Gracias al exhaustivo trabajo realizado, la autora logra dibujar el clima de la época y las grandes fuerzas que dieron origen a las políticas de austeridad, políticas que han azotado a la clase trabajadora durante más de un siglo.
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Los que propician la miseria y la desnutrición
que produce a los tísicos y a los ciegos
y luego construyen hospitales tisiológicos
[y centros de rehabilitación de ciegos
para poderlos explotar a pesar de la tuberculosis
[y la ceguera
La gran burguesía. Roque Dalton.
El 10 de febrero de 2025, Carlos Slim, el hombre más rico de México desde hace más de 30 años, convocó a su conferencia de prensa anual para presentar los resultados económicos de Carso, el grupo económico del que es el accionista mayoritario y que encabeza. Esta reunión se ha ido convirtiendo en una cita con los periodistas para que el empresario haga un balance del desarrollo del grupo, de la economía nacional y las políticas, así como de los programas de caridad que realizan sus fundaciones y que, dijo, combaten algunos efectos de la pobreza en las zonas más marginadas del país.
La primera parte de la conferencia se centró en la situación económica de la industria de las telecomunicaciones en México en la que destacan las dos empresas más importantes del grupo, a saber, Telmex y Telcel o América Móvil. De esta parte se hicieron noticia las declaraciones del empresario acerca de las conclusiones sobre la fuente de su riqueza que se plantean en el libro Por qué fracasan los países. Éste es un libro escrito en 2012 por los economistas Daron Acemoglu y James Robinson, mismos que en 2024 fueron distinguidos con el premio Nobel de Economía.
En el capítulo 1 de dicha obra, los autores explican que la ingente riqueza del dueño de Telcel se debe a que “Consiguió monopolizar el lucrativo mercado de las telecomunicaciones de México… Slim ha ganado este dinero en la economía mexicana en gran parte gracias a sus conexiones políticas”. El empresario respondió descalificando absolutamente a estos investigadores y a su análisis; dijo que “son unos imbéciles” pues, “esos premios Nobel nunca han hecho una empresa”. Luego espetó ante las cámaras que la desindustrialización y los grandes déficits que socavan la economía de EE. UU. son resultado de las teorías de los economistas sobre la globalización y sus virtudes.
La Economía, como campo del conocimiento, es un abigarrado conjunto de teorías. La ciencia económica está lejos de ser un sistema de conocimientos verdaderos; hoy por hoy no explica de manera científica y unívoca, ni siquiera coherente, los problemas que padece la sociedad, como la pobreza, la desigualdad en la distribución del ingreso y la riqueza, la destrucción del medio ambiente, el desempleo, etc. Esto es así, no sólo por incapacidad o complejidad de los fenómenos económicos, sino porque a fin de cuentas las concepciones sobre la economía reflejan la división de la sociedad en clases con intereses opuestos e irreconciliables; pues mientras que los trabajadores producen bienes o servicios mediante su trabajo, los propietarios de los medios que permiten la producción de riqueza se apropian del fruto de su trabajo a cambio de un salario que se queda corto, cada vez más, en relación con el valor del producto creado.
La lucha por el reparto de este producto se refleja también en la palestra del estudio de la economía. Buena parte de los trabajos de investigación se hacen para justificar la lógica de que la riqueza es de quien la compra, es decir, de los que poseen el dinero. Es decir, para justificar la desigualdad y las injusticias del mundo.
A pesar de que Acemoglu y Robinson aciertan al denunciar el carácter abusivo de la acumulación de capital de Carlos Slim, su obra acaba siendo una apología del capitalismo de EE. UU. Dicen que en este país existen instituciones que incentivan la innovación y la competencia y que gracias a ello EE. UU. es más rico y poderoso que México. ¡Patrañas de la “ciencia económica”!
Resulta una afortunada coincidencia que casi al mismo tiempo se presentara el Informe anual de Oxfam internacional titulado El saqueo continúa: Pobreza y desigualdad extrema, la herencia del colonialismo. Digo afortunada porque muestra lo gratuito de la conclusión sobre la superioridad de la economía de EE. UU. En este reporte de Oxfam se muestra que “La mayor parte de la riqueza de milmillonarios no es fruto del esfuerzo, sino del saqueo: 60 por ciento es heredada, o bien está marcada por el clientelismo y corrupción o vinculada al poder monopolístico”. De esta denuncia no se salvan ni Carlos Slim ni los milmillonarios de EE. UU.
Gracias al exhaustivo trabajo realizado, la autora logra dibujar el clima de la época y las grandes fuerzas que dieron origen a las políticas de austeridad, políticas que han azotado a la clase trabajadora durante más de un siglo.
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Escrito por Vania Sánchez
Licenciada en Economía por la UNAM, maestra en Economía por El Colegio de México y doctora en Economía Aplicada por la Universidad Autónoma de Barcelona (España).