Cargando, por favor espere...

Clionautas
M. N. Roy y la fundación del PCM
No implicó, ni mucho menos, que el PCM fuera realmente un auténtico partido comunista.


Manabendra Nath Roy (1887-1954) fue un revolucionario anticolonialista bengalí partidario de los principios de liberación nacional que enarboló Mahatma Gandhi. Sus actividades contra el dominio británico sobre la India comenzaron en 1907, cuando se convirtió en un miembro activo de una sociedad secreta encabezada por el anticolonialista Mokshadacharan Samadhyayi.

En 1915 Roy intentó liderar una insurrección contra el control británico, pero fracasó. Sin embargo, esto no mermó su ímpetu. Ese mismo año, salió de La India rumbo a Batavia y a Shanghái para conseguir armas alemanas que permitieran continuar la lucha. Pero al poco tiempo esta empresa se volvió infructuosa. Roy viajó entonces a los Estados Unidos (EE. UU.) buscando apoyo para su causa.

En 1916, conoció en ese país, en casa del rector de la Universidad de Stanford, a la que sería su esposa, Evelyn Trent. Con ella estudió marxismo. Se casaron en 1917. Pero ese año, EE. UU.  entró en la Primera Guerra Mundial. Manabendra, en su calidad de indio anticolonialista, fue considerado posible espía alemán por la policía estadounidense y se vio obligado a huir con su esposa hacia México.

Entre los mexicanos había resurgido recientemente la línea de los liberales radicales y los anarquistas del Siglo XIX. El grupo que cristalizó esta línea fue el Partido Socialista Mexicano (PSM), resucitado ese mismo año con el liderazgo de Adolfo Santibáñez y Francisco Cervantes López. La publicación mensual del Partido, El Socialista, se mostraba relativamente crítica hacia el gobierno de la Revolución Mexicana. La carencia de recursos casi llevó a la quiebra al partido y su publicación; pero Roy, interesado en el desarrollo de la izquierda internacional, se unió al partido, brindando a su vez una buena suma de recursos que estabilizó la situación.

Entre 1917 y 1919, años en que Roy estuvo en el país, los socialistas nutrieron sus filas con miembros de grupos obreros, como el Gran Cuerpo Central de Trabajadores, y ampliaron su influencia sobre el proletariado mexicano. Asimismo, en su publicación, mostraron su rechazo hacia el anarquismo y asimilaron las líneas políticas nacionalista (favorable al gobierno de Carranza), antiimperialista y anticolonialista (se manifestaron contra la ocupación británica de La India); las últimas dos bajo la influencia de Manabendra.

En Europa surgió en esos años la Internacional Comunista (Comintern), la alternativa revolucionaria para los pueblos del mundo. Por esta circunstancia, el PSM buscó fijar su postura ante la izquierda mundial. Para ello, convocó a un Congreso Socialista Nacional en julio de 1919, el cual se efectuó en agosto de ese año. En la asamblea asistieron 60 delegados, miembros del PSM, así como de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM, controlada por el estado mexicano y liderada por Luis N. Morones).

La postura del congreso se definió en favor de la línea socialista y revolucionaria de Roy y José Allen –primer líder del Partido Comunista Mexicano (PCM), aunque también espía del gobierno de EE. UU.–. Éstos establecieron, en la declaración de principios del Congreso, que se unirían al Comintern. En los siguientes meses, Roy y Allen establecieron relaciones con Mijaíl Borodin, delegado soviético en México, quien los asesoró para formar un Partido Comunista ligado al Comintern. Finalmente, el 28 de noviembre de 1919, en sesión extraordinaria; el Partido Socialista cambió su nombre a Partido Comunista Mexicano.

Este cambio de nombre, sin embargo, no implicó, ni mucho menos, que el PCM fuera realmente un auténtico partido comunista. A pesar de que, por sus actividades, Roy fuera invitado a asistir como delegado al Segundo Congreso de la Internacional Comunista de 1920, la semilla que dejó plantada en el PCM no siguió el camino hacia la consolidación de una vanguardia del proletariado mexicano. De su nacimiento a su muerte, el PCM se quedó con la línea nacionalista y anticolonialista de M. N. Roy y el PSM que, agravada y sustentada por el nulo conocimiento de la realidad mexicana por los dirigentes comunistas, condicionó la total separación entre el partido y las masas, a la corrupción de la dirigencia y la desintegración del partido durante la segunda mitad del Siglo XX. 


Escrito por Anaximandro Pérez

Doctor en Historia y Civilizaciones por la École de Hautes Étus en Sciences Sociales (EHESS) de París, Francia.


Notas relacionadas

Si ganan en 2027, la forma de administrar será la misma: gobernar con tarjetitas y comprar las conciencias de los mexicanos.

Es un grave error que el PAN, pero sobre todo el PRI, prefieran coquetear con la ultraderecha internacional que ya gobierna en distintos países de América Latina.

En términos etimológicos, lo político se refiere a todo lo relacionado con la vida de la ciudad o del asentamiento humano en cuestión, por lo que no es posible pensar en problemas sociales que no sean políticos.

El Comité Estatal del Movimiento Antorchista exigió a autoridades federales y estatales investigar las amenazas y garantizar la seguridad de su dirigente, Jerónimo Gurrola Grave, y de los integrantes de la organización.

Plejánov examina cómo el papel progresista de la clase dominante llega a su fin.

El Partido Comunista de Venezuela rechazó el acuerdo que contempla desarrollar 17 campos petroleros con un potencial de 65 mil millones de barriles y cuestionó la participación de Estados Unidos en el negocio energético venezolano.

La mandataria destinó sólo 3 minutos a enlistar los resultados en materia de seguridad, el resto fueron sólo agradecimientos.

Los índices de pobreza y marginación se concentran precisamente en la población indígena.

Más de una centena de presidentes municipales en Puebla se encuentran ya distraídos con la reelección rumbo a 2027.

El dirigente morenista documentó 144 giras entre octubre de 2024 y mayo de 2026; el partido solo reconoce entre 47 y 50 y asegura que Finanzas no cuenta con más comprobantes.

Todo indica que intereses políticos y de grupos de poder están detrás de todo esto para desprestigiarla, para introducirse en la institución y menguar su autonomía.

El presidente electo de Colombia emprenderá una reestructuración diplomática que incluye cierres de embajadas, consulados y misiones diplomáticas.

Grupos de derecha y gente adinerada claman en México por la intervención yanqui; son partidos y actores políticos que ya estuvieron en el poder.

La revolución que reclama México “debe dejar que los muertos entierren a sus muertos, para cobrar conciencia de su propio contenido.