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El reino vegetal siempre ha despertado la fascinación en los investigadores, especialmente el tema de las plantas que se mencionan en textos antiguos considerados sagrados, como La Biblia. En las siguientes líneas podrán leer sobre algunas de esas plantas y parte de su uso actual y ancestral.
Sin duda, las plantas juegan un papel destacado en numerosos pasajes de La Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Basta con leer el Génesis para darse cuenta, desde un punto de vista teológico, que todo comienza con un jardín lleno de vegetación en donde se encuentra el árbol del conocimiento del bien y del mal. Un árbol que le valdría la expulsión del paraíso a Adán y Eva, por haber comido su fruto. Seguramente, en este punto pensaste en una manzana como el fruto prohibido, pero déjame decirte que en La Biblia no se dice qué tipo de árbol es. De acuerdo con Musselman L. J., profesor de Botánica en la Universidad de Old Dominion, en Virginia, Estados Unidos, la representación del árbol prohibido como un manzano (Malus domestica Borkh) tiene un origen europeo, tal como se aprecia en los cuadros de diferentes artistas, como en la obra The Fall of Man and The Lamentation (La Caída del Hombre y La Lamentación) de Hugo van der Goes. Es interesante, porque el manzano es una especie originaria de Asia Occidental que llegó a América con los colonizadores europeos. Actualmente, lejos de que la manzana se considere una fruta prohibida, nuestro país dedica aproximadamente 55 mil hectáreas a su cultivo, siendo Chihuahua, Coahuila y Puebla los principales estados productores.
Por otro lado, durante el Génesis, después de que Adán y Eva comieran del árbol prohibido, se menciona que utilizaron hojas de higuera y se hicieron delantales para cubrir su desnudez, haciendo referencia posiblemente a Ficus carica L., una especie de árbol de origen asiático, cuyo fruto es el higo, que actualmente se consume de forma deshidratada y es ampliamente utilizado en diferentes postres. En México, esta especie se considera una planta medicinal, diferentes autores documentan el empleo de la infusión de sus hojas en la medicina tradicional para tratar la tos; su látex se usa para curar la sarna, trastornos de la piel y se reporta el uso de este árbol como antiséptico, contra la fiebre tifoidea y otras afecciones.
Finalmente, otra planta que mencionaré en esta ocasión es el cardo. En La Biblia se menciona que, durante el destierro, Dios le dijo a Adán que sus cosechas estarían acompañadas de espinas y cardos. Probablemente, el libro sagrado de los judíos se refiera a diferentes especies de plantas pertenecientes a una familia taxonómica llamada Asteraceae, cuya característica principal es la presencia de espinas en tallos y hojas. Quizá la especie de cardo mejor conocida en México sea el cardo mariano (Silybum marianum L. Gaertn), una especie nativa de Asia, La India y Siberia que fue introducida y hoy está ampliamente distribuida en México. Esta especie también ha sido utilizada en la medicina tradicional para eliminar las piedras de los riñones y la vesícula, bajar el azúcar en sangre y como remedio contra el cáncer.
Como se puede ver, las plantas que se mencionan en La Biblia no solo tienen un significado espiritual, también revelan su importancia cultural en la antigüedad. A través de descripciones antiguas se puede llegar a comprender mejor la relación entre la humanidad y la naturaleza; además, las plantas descritas en La Biblia también transmiten mensajes espirituales y simbólicos que siguen siendo relevantes; a través de estos mensajes podemos apreciar cómo la naturaleza y la fe se entrelazan en la comprensión de nuestro mundo.
Notas:
1. Parte de este texto se generó utilizando ChatGPT.
2. Los usos medicinales que se mencionan aquí podrían no tener un sustento científico. Antes de automedicarse, consulte a su médico.
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Escrito por Luis Alfredo Herbert Doctor
COLUMNISTA