Con Quintana Roo, Zacatecas y Baja California, Morena llegó a 10 de 17 coordinaciones estatales rumbo a las elecciones de 2027; aún quedan por definir siete entidades.
Cargando, por favor espere...
Los resultados electorales del pasado cinco de junio, en las que se eligieron seis nuevos gobernadores, estaban ya más que cantados; y solo sirvieron para “protocolizar” en las urnas acuerdos previamente concertados por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) con supuestos mandatarios de oposición, como ocurrió en Hidalgo y Oaxaca donde el Partido Revolucionario Institucional (PRI) había “bajado los brazos” anticipadamente. En Quintana Roo y Tamaulipas se esperaba algún pataleo, pero al final el morenismo sumó cuatro gobiernos locales más a su cuenta y llegará a 20 estados con mal gobierno, junto al de la Federación.
¿Qué sigue y qué debe esperar el pueblo de México después de lo ocurrido en esas elecciones? ¿Qué mejoren realmente las cosas en Hidalgo, Oaxaca, Quintana Roo y Tamaulipas? ¿El gobierno de la “Cuarta Transformación” (4T) y Morena son tan “fuertes” y “populares” como para que la población siga creyendo en ellos?
Veamos. La participación ciudadana no superó el 50 por ciento en las seis entidades; es decir cinco o seis de cada 10 mexicanos no salieron a votar (en Oaxaca la abstención fue del 62 por ciento) y, como ya es “pan de cada elección”, se repartió dinero, se entregaron despensas para comprar el voto de mucha gente; y en las casillas hubo amenazas de violencia a los electores para que sufragaran a favor de los candidatos de la coalición morenista, como lo evidencian varios videos que circularon en redes sociales y medios de información.
Pero además de estos hechos suscitados en la jornada electoral, los gobernadores priistas de Oaxaca e Hidalgo, Alejandro Murat Hinojosa y Omar Fayad Meneses, habían “doblado las manos” ante el poder de Palacio Nacional; y decidieron entregar sus mandatos a Morena sin que la dirección nacional del PRI, encabezada por Alejandro Moreno, pudiera hacer nada para evitarlo. Ahora ambos políticos y los mandatarios de Tamaulipas y Quintana Roo esperarán, sin contratiempos ni sobresaltos, que el gobierno morenista les dé una embajada o algún puesto en la administración federal para, desde esa posición, perfilarse hacia el 2024, como se cuenta de Murat. Según “dicen los que saben” que éste “moverá sus hilos” cuando la evidente ruptura interna entre el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Morena estalle, y ponga a volar a cada una por su lado a las “corcholatas presidenciales”.
El pueblo de México no ganó nada con el triunfo de Morena en los cuatro estados. Hay suficientes elementos para afirmar que Morena y AMLO no saben gobernar; y que su compromiso de brindar atención “primero a los pobres” es solo un lema o un cliché para manipular a la población de los sectores económicamente más vulnerables, mediante la entrega de apoyos monetarios a través de programas claramente clientelares, como los destinados a adultos mayores, discapacitados, jóvenes sin escuela ni empleo, estudiantes de escasos recursos, Sembrando Vida (campesinos) y, entre otros, a madres solteras.
Los mexicanos que habitan en Oaxaca, Hidalgo, Tamaulipas y Quintana Roo, además de no ganar nada con el cambio de partido en el poder, enfrentarán el riesgo de que, en los próximos seis años, las cosas sean peores; porque los futuros gobernadores morenistas intentarán replicar la pésima forma de gobernar de AMLO en el resto del país, como ya sucede en Puebla con Miguel Barbosa Huerta y en Veracruz con Cuitláhuac García. En ambas entidades, la inseguridad, la violencia delictiva y la pobreza se han desbordado a grado tal que mucha gente no puede comprar la canasta básica; padece hambre y, además, no tiene acceso a la salud, educación, vivienda y servicios públicos urbanos básicos.
En las cuatro entidades que adicionalmente gobernará Morena, los habitantes podrán corroborar que al gobierno de la 4T no le interesa atacar sus problemas más elementales, ni combatir la miseria; y que únicamente busca conservar el poder a toda costa mediante la compra de votos a través de programas sociales. Los economistas más competentes aseguran que para acabar con la desigualdad y la pobreza es urgente un reparto más equitativo de la renta nacional mediante una reforma fiscal progresiva, con la que se cobren más impuestos a los ingresos más altos y a las grandes fortunas, y que se cobren menos tributos o ninguno a las clases trabajadoras.
Por eso, ningún mexicano debe creer en lo que defienden Morena y AMLO, ya que éste siempre ha apoyado a los más ricos y se ha negado a instrumentar una reforma fiscal que beneficie a los trabajadores. Los mexicanos tenemos que organizarnos, educarnos y movilizarnos para que en México haya un gobierno que salga de las entrañas mismas del pueblo, porque solo así la “suerte” de todos podrá cambiar. Con Morena y AMLO, las cosas generarán más pobreza y miseria extrema. Por el momento, querido lector, es todo.
Con Quintana Roo, Zacatecas y Baja California, Morena llegó a 10 de 17 coordinaciones estatales rumbo a las elecciones de 2027; aún quedan por definir siete entidades.
El legislador ofreció una disculpa y aseguró que su expresión se refería a recurrir a la vía legal; Claudia Sheinbaum condenó el mensaje y expresó solidaridad con el periodista.
El Partido del Trabajo plantea mantener la coalición con Morena y PVEM para consolidar la 4T, aunque reconoce que electoralmente le convendría competir solo; propone la figura de candidatura común.
Movimiento Ciudadano rechazó el llamado del PRI a construir un frente opositor contra Morena y aseguró que competirá solo en 2027; el partido naranja cuestionó la trayectoria de priistas y panistas y sostuvo que no necesita al bloque opositor para disputar espacios en la capital.
La coordinadora del PRI en el Congreso capitalino, Tania Larios, acusó a Movimiento Ciudadano de favorecer a Morena al dividir el voto opositor y llamó a construir una alianza con el PAN rumbo a las elecciones de 2027.
PAN, PRI y MC se ubican en 11, 9 y 9 por ciento, respectivamente; Morena alcanza 48 por ciento de preferencia efectiva, mientras 28 por ciento de los encuestados no declara preferencia.
Este año tampoco habrá presupuesto para resolver las necesidades de los mexicanos más necesitados.
El informe de la Presidenta fue una “mañanera” más con tintes propagandísticos y el pretexto supremo para continuar su campaña electoral adelantada.
Los hechos demostraron que no basta con sustituir un partido por otro para desmontar las redes de intereses constituidas alrededor del presupuesto público.
La presidenta reportó nuevos hospitales, mayor atención médica y 156 mil lugares adicionales en preparatoria; organizaciones e indicadores educativos señalan que persisten problemas de abasto, cobertura y aprendizaje
La mandataria destinó sólo 3 minutos a enlistar los resultados en materia de seguridad, el resto fueron sólo agradecimientos.
La bancada de Morena en el Congreso capitalino anunció que impulsará una iniciativa para regular el incremento de las rentas y crear una defensoría especializada; también prevé retomar el Plan General de Desarrollo, pendiente desde hace varios años.
En sus plenarias, priistas y panistas pidieron que Inzunza y Rocha Moya enfrenten las investigaciones de EU; Acción Nacional insistió en la desaparición de poderes en Sinaloa
Alejandro Moreno llamó a construir una alianza con partidos y sociedad civil; sobre la solicitud de desafuero en su contra, afirmó que no se ve en la cárcel y que continuará “defendiendo a México”.
El senador por Sinaloa anunció su separación de la bancada por “estricta convicción personal”; mantendrá su escaño en el Senado en medio de señalamientos difundidos desde Estados Unidos
Petróleo y oro: empresas estadounidenses se apodera de recursos venezolanos
CDMX, Edomex y NL concentran 51% de delitos cometidos por servidores públicos
Mercado ilegal de medicinas alcanzará los 38 mil mdp en 2026
Alza en presupuesto para estados dependerá de estabilidad macroeconómica: CIEP
Trump anuncia acuerdo con Dinamarca con el que EE. UU. asumirá el control de Groenlandia
Escrito por Miguel Ángel Casique
Columnista político y analista de medios de comunicación con Diplomado en Comunicación Social y Relaciones Públicas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).