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Brújula
Espejismo
¿El Gobierno está cumpliendo realmente con revisar salarios y contratos colectivos de trabajo como establece el TMEC? ¡No! Ni la Junta de Conciliación y Arbitraje sale en su defensa ni lo hacen los líderes charros.


Los gobernantes morenistas, sus activistas y sus allegados se dedican mucho a difundir que el gobierno de la llamada “Cuarta Transformación” (4T) es uno de los más cercanos a los trabajadores de que se tenga memoria; y ponen algunos ejemplos que repiten sin cesar, como eso de que el salario mínimo ha crecido en más del 100 por ciento; que desde finales de 2022 las vacaciones de los trabajadores son de 12 días; y recientemente se hizo mucha alharaca con la propuesta de que habrá dos días de descanso a la semana. Pero la cereza en el pastel es el anuncio de que ahora los trabajadores pueden organizarse como mejor les convenga, porque “cuentan con el apoyo del gobiernoˮ… silencio e interrogantes: ¿desde cuándo las conquistas laborales son un asunto de gobiernos “democráticos” y no de los trabajadores? ¿Es que realmente ahora los trabajadores están viviendo en el paraíso terrenal de la 4T? ¿Qué nos dicen los otros datos, esos que el Presidente niega?

El bonachón expresidente de Estados Unidos (EE. UU.), Donald Trump, aclaró que “en nuestro país los empresarios mexicanos hacen trampas en sus intercambios comerciales” porque la mayoría de sus trabajadores tienen salarios muy bajos y carecen de organizaciones sindicales, dos factores que inciden en los precios competitivos de sus productos. Este comercio desleal es el que provoca pérdidas en las empresas estadounidenses; y ésa fue la causa por la que el gobierno de EE. UU. exigió la revisión el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), además de promover la suscripción del actual Tratado México-Estados Unidos-Canadá (TMEC), que obliga a los empresarios mexicanos a revisar salarios y contratos colectivos de trabajo. Ésta es la razón de fondo por la que han subido los salarios en el país.

Pero, ¿el gobierno está cumpliendo realmente este compromiso internacional? ¿Las empresas están pagando ahora más a los trabajadores? ¡No! Ni la Junta de Conciliación y Arbitraje sale en su defensa ni lo hacen los líderes charros. Además, hay otro asunto que no plantea el Presidente: en México, la mayoría de las empresas son informales y, por lo mismo, no están sujetas a mecanismos de control y supervisión. En el caso de las empresas formales, en el supuesto de que estén cumpliendo con ese mandato, han optado por aumentar las jornadas diarias de trabajo; elevado el precio de sus productos, cuyos costos pagan los trabajadores y, sobre todo, con el apoyo del gobierno están reprimiendo cualquier intento de organización sindical de los trabajadores. Es decir, a los trabajadores les ha tocado “bailar con la más fea”, como se dice coloquialmente.

Con respecto a la ampliación de los días de vacaciones laborales, aunque ya sean ley, hay que revisar que este precepto se esté cumpliendo a cabalidad, especialmente en un país como el nuestro, cuya estructura económica está integrada por pequeñas y medianas empresas y dominada por la informalidad. Y de los dos días de descanso a la semana, mejor ni hablar, porque el proyecto ha pasado sin pena ni gloria y su promoción obedece más a objetivos propagandísticos debido a las próximas elecciones que a un sentimiento real de mejorar el bienestar de los trabajadores. ¿Andrés Manuel López Obrador (AMLO) es amigo de los trabajadores? No. ¡Es el mayor demagogo de que se tenga memoria!

Esto lo evidencian los siguientes números: durante la pandemia de Covid-19 dejó morir a ciento de miles de trabajadores; ha dejado fuera del sistema nacional de salud pública a más de 15 millones de personas; en lo que va de su gobierno ha aumentado como nunca el número de pobres; el trabajo se ha precarizado; el desempleo aumenta ahora mismo y, por ello, más mexicanos cruzan la frontera hacia el país vecino del norte buscando empleos y oportunidades que acá se les niegan. Entonces, ¿quiénes son sus amigos? Los empresarios, la vieja, rancia y corrupta clase política a la que brinda todas las facilidades para explotar económicamente a la clase trabajadora. Por ello, a los trabajadores no les queda más remedio que luchar por sus derechos ya que, salvo sus cadenas, no tienen nada que perder.


Escrito por Capitán Nemo

COLUMNISTA


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