Cargando, por favor espere...

editorial
La cumbre de los BRICS preocupa a “Occidente”
El imperialismo no está dispuesto a renunciar a su sueño hegemónico y ha desatado una campaña en sus medios de comunicación para descalificar a los BRICS.


Los BRICS, grupo de países del Sur Global y de Eurasia, celebró su décimosexta reunión cumbre en la ciudad rusa de Kazán del 22 al 24 de octubre. El denominador común de estos países es su rechazo a la existencia de un mundo unipolar, es decir, el gobierno de todo el planeta por el autodenominado Occidente que, en realidad, es otro grupo de países, pero imperialistas, comandado por Estados Unidos cuya meta es el mundo unipolar; por el contrario, el objetivo de los BRICS es la multipolaridad. Este bloque, originalmente integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, surgió a principios de este siglo; otras naciones se le han adherido y al presente desean incorporarse varias decenas de países de Medio Oriente, África y América Latina.

Son características esenciales de los BRICS, su oposición al dominio imperialista mundial, su búsqueda de nuevas formas de intercambio comercial y financiero, la cooperación internacional, la relaciones de equidad y contrarias al saqueo de recursos. Por todas estas características, los BRICS representan la alternativa a la meta que persigue el llamado “Occidente” y son el contrapeso a los avances imperialistas en su construcción de un mundo unipolar mediante la guerra, el chantaje, las amenazas y la presión económica y política. Al oponerse al dominio imperial en el corto plazo, los BRICS han despertado el interés de más naciones en todo el mundo, que han descubierto la posibilidad de sacudirse el yugo del capital trasnacional.

Pero el imperialismo no está dispuesto a renunciar a su sueño hegemónico y ha desatado una campaña en sus medios de comunicación para descalificar a los BRICS, afirmando, por ejemplo, que debido a su heterogeneidad este grupo no podrá alcanzar sus objetivos. En realidad este bombardeo mediático refleja una profunda preocupación y miedo, que seguramente quita el sueño a los pensadores a sueldo del corporativismo imperial.

Esta semana, nuestro Reporte Especial se refiere al desarrollo de la décimosexta cumbre de los BRICS en Kazán y habla de la alternativa que representan los BRICS para la mayoría de los países de todo el mundo frente al dominio imperialista.


Escrito por Redacción


Notas relacionadas

El Movimiento Antorchista Nacional reconoce, a 100 años de su natalicio, a Fidel Alejandro Castro Ruz, un líder que, junto al pueblo, cometió la osadía de regir sus destinos contra el yugo del capital y del imperialismo norteamericano

La explotación laboral, la distribución desigual de la riqueza y la lucha de clases aún son elementos centrales para comprender las sociedades.

Llama presidente cubano a mantener vigente el legado de Fidel Castro basado en el internacionalismo y la solidaridad: “Hagámoslo ya”.

Hoy, después de más de 66 años del triunfo de la Revolución, Cuba resiste firme los embates imperiales y sigue siendo ejemplo para los pueblos oprimidos.

El estadista que puso a Cuba en el mapa por enfrentar al imperio, tejió una red global de políticos, científicos, intelectuales y combatientes.

La rendición de Cuba sería el preludio de la caída de todo el continente, que se encuentra ya casi en su totalidad conquistado por la ultraderecha.

El ejemplo cubano es feroz no porque sea perfecto, sino porque demuestra que es posible sostener una experiencia de dignidad y soberanía a noventa millas del imperio durante más de seis décadas.

Fidel Castro es un símbolo de la lucha anticolonial y antiimperialista.

El imperialismo aplica una política sistemática de golpeteo a los países que aún conservan su independencia y, por otro lado, impone títeres en Latinoamérica.

El dirigente del Movimiento Antorchista afirmó que la competencia por recursos naturales y mercados entre las principales potencias económicas incrementa el riesgo de un conflicto global y sostuvo que la organización de los trabajadores es la única vía para evitar una escalada bélica.

La novela es una obra notable y contiene una denuncia impecable de la destrucción de comunidades, costumbres y vidas por parte de los imperialismos occidentales.

Las derrotas aquí referidas son episódicas. Exhiben, sí, la incapacidad de la izquierda tradicional para encabezar la lucha de las grandes masas empobrecidas.

El cuatro de julio, EE. UU. conmemora 250 años de su independencia de Inglaterra y haber transitado hacia el imperio global.

La derecha oligárquica tiene poder e influencia para cumplir las directivas imperialistas.