Las restricciones forman parte de una estrategia más amplia de Washington para mantener el liderazgo frente a China, informó Reuters.
Cargando, por favor espere...
Foto: Internet
Este viernes 18 de julio, una explosión en el centro de entrenamiento Biscailuz del Departamento del Sheriff de Los Ángeles, California, provocó la muerte de al menos tres personas y dejó otras tres heridas.
El incidente, ocurrido por la mañana, fue calificado como un “terrible suceso” por la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, a través de sus redes sociales. La zona fue acordonada por unidades de patrullas y vigilada desde el aire por helicópteros, mientras se iniciaron las investigaciones correspondientes.
La oficina de prensa del gobernador de California, Gavin Newsom, confirmó que el estallido tuvo lugar en el centro de operaciones especiales del Sheriff, ubicado en el este de Los Ángeles y señaló que se ha ofrecido apoyo estatal para atender la emergencia.
Elementos del FBI y del Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) fueron desplegados para colaborar en las pesquisas. Aunque la causa de la explosión no ha sido confirmada oficialmente, fuentes citadas por medios locales indican que el estallido ocurrió en el estacionamiento del centro, donde se manejan materiales explosivos.
Las restricciones forman parte de una estrategia más amplia de Washington para mantener el liderazgo frente a China, informó Reuters.
La conversación se centró en los esfuerzos conjuntos para avanzar hacia la paz y en la coordinación de posiciones sobre la seguridad regional.
La comunicación es arma estratégica en un frente invisible, donde Estados y corporaciones expanden su geopolítica. En tiempos de guerra, manipular emociones y decisiones de la clase trabajadora es vital para las élites.
Las empresas deberán cumplir con planes de producción norteamericanos para obtener el descuento arancelario.
Los manifestantes portaron tulipanes rojos en memoria de las víctimas iraníes y desplegaron pancartas con consignas como: “Fin de la guerra en Irán”.
Uno de los principales puntos abordados por la delegación cubana fue la eliminación del denominado cerco energético que afecta al país.
A raíz de la profunda crisis energética por la que atraviesa la isla de Cuba, se ha vuelto tema de conversación recurrente en los círculos intelectuales y los análisis televisivos occidentales cuando remachan constantemente que esta situación ocurre única y exclusivamente por el mal gobierno cubano.
El estrangulamiento energético y la amenaza de un ataque militar para devastar a Cuba, sumados a un bloqueo comercial, político y psicológico por más de medio siglo, sólo tienen un nombre: terrorismo genocida de Estado.
De acuerdo con el diario Business Recorder, tanto Rusia como China han mostrado disposición a respaldar la solicitud pakistaní.
Jatam al Anbiya señaló que esta acción estadounidense es ilegal y crea inseguridad para la navegación iraní.
Según la ONU, el impacto afectará de manera desproporcionada a aquellos que disponen de presupuestos más limitados para absorber el aumento de los precios de la energía y los alimentos.
El pontífice condenó las advertencias de Trump y calificó la situación como una “guerra injusta”.
El número de personas que padecen hambre en el mundo podría aumentar de 45 millones a la cifra récord de 673 millones, lo que representa 1395.6% de incremento.
Teherán plantea restricciones al tránsito marítimo en la región y, ante amenazas, endurecerá su postura.
El imperialismo estadounidense ha intentado convencer a la opinión pública mundial que el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores, ejecutado por las fuerzas armadas de Estados Unidos (EE. UU.), fue un acto de “justicia internacional”.
Escrito por Fernanda Trujano Chavarría
Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.