Organizaciones civiles de diversas regiones de Chiapas marcharon en Tuxtla Gutiérrez, exigiendo el fin de la violencia provocada por el crimen organizado.
El día de hoy, viernes 13 de agosto, organizaciones civiles de diversas regiones de Chiapas marcharon en Tuxtla Gutiérrez, exigiendo el fin de la violencia provocada por el crimen organizado.
Convocados por las diócesis de Tuxtla, San Cristóbal y Tapachula, habitantes de diferentes municipios de la Sierra, los Altos y la región metropolitana se reunieron a las 10:00 horas en el oriente de la capital chiapaneca. A la movilización se unieron iglesias cristianas; así como familias desplazadas y víctimas, quienes partieron desde el Santuario San Juan Pablo Segundo hasta la Catedral de San Marcos, ubicada en el corazón de la ciudad.
Vestidos de blanco y con trajes de los pueblos originarios; además, con pancartas en mano promoviendo la paz y otras demandas sociales, las personas marcharon aproximadamente cinco kilómetros por la principal arteria de la ciudad hasta llegar a la Catedral, donde pidieron, tanto a las autoridades federales como estatales, detener la violencia que aqueja a los pobladores chiapanecos.
Finalmente, los oradores hicieron un llamado a la unificación y movilización por la paz "ya es momento de decir basta a las divisiones, descalificaciones religiosas y políticas; debemos unirnos como pueblo, la paz debe ser nuestro lazo común".
Organizaciones sociales y el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba marcharán este 26 de julio del Hemiciclo a Juárez a la antigua Embajada de Estados Unidos para conmemorar el inicio de la Revolución Cubana y demandar el levantamiento del bloqueo económico contra la isla.
México necesita un partido del pueblo que busque cambiar la propiedad privada de los medios de producción y la injusta producción de la sociedad capitalista.
Los índices de feminicidio y violencia familiar se han reducido muy poco y los especialistas afirman que la Alerta contra la Violencia de Género (AVG), instalada en 2016 en siete municipios de Chiapas, no ha rendido los efectos esperados.
Vecinos y padres de familia denuncian irregularidades en la detención del profesor Raúl Orión Jiménez y piden intervención urgente del gobierno estatal.
Desde hace 33 años, 108 familias indígenas vienen luchando para que los gobiernos Federal y estatal otorguen certeza jurídica a las tierras que habitan, cultivan y denominaron Altamira La Providencia; ubicada a 350 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas.
Escrito por Ricardo López
Colaborador