A sus 69 años de edad, el nuevo Papa adoptó el nombre León XIV y se convierte en el primer pontífice nacido en Estados Unidos.
Caminemos sin miedo, unidos, tomados de la mano, les pido que nos ayudemos mutuamente a tender puentes por medio del diálogo para formar un solo pueblo, reconciliado y en paz, fueron parte de las primeras palabras del cardenal Robert Francis Prevost, quien fue elegido como el nuevo papa de la Iglesia católica este jueves 8 de mayo, al finalizar la cuarta votación del cónclave.
A sus 69 años de edad, el nuevo Papa adoptó el nombre León XIV y se convierte en el primer pontífice nacido en Estados Unidos.
Prevost apareció en el balcón de la Basílica de San Pedro aproximadamente una hora después de que la tradicional fumata blanca anunciara que los cardenales habían alcanzado un consenso. Con repique de campanas, se confirmó su elección como sucesor del papa Francisco.
De acuerdo con el nuevo pontífice ha ocupado desde 2023 la jefatura del Dicasterio para los Obispos, una de las instituciones más influyentes del Vaticano. Desde allí, apoyó reformas claves del papado anterior, incluyendo la inclusión de mujeres en órganos de gobierno eclesiástico.
Prevost también ha presidido la Pontificia Comisión para América Latina y cuenta con una extensa trayectoria en Perú, donde residió y trabajó pastoralmente durante años. Su elección rompe con una tradición no escrita que evitaba designar a un papa proveniente de Estados Unidos, país con peso político global.
A 81 años de la victoria del Ejército Rojo sobre el nazifascismo, el raquítico imperialismo estadounidense y la ahora colonizada Europa quieren ocultar la gran epopeya militar con la que la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) concluyó la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
La comunicación es arma estratégica en un frente invisible, donde Estados y corporaciones expanden su geopolítica. En tiempos de guerra, manipular emociones y decisiones de la clase trabajadora es vital para las élites.
El estrangulamiento energético y la amenaza de un ataque militar para devastar a Cuba, sumados a un bloqueo comercial, político y psicológico por más de medio siglo, sólo tienen un nombre: terrorismo genocida de Estado.
El número de personas que padecen hambre en el mundo podría aumentar de 45 millones a la cifra récord de 673 millones, lo que representa 1395.6% de incremento.
El imperialismo estadounidense ha intentado convencer a la opinión pública mundial que el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores, ejecutado por las fuerzas armadas de Estados Unidos (EE. UU.), fue un acto de “justicia internacional”.
Pese al cerco policial, los manifestantes aseguraron que la movilización fue “exitosa”, al demostrar su disposición a continuar reclamando mejores condiciones.
El potencial económico de estas fábricas es gigantesco, tiende a ser infinito, se trata de una revolución industrial más asombrosa que las que se conocieron en los siglos anteriores.
Escrito por Carolina Ruvalcaba
Periodista con casi 20 años de experiencia en el medio.