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Del Monte entra en bancarrota: ¿Qué impacto habrá en México?
El gigante de conservas inició un proceso de reestructuración financiera bajo el Capítulo 11 de la ley de quiebras estadounidense.
Foto: Internet
Del Monte Foods, empresa conocida por su gran variedad de frutas y verduras enlatadas, solicitó el amparo del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos desde el pasado 4 de julio, pues no logró recuperarse del incremento en los costos de la deuda, una economía global en constante cambio y resultados mixtos en sus ganancias.
La empresa enfrenta una deuda de más de mil 200 millones de dólares, por lo que llegó a un acuerdo de reestructuración con sus prestamistas para vender “todos o prácticamente todos” sus activos, a fin de conseguir 165 millones de dólares y poder continuar operando mientras el gobierno estadounidense inicia las medidas de protección por bancarrota.
En este contexto, Greg Longstreet, presidente de la compañía, dijo: “Con una estructura de capital mejorada, una posición financiera más sólida y nuevos propietarios, estaremos mejor posicionados para lograr el éxito a largo plazo”.
La compañía argumentó su solicitud de protección por bancarrota en que, durante varios años, se ha enfrentado a una serie de problemas económicos y preocupaciones geopolíticas.
En este sentido, detalló que durante la pandemia de COVID-19, la demanda de sus productos alcanzó máximos históricos, pero después de la crisis sanitaria, sus ventas comenzaron a disminuir, por lo que se quedó con demasiadas existencias que tuvo que almacenar, amortizar y posteriormente “vender con pérdidas sustanciales”.
Asimismo, señaló que las nuevas políticas arancelarias sobre el acero y el aluminio provocarán que las latas se encarezcan, lo que afectaría sus costos productivos.
La compañía, con sede en California, Estados Unidos, también explicó que tenía una enorme deuda adquirida desde 2014 para financiar otros activos, misma que casi se ha duplicado por el incremento en las tasas de interés.
En México, Del Monte tiene dos plantas, una dedicada al procesamiento de fruta en Puebla, y otra en Montemorelos, Nuevo León. Ambas están conectadas a las operaciones de Estados Unidos, pero hasta el momento la empresa no anticipa afectaciones inmediatas para estos complejos.
"Se espera que esta financiación, junto con el dinero de las operaciones actuales, ofrezca suficiente liquidez durante el proceso de venta y financie las operaciones diarias de la compañía de manera habitual, incluida la temporada de empaque que ya está en marcha", concluyó Longstreet.
Escrito por Sebastián Campos Rivera
Periodista de finanzas, economía, negocios, mercados, divisas, indicadores y el sector energético. | X: @srivera1410