Cargando, por favor espere...

Clionautas
Fernand Braudel y la realidad mexicana
Estas disquisiciones a las que nos invita Braudel no son sólo un entretenimiento intelectual.


Cuando solemos acercarnos al estudio de algún acontecimiento del pasado, a poco que se le preste atención a su comprensión, aducimos que para su entendimiento hemos de encontrar la explicación al fenómeno a través de determinados elementos, los mismos que habrían provocado su nacimiento, desarrollo y, dado el caso, su término.

A esta primera consideración hay que añadir que el conocimiento histórico se nos presenta en el sentido usual como una ciencia que se ocupa de fenómenos únicos y singulares, sin ninguna trascendencia para el momento en el que se acuerde del acontecimiento. De ahí que sus estudios se miren petrificados, apenas como elemento de distracción para personas curiosas que tengan tiempo de más. Sin embargo, ha sido la misma ciencia histórica la encargada de fundamentar su conocimiento de la materia, que se ha hecho más hondo verticalmente, pues ahora conocemos más de nuestro pasado; pero también ha crecido horizontalmente en la medida en que se ha relacionado con otras áreas del conocimiento, así como la aplicación de enfoques teóricos y filosóficos que han permitido entender más el producto que se genera del quehacer del historiador.

Ejemplo de ello es lo ocurrido apenas a mitad del siglo pasado. El joven historiador francés Fernand Braudel plantearía, en su tesis doctoral para el estudio del rey Felipe II, que no habría que estudiarlo en función del personaje, sino en función de otro actor más longevo y sabio: el Mediterráneo. Bajo el título El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II, fue posible encerrar aquello que se consideraba disperso, en lo que llamó la larga duración, que no es otra cosa sino la profundidad del tiempo, de la historia, en su intensidad; es decir, trató de encontrar los grados de fuerza presentes en un acontecimiento a partir de su duración en el tiempo; como las largas tendencias presentes a profundidad, que no se ven, pero que están en el fondo del mar, en calma, en contraste con el oleaje de las olas.

Estas disquisiciones a las que nos invita Braudel no son sólo un entretenimiento intelectual. Esta perspectiva de abordaje de los fenómenos permitió abandonar el estudio de las personalidades para poner sobre la mesa nuevas miradas, ya no sobre las relaciones palaciegas de los reyes, sino para preguntarnos: ¿cómo es posible que un solo hombre pueda conservar, durante largos años, su posición de soberano?, ¿bajo qué condiciones se forman posiciones sociales de autocracia que ofrecen a sus detentores oportunidades extraordinarias de poder?

Nuestra medida del tiempo es la cuenta individual, el ritmo es acelerado, por ello nuestro marco de referencia se hace en función del ritmo de transformación del individuo humano. El individuo se asume como la medida de todas las cosas. No obstante, la consciencia y transformación de los distintos ritmos de transformación nos hace conscientes de las estructuras actuantes, que están presentes sin que las podamos apreciar, pues hacen el papel de los andamios de una construcción que al concluirla permanecen ocultos, aunque gracias a ella se sostenga el edificio.

¿Cómo opera en la actualidad la estructura económica de nuestro país? Recientemente, la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), llevada a cabo por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que comprenden los años 2018 y 2022, señaló lo siguiente. La pobreza total se redujo en 5.09 millones de personas para el bloque de personas del llamado “decil III y IV”; siendo el decil V el que resultó con mayores beneficios durante el trienio señalado, con una reducción de casi 8.2 millones de personas que tenían un ingreso menor a la canasta básica. Como parámetro de medición, se establecen los deciles, como si la población mexicana se dividiera en 10 partes, siendo el decil más pobre el I y el de mayores ingresos el decil X. ¿Qué ocurrió en los deciles I y II? Para el primero, hasta 2022 aumentó en 1.56 millones más el número de personas en pobreza; y para el segundo, el número de pobres creció en 1.23 millones.

Sucintamente, los datos demuestran que, en el sexenio de primero los pobres, el bloque que ha tenido mayor regresión en calidad de vida era el más esperanzado de que con el actual gobierno se le haría, por fin, justicia. Las gotas de las estructuras traspasan muros, corroen los discursos demagógicos de los políticos; ahora encaminemos correctamente el torrente.


Escrito por Eneas Sánchez

columnista


Notas relacionadas

La concentración de información personal y biométrica en manos del Gobierno aumenta el riesgo de fraudes irreversibles.

Mientras los pequeños comercios enfrentan mayores presiones para operar, las compañías transnacionales verán ganancias cercanas a 400 millones de dólares

El occidente de México fue una de las zonas con menor interés de los inversionistas y quedó lejos de la capacidad requerida.

La destrucción de puestos de trabajo se concentró en la industria manufacturera

El antorchismo no llegó impuesto por nadie; llegó porque los propios vecinos lo solicitaron.

Los mexicanos no debemos permitir que el imperialismo estadounidense se arrogue el derecho de venir a establecer leyes, juzgar e imponer sanciones, mediante la aplicación extraterritorial de sus normas.

La Presidenta está en lo cierto, la soberanía, o lo que queda de ella, está en serio peligro.

En México, más de la mitad de la población trabaja de forma informal.

La “Cuarta Transformación”, Morena y Claudia Sheinbaum quieren el control absoluto del Poder Judicial.

No hay nada qué presumir, mucho menos qué defender: la estructura económica se encuentra endeble y a punto de colapsar.

No es casual que, mientras millones de personas afrontan problemas para acceder a vivienda, transporte o servicios básicos, el gobierno impulse una imagen festiva, colorida y turística de la capital.

Una inversión que en su abrumadora mayoría no invierte, que coexiste con la caída del producto y que el propio banco central desvincula del crecimiento, no es síntoma de prosperidad.

El problema consiste en que la falsa conciencia puede profundizarse hasta el grado de paralizar la acción política.

La falta de confianza empresarial y el entorno comercial condicionan el desarrollo de nuevos proyectos en el país.

Los mexicanos se mostraron menos optimistas respecto a la situación económica del país en los próximos 12 meses.