La deuda pública ha aumentado en los gobiernos de la “Cuarta Transformación” (4T); ciertamente, una tendencia que ya venía abriéndose paso.
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En un formidable libro, Álvaro Enrigue nos cuenta, entre muchas cosas, la guerra conjunta que libraron México y Estados Unidos para reducir a cenizas a los miembros libres de la nación Chiricahua, la gente que se llamaba a sí misma Ndeé, la gente rebautizada por los españoles de manera estándar, sin importar sus diferencias lingüísticas y culturales como apaches, que era la palabra con que los zuni se referían a sus enemigos. Y apache quiere decir eso: enemigo.
El pueblo apache, plagiando descaradamente a Enrigue, era sobre todo un pueblo digno y la Apachería era un país con una población seminómada que se movía siguiendo el ritmo de las estaciones, con una toma de decisiones conjunta y una jerarquía rígida, que tuvo la mala suerte de asentarse históricamente en un terreno montañoso provisto de minerales preciosos que las naciones vecinas, más desarrolladas tecnológicamente, se disputaban; razón por la cual los estadounidenses decidieron encerrarlos, a punta de bala, en San Carlos, un “peladero repleto de malaria”.
Los mejores tiempos de los apaches ya habían pasado cuando encerraron a los últimos miembros libres de la nación Chiricahua en San Carlos. La época gloriosa y subversiva de Mangas Coloradas y el Jefe Cochis, que luchaban en igualdad de condiciones contra el ejército gringo y el mexicano ya había quedado en la memoria del pueblo guerrero. Y, sin embargo, los pocos apaches dirigidos por el Jefe Nana, el nieto de Mangas Coloradas y su jefe de guerra, el imbatible Gerónimo, se lanzaron a la aventura de huir a las montañas a disfrutar de la Apachería en colectivo. Tanta libertad les salió cara, pues fueron perseguidos por estadounidenses y mexicanos; acosados y sitiados, finalmente tuvieron que rendirse. Gerónimo, como cuenta Enrigue, se rindió en México, en el Estado de Sonora, ante George Crook, un gringo viejo, cansado de la vida, pero orgulloso de poner fin a la guerra de la Apachería. Un secretario conservó las palabras del apache: “Antes me movía como el viento. Ahora me rindo y eso es todo”.
Finalmente, después de varios meses de zozobra, en que el barcelonismo estuvo a la expectativa de que se pudiera mejorar el juego, Xavi, el entrenador ungido y posteriormente defenestrado, ha renunciado a continuar en la dirección técnica del Futbol Club Barcelona, un club único. Entre los principales interesados e instigadores de la renuncia de Xavi ha estado el entorno mediático de Madrid, (la caverna, como diría Laporta), que siempre tiraron dardos a matar y lo han conseguido, acusando a Xavi de que su juego no era efectivo. Lo que en verdad no les gusta, lo que en verdad irritó al madridismo sociológico es el retorno de un Barcelona fuerte, como el de Guardiola, eso es lo que tiene a Xavi fuera del banco de Barcelona.
Desde la salida de Messi, el Barcelona no ha podido resanar sus problemas crónicos, culpa de una directiva corrupta representada por los que siempre ganan, de los de corbata, de los que venden hielo a los esquimales. Son los mismos que no respaldaron el proyecto de Xavi, los que han convertido el juego en número, los que han hecho que el deporte sea exclusivamente dinero, ya no importa si es limpio o sucio. Se olvidaron que al final quien sostiene todo ese negocio es la gente a la que le gusta el deporte, verlo, sentirlo, vivirlo.
Cae Xavi, pero con Xavi se vuelve a poner de manifiesto que ni las estadísticas, que son positivas por cierto en su estancia como Director, salvan a un buen técnico cuando lo que importa es el dinero. Y puede parecer que es romanticismo y en cierta medida lo es; somos los melancólicos buscadores de utopías los que no nos resignamos a ver caer a Xavi y que no nos resignamos a ver caer a Gerónimo y no nos resignamos a ver que el deporte que amamos, se deshumanice.
Con la parsimonia de Gerónimo, el último jefe guerrero de la nación Chiricahua, Xavi pareció decir: “ahora me rindoˮ y eso es todo. Con las consecuencias tan funestas que ese rendimiento puede tener.
El presentismo de la sociedad contemporánea ha encontrado en los campos de futbol un terreno idóneo. La memoria ha sido peligrosamente desplazada por los incentivos inmediatos. Todo, en todas partes, al mismo tiempo; ésa es la consigna de nuestro presente liminal histórico. Y hemos olvidado lo que ha hecho Xavi, hemos olvidado que es el artífice del mejor Barcelona, el mejor jugador, según Pelé, que algo sabría de futbol. Definitivamente nos equivocamos al aceptar la marcha de Xavi. Por eso el FC Barcelona es el club más difícil del mundo. Som la gent blaugrana, la gente ndeé.
Xavi se marcha, víctima de la voracidad de una afición cainita que sólo acepta beber la sangre derramada en el cráneo de las víctimas. Pero se marcha digno, con la dignidad que sólo atesoran los que han perdido lo más hermoso, conscientes de que, para haberlo perdido, antes tuvieron que crearlo. Se marcha con la dignidad de Gerónimo, con el rostro alzado, desafiante, soberbio, porque son conscientes de su grandeza y saben perfectamente que todos los demás estamos equivocados, que nos gusta disparar a los ruiseñores porque su canto nos recuerda nuestra estatura real. Xavi no se va, nosotros nos quedamos sin Xavi.
La deuda pública ha aumentado en los gobiernos de la “Cuarta Transformación” (4T); ciertamente, una tendencia que ya venía abriéndose paso.
No se equivocan mucho quienes en ese movimiento político calculan que el atractivo de todas las ayudas para el bienestar no les alcanza para llegar al peso electoral que tuvieron en las pasadas elecciones.
l cerebro humano no distingue con facilidad entre la realidad física y la virtual o sugerida.
Carlos Marx otorga un lugar central al trabajo en su concepción de ser humano.
Nos hemos enterado que durante el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro fueron asesinados los integrantes de su guardia personal. 32 militares cubanos eran los que formaban parte de dicho cuerpo de seguridad, quienes murieron defendiendo la soberanía del país bolivariano.
La razón de la historia, es decir, aquello que explica el movimiento social y los cambios históricos en las distintas etapas históricas, no son las figuras de los grandes hombres.
La flexibilidad representa una condición de la capacidad física para la actividad deportiva, ya que se enfoca en la movilidad articular y elasticidad muscular, necesarias para los diversos fundamentos técnicos que determinan la práctica de cualquier disciplina deportiva.
Después de pretender justificar la captura acusando al presidente Nicolás Maduro de dirigir una supuesta organización de narcotraficantes, el “Cártel de los Soles”, Estados Unidos ha reconocido implícitamente que el dichoso cártel no existe.
El lunes 12 de enero se terminaron las vacaciones, los niños y jóvenes volvieron a la escuela. No obstante, el peligro se cierne sobre ellos.
En una búsqueda por las redes sociales encontré este comentario como contexto sobre el municipio de Tecomatlán.
En alguna parte Marx escribió –citando a Hegel– que la historia se repite como si dijéramos dos veces.
Durante la madrugada del pasado tres de enero, Estados Unidos (EE. UU.) lanzó un ataque sorpresa contra Venezuela.
Vivimos en una época en la que el pasado se ha vuelto incómodo.
Las luchas sociales en sí mismas no son revolucionarias.
A los mexicanos solamente “se nos está endulzando el oído”.
Escrito por Ovidio y Aquiles Celis
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