Venezuela tiene las mayores reservas probadas del mundo (20 por ciento), seis veces más que Estados Unidos (EE. UU.), que ocupa el décimo sitio, y que es, en contraste, el primer consumidor; y su futuro no es muy halagüeño.
Cargando, por favor espere...
Contundentemente, el arte tiene una función social. No porque alguien lo enjuicie, sino porque históricamente así ha sucedido. Durante la Edad Media las artes plásticas, y en particular la pintura, fueron utilizadas por la Iglesia y por los mecenas para representar su vida opulenta y perfecta o para mostrar escenas bíblicas. De hecho, uno de los factores que impulsó el arraigo de la fe católica en la sociedad fue precisamente la cultura y más detalladamente el impacto de obras maestras expuestas intencionalmente en las catedrales europeas cuya construcción, por cierto, también estuvo financiada por el Papa y los burgueses de entonces, en particular la familia Medici. Baste recordar las figuras de Giotto di Bondone o Miguel Ángel, escultores, arquitectos y pintores al mismo tiempo. El objetivo era utilizar su arte como medio de “adoctrinamiento” a las “masas populares”. No por ello las obras producidas por los grandes maestros renacentistas pierden su valor artístico, sobre todo por la maestría con que desarrollaron la técnica de las artes plásticas en que incursionaron.
Se sostiene, aún más, el argumento de que el arte históricamente ha tenido una función social –inconsciente o conscientemente por parte del artista–. Podemos trasladar esta idea al México posrevolucionario, en donde el llamado muralismo mexicano, encabezado por Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco tomó como modelo a los maestros florentinos antedichos para utilizar su arte exactamente de la misma forma en que lo hicieron sus precursores, pero desde otra óptica, con otras imágenes. Sustituyeron las escenas bíblicas en Iglesias por escenas heroicas de la historia nacional en edificios públicos. El objetivo entonces era el de difundir la historia del “pueblo” mexicano.
El otro ejemplo que se sigue casi naturalmente es el del expresionismo abstracto surgido en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, abanderado por Jackson Pollock, Clyfford-Still y Rothko. No hay ninguna coincidencia en que Pollock haya estudiado a Diego Rivera, sin embargo, se le presenta como el epítome de la libertad del arte y no es mucho decir; de hecho hace poco, en el Museo Albertina Modern, estuvo abierta una exposición con obras de estos artistas, llevaba por nombre Ways of freedom y en ella se indicaba que “fueron representantes de una nueva libertad del arte, tal como se manifiesta en su reinvención de la abstracción estadounidense. Su ruptura artística radical en 1945 también marcó el nacimiento de la libertad en Europa, facilitada por los estadounidenses”.
Para la mayoría de los críticos contemporáneos, así como para ciertos artistas, esta idea es incuestionable porque ambas partes tienen como base una misma filosofía, el posmodernismo, que niega la existencia de la realidad concreta y promueve la libertad individual por encima de todo, precisamente como lo hicieron el expresionismo abstracto, las vanguardias de la segunda mitad del Siglo XX y lo siguen haciendo algunos artistas contemporáneos, por ejemplo la exposición Lovers, de Urs Fisher, en el Museo Jumex, en la que el elemento casi único son unos inodoros. Esta situación, por supuesto, no se explica como un problema moral-subjetivo, sino como producto de un contexto histórico particular.
En suma, el arte le ha servido, hasta entonces, a la Iglesia, a las élites económicas y políticas y ahora sólo a los propios artistas. Como tesis, el arte renacentista cumplió una función social específica, adoctrinar, pero fue superado con la síntesis que realizó el muralismo mexicano, cuyo fin fue la enseñanza de la historia nacional por la vía de las paredes de espacios públicos y la antítesis, la negación inevitable, de ambos movimientos, ni más ni menos, es el arte posmoderno (expresados ahora en el expresionismo abstracto), que por sus propios principios y objetivos se concentra en la individualidad del artista. No por otra cosa termina siendo necesariamente estéril. ¿Cuál es el objetivo de mostrar en las salas de museos unas pinceladas (cuya carga emocional sólo conoce artista) o ver urinarios de cabeza o inodoros llenos de frutas?
Venezuela tiene las mayores reservas probadas del mundo (20 por ciento), seis veces más que Estados Unidos (EE. UU.), que ocupa el décimo sitio, y que es, en contraste, el primer consumidor; y su futuro no es muy halagüeño.
Las recientes acciones intervencionistas del imperialismo estadounidense en Venezuela, que llevaron al secuestro del presidente Nicolás Maduro, han sido interpretadas según el interés político y socioeconómico de quienes las analizan.
Beijing emitió el 10 de diciembre de 2025 su tercer documento sobre la política de China hacia América Latina y El Caribe.
La reciente intervención ilegal de Estados Unidos (EE. UU.)para secuestrar al presidente Nicolás Maduro ha generado una protesta mayoritaria.
Entre julio y diciembre, legisladores de Morena, fundamentalmente, aprobaron dos paquetes de aranceles que, lejos de ser decisiones aisladas, configuran una línea política clara y persistente.
Su primera novela fue Lanark, una vida en cuatro libros. En
El avance tecnológico no es malo ni bueno en sí mismo.
Son aterradoras las imágenes de los soldados, marines o policías o lo que sean según la clasificación que difundan sus patrones, pues, literalmente, están armados hasta los dientes.
En otro artículo publicado en este mismo espacio advertimos que los aranceles de Trump serían pagados por el pueblo estadounidense.
Los virajes políticos en América Latina no pueden interpretarse como meras fluctuaciones ideológicas o cambios volátiles en el parecer de la población.
Las enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer y Parkinson, son un desafío creciente para la salud pública.
Ha sido muy habitual que las retóricas de Washington se concentren especialmente en tres problemáticas candentes de la geopolítica estadounidense.
El texto de Paul Lafargue El derecho a la pereza no puede ser entendido propiamente como una utopía, al menos no en el sentido clásico del término.
Los Antorchistas del país organizaron exitosamente su XXIV Encuentro Nacional de Teatro en Tecomatlán.
En la época del expresidente Enrique Peña Nieto se otorgaron concesiones al por mayor, al grado de que, en la cuenca de Texcoco, hay más litros de agua autorizados de los existentes en el manto freático.
A sólo 4 meses, magistrada Pérez Romo deja el cargo por investigación en su contra
Aprehenden al alcalde del Rosario, Oaxaca, por presunto homicidio
Chevron, Exxon y BP van por el petróleo mexicano
Estudiante mexicana consigue Medalla Mundial de la Educación 2025
Dinamarca envía refuerzos militares a Groenlandia
Irán mantiene en la mira bases militares de EE. UU. por injerencia en conflicto interno
Escrito por Victoria Herrera
Maestra en Historia por la UNAM y la Universidad Autónoma de Barcelona, en España.