Economía
Presupuesto al campo para 2023 será para programas asistenciales: GCMA
El campo mexicano se quedará sin recursos también para el próximo año, ya que, si bien hay un incremento para la SADER, está orientado a programas asistenciales y no productivos.
A pesar de que el campo mexicano se encuentra en una situación crítica debido a la falta de inversión por parte del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, para el próximo año –también– se quedará sin recursos.
En su análisis “Situación actual del presupuesto al sector agropecuario 2022 vs 2023”, el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) señala que, aun con el incremento al presupuesto de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), los recursos están enfocados en los programas asistencialistas.
“Cero presupuesto a Bienes Públicos, es decir, para Financiamiento, Seguros, Tecnificación entre otros, cero presupuesto a coberturas de precios ante una alta volatilidad del mercado de futuros”, señala el documento.
El presupuesto para 2023 enfocado al campo “está orientado a programas asistenciales y no productivos” reiteró el GCMA.
De acuerdo al Presupuesto de Egresos 2023, la SADER dispone de una sola bolsa con mil 600 millones de pesos para atender las necesidades de inversión para incrementar la competitividad de la agricultura, ganadería y pesca. En 2018 la bolsa era 9 veces más grande.
México –según el Grupo Consultor– apenas produce el 52 por ciento de los granos y oleaginosas, es decir, importa el 48 por ciento.
El incremento presupuestal para la SADER es del 26.4 por ciento, sin embargo, se destinan a programas de padrones que no elevan la productividad.
Para el campo, los programas estratégicos de la Presidencia se incrementaron 37.3 por ciento desde 2019. Comparado con otros programas productivos, apenas incrementa 5.1 por ciento.
El Gasto Administrativo aumenta 6.4 por ciento lo que es menor en términos reales y que es un “austericidio”. Recursos para investigación en las universidades apenas incrementa un 5.1 por ciento.
Para sanidad, aumentó de 0.8 por ciento –incluye su gasto Operativo de Senasica– lo que deja un presupuesto por debajo del 2022 en términos reales, esperando que las transferencias durante el año garanticen la salud pública. Esta asignación es un contrasentido ante problemas sanitarios como al influenza aviar y la fiebre porcina africana, destacó el GCMA.
Escrito por Trinidad González Torres
Maestro en Periodismo Político por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García.