morir, no quiero cumplir más años,

–decías– no más, no más”

 

Golpizas, pan y frijoles; golpizas, pan y frijoles,

queloides, cortadas y cicatrices:

en la tierra de los dólares,

de los autos y el dinero, pequeña,

 te hemos visto ya en la pantalla.

 

Sin ositos de peluche ni Disney sobre el hielo,

ni patines ni hamburguesas con papitas,

ni visitar a tus amiguitos para jugar

ni patinar sobre torta ni baloncesto ni helado

ni abrazos de mamá ni cobija ni cama,

temblando de frío bajo oscuros cielos.

 

Los días en que te golpeaban, sin comida

y te encerraban en un cobertizo;

¡oh, pequeña!, ¡oh, pequeña! La calidez

de tu hermosa sonrisa,

el misterio de tu espíritu: seguiste viviendo

cuando te querían muerta.

 

Gulsoma, sigue brillando, pequeña;

vieja alma: sigue, sigue brillando;

eres un pájaro, has hallado tus alas,

eres anaranjada llama;

Gulsoma, hueles a rosas,

es el dulce perfume de tu sonrisa,

en una tierra de rocas, eres un río

que corre y corre y sigue corriendo.

 

¿De qué color es el paraíso en tus sueños?

 

El poema de hoy

El poema de hoy quiere soltar

las cadenas del poema de ayer,

el llamado ‘verdadera poesía’,

el poema de ayer es ya una estrella titilante,

el poema de hoy no puede ser más

que la oscuridad primordial a la que teme el poeta.

El poema de hoy sabe que no se compara

con el poema de ayer,

va más bien cojeando y en muletas

que corriendo una maratón;

el poema de hoy es la humedad

tras la ola del poema de ayer,

el poema de hoy no es sabio, está un poco asustado,

su voz es pequeña; su abrazo, frágil;

puede agarrar el traje del poeta con una manecita,

puede pedir refugio al poeta en lugar

de ofrecérselo como el poema de ayer,

el poema de hoy puede no conseguir amigos, ni siquiera

                                                       [enemigos;

y dice al poeta que la última palabra es humildad.

 

Fieles al lago

Noto que las tenues olas sobre

la superficie del Ohrid son fieles al lago y

afirmo que no mentiré como poeta,

diré la verdad sobre

este pavimento; sobre este Sol

que salpica el azul del cielo

como la henna madura que adorna a una novia;

sobre las líneas de mi mano

–un jeroglífico oculto–; diré la verdad

sobre quién respira a través de mí,

esta hoja, la bravura de esta

flor de Jamaica y cómo asume su trono

en el universo como una emperatriz;

la verdad sobre mi linaje,

el latido de mi corazón, mis relaciones;

 

sobre cómo cada quien es un espejo y un reflejo

al mismo tiempo; cómo la poesía es un amante,

un dios y un torturador, y yo su esclava,

quien sostiene la pluma;

la verdad sobre cómo voy de un punto a otro,

desde alguna parte hasta mi madre

y luego, de mi hogar a no tenerlo;

la verdad sobre por qué amo este universo

que serpentea a mi alrededor

como el hilo alrededor del carrete…

cosas todas sobre las que no sé nada.

 

Es primavera

Es primavera. Las hojas mustias.

Es primavera. Una hoja cae.

El cielo azul. Es primavera.

Los brazos de la tierra extendidos, 

es primavera.

 

Es primavera. Ella es libre.

Es primavera. No se lleva recuerdos.

Busca a tu amigo. Es primavera.

Tu amigo te busca. Es primavera.

 

Es primavera. Hoja lleva contigo al árbol.

Es primavera. No dejes recuerdos ni

lágrimas detrás de ti. Es primavera.

El pájaro vuela sin dejar rastros. Es primavera.


Escrito por Redacción


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