El estrangulamiento energético y la amenaza de un ataque militar para devastar a Cuba, sumados a un bloqueo comercial, político y psicológico por más de medio siglo, sólo tienen un nombre: terrorismo genocida de Estado.
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Putin le dice a Carlson que en 2015 los presidentes de Rusia y Ucrania, con la presencia testimonial de la canciller de Alemania (Ángela Merkel) y el presidente de Francia (Francoise Hollande) tomaron el acuerdo en Minsk –capital de Bielorrusia– de frenar las hostilidades; el acuerdo buscaba que Ucrania reconociera el estatus especial de las dos regiones orientales del país –con población mayoritariamente rusa que conforma el Donbás–, sin que dejaran de pertenecer a Ucrania (una especie de gobiernos autónomos pero ligados a Ucrania). En la entrevista, Putin le explica a Carlson que ese acuerdo fue inmediatamente violado por los dirigentes del gobierno de Ucrania; y aunque Putin no lo menciona explícitamente, después de 2022 se pudo constatar, por las declaraciones de Ángela Merkel, que ese acuerdo lo tomaron sólo para ganar tiempo y permitir que Ucrania siguiera armándose y preparándose para invadir el Donbás y someter a la población ruso parlante.
Cuando Tucker Carlson le pregunta a Vladimir Putin sobre el insistente manejo en la prensa estadounidense de que existe una amenaza de que Rusia inicie una guerra nuclear en contra de Estados Unidos y Occidente, el presidente ruso le contesta a Carlson que ésa es una maniobra barata, pues lo que quiere el gobierno norteamericano es, como decimos en México, “espantar con el petate del muerto”, convencer al pueblo norteamericano de aceptar que sus impuestos financien el enorme gasto económico que representa el apoyo militar a Ucrania. Carlson también le menciona lo que ha declarado un senador norteamericano sobre la posibilidad de que la guerra continúe, pero con la intervención directa de soldados estadounidenses. Putin le contesta:
–Pero si ya hay miles de mercenarios en Ucrania defendiendo la causa norteamericana; la mayoría de los mercenarios que guerrean a favor de la OTAN es de tres países; en primer lugar están los de origen polaco, en segundo lugar los de origen norteamericano y en tercer lugar los georgianos.
Sobre los países que conforman los BRICS, Putin señala que, en la década de los años 90 del Siglo XX, representaban apenas el 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial; y que el grupo del G-7, es decir, los países imperialistas occidentales, representaban en su economía el 40 por ciento del PIB mundial. En la actualidad, los países del BRICS ya representan el 40 por ciento del PIB mundial y el G-7 el 30 por ciento (lo que revela el declive del Occidente colectivo). Rusia es la 5ª economía del mundo y es ya la economía más grande de toda Europa. Las sanciones que ha impulsado Estados Unidos con el respaldo de la UE y la OTAN han fracasado, al grado que ahora la economía de los países de Europa está sufriendo una caída severa. Putin señala que la estabilidad del régimen de Rusia se basa en una gran diversidad étnica y religiosa existente en aquel inmenso territorio; como si fuesen muchas familias, pero al final esa gran tolerancia permite que todos los rusos se sientan como una gran familia unida; existe un profundo sentimiento patriótico en la mayoría de los habitantes de Rusia.
–¿Estaría dispuesto a negociar la paz con Ucrania?, preguntó Carlson a Putin.
–No depende sólo de la voluntad de Zelenski. Contestó el presidente de Rusia. Los hechos han demostrado que el gobierno ucraniano depende de las decisiones de Washington; alguna vez yo le dije a Zelenski: ¿por qué apoyas a los nazis si tu padre luchó contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial? Lo que me contestó no vale la pena decirlo aquí.
Esta entrevista ha sido ya vista por cientos de millones de personas. Los imperialistas ya no están ganando la guerra mediática. En el mundo se van conociendo los puntos de vista de las fuerzas que pugnan por un mundo multipolar, un mundo más justo y de mayor progreso para la humanidad.
El estrangulamiento energético y la amenaza de un ataque militar para devastar a Cuba, sumados a un bloqueo comercial, político y psicológico por más de medio siglo, sólo tienen un nombre: terrorismo genocida de Estado.
L a economía es la base de toda la vida social, incluida la política y la guerra, y en los días que corren, el desastre de Estados Unidos (EE. UU.) en Irán confirma esta tesis y pone de relieve profundas debilidades económicas.
En un país que se reconoce y se publicita como democrático no es mucho pedir que las autoridades privilegien el diálogo y las soluciones, sobre todo, éstas últimas, a los graves problemas populares.
El imperialismo estadounidense afirma que Irán está contra las cuerdas y que no tiene salvación porque está derrotado.
El miércoles ocho de abril, el Senado de la República aprobó la reforma a la Ley Federal del Trabajo para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.
El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, enfatizó que la crisis “no tiene solución militar” y reafirmó la disposición de Rusia a contribuir en una resolución pacífica.
De acuerdo con el diario Business Recorder, tanto Rusia como China han mostrado disposición a respaldar la solicitud pakistaní.
El pontífice condenó las advertencias de Trump y calificó la situación como una “guerra injusta”.
El número de personas que padecen hambre en el mundo podría aumentar de 45 millones a la cifra récord de 673 millones, lo que representa 1395.6% de incremento.
Teherán plantea restricciones al tránsito marítimo en la región y, ante amenazas, endurecerá su postura.
El imperialismo estadounidense ha intentado convencer a la opinión pública mundial que el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores, ejecutado por las fuerzas armadas de Estados Unidos (EE. UU.), fue un acto de “justicia internacional”.
El martes siete de abril, Estados Unidos (EE. UU.) e Irán acordaron un cese al fuego para abrir paso a dos semanas de negociaciones.
Hace unas cuantas horas se informó que se detenía “por dos semanas” el ataque criminal que las fuerzas armadas de Estados Unidos (EE. UU.) e Israel desataron en contra de la República Islámica de Irán.
Durante el encuentro se analizó la Inteligencia Artificial (IA) como un instrumento fundamental para potenciar la productividad y las relaciones comerciales.
La medida no será inmediata: en 2026 no habrá modificación alguna; la jornada seguirá siendo de 48 horas y disminuirá un par de horas cada año hasta llegar a las 40 en 2030.
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Fue doloroso escuchar los testimonios de las familias de desaparecidos: Alto Comisionado de la ONU
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Escrito por Cousteau
COLUMNISTA