La incertidumbre sobre el respaldo de Estados Unidos, el avance militar de China y la guerra entre Rusia y Ucrania han impulsado el rearme de Berlín y Tokio, que han fortalecido sus capacidades de defensa y avanzan hacia una cooperación estratégica.
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Ciudad de México. Occidente considera a China como la mayor amenaza a nivel internacional, sobre todo porque el presidente Xi Jinping ha declarado que es hora de cambiar el orden internacional actual, sostuvo la doctora Marisela Connelly, profesora investigadora de El Colegio de México, en el programa semanal “Lo marginal en el Centro”.
En referencia al XX Congreso del Partido Comunista de China (PCCh), donde se analiza el rumbo de la nación en relación con sus logros y su papel en el desarrollo del mundo, Connelly afirmó que existe preocupación de Estados Unidos y los países europeos por el crecimiento económico del Gigante asiático, además de su proyección a nivel internacional, ya que su presencia es muy importante en todos los países latinoamericanos. Aunado a eso, “no se puede negar la importancia de China en organizaciones internacionales como el G20 o en la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS)”.

Para el investigador del Centro Mexicano de Estudios Económicos y Sociales, Ehécatl Lázaro, el Atlántico Norte empezando a tener menos fuerza. Ahí donde “se desarrolló con mayor dinamismo la economía a nivel global, y donde se construyeron las principales estructuras de gobernanza mundial”, se ve “menos fuerza en comparación con países como China”.
Hay una transición hegemónica hacia Asia, en que el Partido Comunista de China tiene una importancia fundamental debido a que decide qué rumbo tomará el país; “es el que dicta las nuevas normas con las que se va a conducir el país políticamente”. De ahí que las decisiones de este gran evento político impacten también a nivel mundial, afirmó.
Respecto a la reelección del Presidente Xi Jinping, Ehécatl Lázaro asevera que “Llega también como un líder que está haciendo historia […] en ese sentido no hay un mayor problema por parte del liderazgo del partido para que Xi Jinping continúe a la cabeza como Secretario General, como presidente también, en tanto que se han tomado una serie de decisiones que se consideran que han llevado a China por el camino correcto en las condiciones actuales”.
Francis Martínez, periodista mexicana con residencia en China, afirmó que América Latina tiene mucho que aprender del gigante asiático: la laboriosidad extrema de la población, el esmero en la preparación de los eventos políticos y el gran cuidado y disciplina que se ha establecido en torno al Covid-19. Además, a China le interesa dejar claros sus motivos de desarrollar su economía.
“No buscan una hegemonía por sí, hablan de multipolaridad, y hacen esfuerzos importantes de comunicar lo que están construyendo”. Además, narra que las calles de Beijing están vestidas de fiesta nacional, lo que demuestra un profundo nacionalismo, y un orgullo debido a que viven con seguridad y tranquilidad.
La enviada especial en el Gigante Asiático explicó que el gobierno da resultados positivos y está enfocado en políticas de enorme cooperación, es decir, que sí trabaja directamente con la ciudadanía, lo cual provoca que la población en general se sienta a gusto, algo que no pasa en países de Occidente, como México.
En la inauguración del XX Congreso del Partido Comunista de China, Xi Jinping resaltó que en los próximos años China seguirá conduciéndose bajo la guía del marxismo. pic.twitter.com/iL24FnCIIS
— CEMEES (@cemees_org) October 20, 2022
“El gobierno en China da resultados de bienestar en la población, es muy distinto con respecto a América Latina en donde tenemos una falta de credibilidad en nuestras instituciones, los fenómenos de corrupción asolan a muchas de estas instituciones que son y deben ser garantes de la dirección política y administrativa en nuestros países […] Es una lógica de ejercicio del poder y también administrativo completamente distinto al de nuestros países”, sostuvo.
Finalmente, Marisela Connelly afirmó que Xi Jinping dirigirá el PCCh cinco años más debido al reconocimiento y respaldo popular que ha logrado. “La ideología marxista-leninista va a guiar todo el proceso político del país. China está en la primera etapa del socialismo y tiene que seguir trabajando en el desarrollo económico para pasar de esa fase; así es como lo ha repetido el presidente.
“También Xi Jinping ha dicho que van a usar al marxismo para que los jóvenes sepan que deben trabajar por el futuro de China, que deben seguir trabajando como hasta ahora en el combate a la pobreza y tratar de que China logre autosuficiencia”. En este mismo sentido, Connelly sostuvo que el marxismo se difunde entre la población joven para que ésta sepa que se trabaja por el socialismo, es decir, en favor de toda la sociedad.
La incertidumbre sobre el respaldo de Estados Unidos, el avance militar de China y la guerra entre Rusia y Ucrania han impulsado el rearme de Berlín y Tokio, que han fortalecido sus capacidades de defensa y avanzan hacia una cooperación estratégica.
El gobierno chino abogó por la competencia justa y recordó que cualquier intento de revertir la integración comercial contravendría los principios del libre mercado.
El complejo permite reducir emisiones equivalentes al funcionamiento anual de 600 vehículos.
Estados Unidos fue la nación que más gastó en arsenal nuclear, beneficiando a corporaciones como Honeywell y Lockheed Martin.
El presidente chino propuso ampliar la cooperación económica, política y militar con Corea del Norte, además de reforzar la coordinación estratégica ante los cambios globales.
Alemania y Japón reabastecen sus arsenales tras calificar como “amenaza” a Rusia y China; lo hacen a costa del bienestar de sus ciudadanos y a favor de la geopolítica estadounidense.
China intenta utilizar la planificación para determinar qué empleos se transformarán, de qué manera y a qué velocidad.
La reunión no parece haber impactado sobre la progresiva hostilidad norteamericana hacia el gigante asiático, ni en las guerras o crecientes amenazas de EE. UU. contra Teherán y La Habana.
El mundo atestiguó que China no necesita a EE. UU. para avanzar en su visión geopolítica y que la tecnocracia de la Casa Blanca necesita del mercado, los recursos y la voluntad chinos para sobrevivir.
El embajador Chen Daojiang aseguró que la reciente reunión entre Donald Trump y Xi Jinping marcó “un nuevo punto de partida” para la relación bilateral y abrirá mayores condiciones de estabilidad económica y política a nivel global.
Beijing criticó a Washington por imputar al exmandatario cubano Raúl Castro por el derribo de avionetas en 1996 y exigió poner fin a las “amenazas” e “injerencias” contra la isla.
Buscan fortalecer sus propias monedas y aumentar su competitividad en los mercados financieros.
Los presidentes de ambas naciones firmaron acuerdos económicos, políticos y comerciales.
La inversión en el país se estima 5.3 por ciento más baja que en condiciones normales.
Para Xi, el comunista debe tener una vida austera, frugal, sencilla, de trabajo duro, servicial al pueblo y colectiva por principio.
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Escrito por Redacción