Cargando, por favor espere...

editorial
La complicidad de Estados Unidos e Israel
Israel y EE. UU. persisten en sus respectivas políticas a pesar de todos los argumentos de 187 naciones; la mayoría de los países ha votado 30 veces por la suspensión del inhumano bloqueo contra un pueblo y otra vez lo hizo.


Si alguien hubiera olvidado la identificación de Israel con el imperialismo norteamericano, su incondicionalidad y obediencia, con la última votación efectuada el dos de noviembre en la Asamblea General de las Naciones Unidas seguramente le quedará muy clara la sumisión del gobierno israelí a los intereses del gobierno de Estados Unidos (EE. UU.) y entenderá el porqué de ésta: el gobierno yanqui no condenó su declaración de guerra de exterminio contra el pueblo palestino, anunciada en octubre por el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu; comprenderá también por qué sigue votando por la continuación del bloqueo contra Cuba, que la mayoría de los países ha condenado desde hace mucho. Aunque sea evidente que a la mayoría le asiste la razón, en este asunto el agradecido gobierno israelí no podría votar de manera contraria a los intereses de su benefactor.

La ONU votó en contra del exterminio de palestinos, recomendó el cese al fuego y una solución pacífica al viejo conflicto entre ambas naciones; pero Israel continúa con la masacre mientras EE. UU. permanece indiferente. En reciprocidad, la representación de Israel votó por la continuidad del bloqueo económico contra Cuba. Se deben el uno al otro, no los une la razón, la justicia o la democracia, los une el mismo interés: el dominio del mundo entero.

Israel y EE. UU. persisten en sus respectivas políticas a pesar de todos los argumentos de 187 naciones; la mayoría de los países ha votado 30 veces por la suspensión del inhumano bloqueo contra un pueblo y otra vez lo hizo; pero en 2023, una vez más, el gobierno yanqui y su cómplice desacatan la decisión democrática en la ONU; EE. UU. está acostumbrado a imponer su voluntad por la fuerza, con su poderío económico y militar. Israel obedeció incondicionalmente a su creador y benefactor votando por la continuación del genocida bloqueo igual que EE. UU. lo apoyó en su acción de exterminio de los palestinos.

La identificación es clara, pero no es lo mismo el gobierno de Israel que el pueblo de Israel; como no es lo mismo el pueblo de EE. UU. que el gobierno imperialista yanqui. En ambos países se escuchan las voces que condenan el genocidio, la agresión armada y económica contra Palestina y Cuba; al interior de Israel crece el número de ciudadanos contrarios al gobierno de Netanyahu; y en EE. UU. hay ciudadanos que exigen al gobierno de Joseph Biden el fin del bloqueo contra La Isla y que se deje de apoyar a los sionistas. ¿Hasta cuándo podrá contener la fuerza imperial que la razón se imponga? Aún no se sabe, pero en la historia siempre han sabido abrirse paso la verdad y la justicia.


Escrito por Redacción


Notas relacionadas

El responsable de la intervención militar en Venezuela no es Donald Trump ni el gobierno estadounidense que él preside; ellos también son culpables, pero el autor principal es el imperialismo yanqui.

Cuba rechaza presiones de Estados Unidos y asegura que defenderá su soberanía frente a cualquier intento de coerción.

Anuncia una inversión de 100 mil millones de dólares para reconstruir la infraestructura petrolera del país.

El Olina es el quinto petrolero incautado en el marco de la campaña estadounidense para hacer cumplir sanciones y combatir actividades ilícitas vinculadas al transporte de crudo venezolano.

Estos avances acercan la posibilidad de generar electricidad limpia a gran escala, capaz de abastecer ciudades enteras en el futuro.

Un total de 22 soldados que se quitaron la vida en 2025, coincidiendo con el segundo año de la ofensiva.

Las maniobras navales en el Golfo de Omán y el Océano Índico refuerzan la alianza militar entre las tres potencias en medio de crecientes tensiones con Washington.

El gobierno venezolano confirmó la excarcelación de ciudadanos nacionales y extranjeros como parte de un gesto político para “consolidar la paz”.

Analistas advierten que apoyar las acciones de Trump podría ser un error estratégico para México, dado el impacto regional imprevisible del presidente estadounidense.

Gustavo González López es una figura de larga trayectoria y plena confianza dentro del Gobierno venezolano.

Funcionarios estadounidenses advierten que estas acciones contradicen los objetivos de política exterior de Washington.

“En ese operativo se violó y ultrajó la soberanía nacional total de Venezuela y la inmunidad de un presidente en funciones", Nicolás Maduro Guerra.

La salida de la UNFCCC deja a Estados Unidos fuera de las negociaciones globales sobre cambio climático.

El objetivo es mejorar el arbitraje, optimizar el análisis de los partidos y potenciar la participación de los aficionados.