La concentración de información personal y biométrica en manos del Gobierno aumenta el riesgo de fraudes irreversibles.
Cargando, por favor espere...
En la inauguración del Grupo de los 20 (G20), foro internacional donde se reúnen los países con economías más desarrolladas y emergentes del mundo, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lució “muy audaz y original” cuando propuso a sus colegas destinar uno por ciento del gasto militar mundial –cuyo monto alcanza los 24 mil millones de dólares (mdd)– en la siembra de árboles para reforestar el planeta y contribuir a mejorar el medio ambiente, como destacó la “buena” experiencia (sic) de México con el programa Sembrando vida, creado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
Durante su intervención –su primera asistencia a una cumbre internacional– estableció además que, en vez de sembrar guerras, “hay que sembrar paz y vida”, porque eso ayudaría a mitigar el calentamiento global, “restaurar el tejido social” y apoyar a las comunidades más necesitadas. Sin duda, estos argumentos resultan por demás extraños por provenir de la discípula de quien, durante seis años, “cultivó” más pobreza, como se constata por la miseria de muchos mexicanos en varias regiones del país.
No es probable que este programa sea exitoso en otros países y en México sus resultados son pésimos; otros programas ya mostraron la misma suerte debido a que los gobiernos morenistas los utilizan para comprar votos y no para contrarrestar realmente la pobreza. Además, la “preocupación” por el cambio climático mostrada por la Presidenta en Río de Janeiro, horas después, enfrentó un severo mentís en México cuando se propuso reducir 40 por ciento, respecto al de este año, el gasto destinado al cuidado del medio ambiente en el proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de 2025.
Por ello, más allá de las ideas bien intencionadas de los programas asistencialistas, es necesario cuestionar si efectivamente se sembró o replantó un millón 202 mil árboles en un millón de hectáreas, y si en sus faenas participaron 442 mil campesinos con pagos de 75 mil pesos anuales. Sería conveniente que Sheinbaum aclare detalladamente estas cuentas, porque prevalece la sospecha de que el desorden y la nula fiscalización con que opera el programa tienen el mismo sello de opacidad y corrupción característico de los demás programas del “Bienestar”.
Investigaciones de campo realizadas por organizaciones civiles ecologistas evidencian que el programa Sembrando Vida nunca ha mostrado seriedad: no se fiscalizaron sus gastos ni sus resultados son supervisados. ¿Cómo, entonces, puede afirmarse que tales medidas son exitosas y recomendables en el mundo? ¿Acaso la Presidenta sugirió que los agricultores de otros países quemen grandes áreas de bosque y selva para reforestar con apoyo financiero del gobierno morenista, como en el sureste mexicano?
La alerta del Global Land Analysis and Discovery (GLAD), de World Resources Institute (WRI), documentó que, en 2019, se perdieron alrededor de 73 mil hectáreas de arboledas con el programa Sembrando Vida. Esos testimonios evidencian que, con tal de recibir el citado monto de dinero federal, los campesinos metieron el hacha o prendieron fuego a bosques y selvas; y ninguno de ellos salió de la pobreza como ahora presumen los exhibicionistas dirigentes de la llamada “Cuarta Transformación” (4T).
Sin embargo, la participación de Sheinbaum en el foro del G.20 evidenció una actitud distinta a la de su antecesor AMLO ya que, con estos viajes al exterior, podrá relacionarse con los principales líderes, buscar otras oportunidades de intercambio internacional multidisciplinario y pactar mejores acuerdos con Estados lejanos, como el caso de la Federación Rusa y la República Popular de China (RPC) para no depender más ni someterse ciegamente a los mandatos imperialistas del gobierno yanqui ni a su próximo presidente Donald Trump.
Propuestas como la efectuada en un foro internacional, basadas en un programa fallido, resultan ridículas, torpes y demagógicas. Ojalá Claudia Sheinbaum entienda que no debe ya imitar a su maestro en todo; y que de su “metida de pata” en Rio Janeiro, únicamente resultó positiva en la ampliación de una perspectiva con la que podrá tejer lazos con China, Rusia, Cuba, Venezuela, Brasil y los países del sur global. Este enfoque podría ayudarnos a superar el modelo económico neoliberal, la dependencia hacia Estados Unidos y acceder al mundo multipolar que ya empezó en el extremo oriente.
Por lo pronto, los mexicanos debemos preocuparnos más por los sucesos mundiales y entender cómo se mueven las potencias internacionales ante una realidad donde ciertas naciones concentran la riqueza global y otras pagan las consecuencias. Todos, sin excepción, debemos tomar partido; y quienes somos progresistas, debemos favorecer siempre a los intereses de nuestra patria y elegir entre el unipolarismo, encabezado por el imperialismo egoísta, y el multipolarismo promovido y liderado por China y Rusia. Éste es el camino que México debe seguir. Por el momento, querido lector, es todo.
La concentración de información personal y biométrica en manos del Gobierno aumenta el riesgo de fraudes irreversibles.
Mientras los pequeños comercios enfrentan mayores presiones para operar, las compañías transnacionales verán ganancias cercanas a 400 millones de dólares
El occidente de México fue una de las zonas con menor interés de los inversionistas y quedó lejos de la capacidad requerida.
La destrucción de puestos de trabajo se concentró en la industria manufacturera
Los mexicanos no debemos permitir que el imperialismo estadounidense se arrogue el derecho de venir a establecer leyes, juzgar e imponer sanciones, mediante la aplicación extraterritorial de sus normas.
La Presidenta está en lo cierto, la soberanía, o lo que queda de ella, está en serio peligro.
En México, más de la mitad de la población trabaja de forma informal.
La “Cuarta Transformación”, Morena y Claudia Sheinbaum quieren el control absoluto del Poder Judicial.
No hay nada qué presumir, mucho menos qué defender: la estructura económica se encuentra endeble y a punto de colapsar.
Una inversión que en su abrumadora mayoría no invierte, que coexiste con la caída del producto y que el propio banco central desvincula del crecimiento, no es síntoma de prosperidad.
La falta de confianza empresarial y el entorno comercial condicionan el desarrollo de nuevos proyectos en el país.
Los mexicanos se mostraron menos optimistas respecto a la situación económica del país en los próximos 12 meses.
Gobierno y sector privado pactan un acuerdo voluntario para regular producción y comercialización del jitomate; buscan estabilizar precios tras repunte que impactó la inflación alimentaria.
"Hacer caricatura es fascinante, piensa “Luy”, quien se ve trabajando en los años que siguen, no imagina su mundo sin este ingrediente".
Para el porcentaje restante de los envíos, las autoridades mexicanas preparan reuniones de trabajo bilaterales.
México, sin independencia económica ni política
Tunden en X a Clara Brugada por Jardín Flotante Tlallipan
Inteligencia Artificial: el viejo sueño de sustituir la fuerza de trabajo
Brugada culpa al Gobierno Federal por retraso en remodelación del Metro
¡Juegas y te vas! EE. UU. obliga a Irán a abandonar su territorio tras cada partido del Mundial
Mineros de Peñasquito recibirán utilidades récord de más de 1.5 mdp cada uno
Escrito por Miguel Ángel Casique
Columnista político y analista de medios de comunicación con Diplomado en Comunicación Social y Relaciones Públicas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).