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La policía israelí, acompañada por funcionarios municipales, irrumpió en la sede de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA), ubicada en el barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusalén Este.
El comisionado general de la UNRWA, Philippe Lazzarini, informó que los agentes confiscaron equipos informáticos, mobiliario y otros bienes, además de cortar las comunicaciones externas y reemplazar la bandera de la agencia por una bandera israelí.
Por su parte, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, calificó la acción como una violación de la Carta de las Naciones Unidas y exigió a Israel respetar la inviolabilidad de las instalaciones de la organización. Cabe destacar que el complejo no tenía actividad operativa desde principios de 2025, después de que el Parlamento israelí aprobara una ley que prohíbe las operaciones de la UNRWA en Israel y en los territorios palestinos ocupados, incluida Jerusalén Oriental.
A pesar de su cierre, el edificio mantenía su estatus oficial como sede de Naciones Unidas. Ante ello, Lazzarini denunció la redada como “un flagrante desprecio” a las obligaciones de Israel como Estado miembro de la ONU y una violación del derecho internacional, ya que carecía de fundamento jurídico.
El incidente ocurre pocos días después de que la Asamblea General de la ONU renovara, el 5 de diciembre, el mandato de la UNRWA por tres años más, con 151 votos a favor, 10 en contra, entre ellos Israel y Estados Unidos y 14 abstenciones.
La agencia, creada en 1949, continúa siendo el principal proveedor de asistencia humanitaria, educación y servicios para millones de refugiados palestinos, pese a las restricciones impuestas por Israel y a las acusaciones, desestimadas por la Corte Internacional de Justicia, de presunta infiltración del grupo islamista Hamás.
Escrito por Fernanda Trujano Chavarría
Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.