La reciente captura de El Mencho volvió a activar el ritual que ya conocemos: euforia oficial, trends en redes sociales y la promesa de que ahora sí se está combatiendo frontalmente al narcotráfico.
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El atraso en la infraestructura social de México no es un asunto menor ni reciente; y aunque en la campaña presidencial de 2018, por ejemplo, el actual gobierno reconoció y se comprometió a que haría más caminos, carreteras, e incluso que eliminaría las cuotas de peaje, hoy, en gran parte de los rincones de la República, faltan vialidades; y las pocas que hay están sin mantenimiento. ¡Y esto ocurre cuando estamos en época de sequía, imagínese lo que sucederá cuando llegue la temporada de lluvias! Nuestra infraestructura caminera es en extremo deficitaria, sobre todo si la comparamos con la de Estados Unidos (EE. UU.), nuestro principal socio económico: mientras México apenas cuenta con medio metro de caminos por habitante, los vecinos disponen de 20 metros por persona. Este déficit es una verdadera tragedia para los mexicanos que viven en comunidades muy apartadas porque la ausencia o deficiencia de sus caminos les impide competir y aprovechar las ventajas que el Tratado México, EE. UU., Canadá (TMEC) aporta al país; además de que en algunas regiones son peligrosos debido a los múltiples accidentes, asaltos y extorsiones. En las únicas carreteras más o menos eficientes, el derecho al libre tránsito es “letra muerta”, porque solamente las usan quienes pueden pagar el alto e irracional costo del peaje, que aumenta más del siete por ciento cada año, a pesar de que ni siquiera cuentan con medidas de seguridad y mantenimiento. Al amable lector de este artículo seguramente le vendrán a la cabeza varias entidades, pero basta citar dos gobernadas por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena): Puebla y la Ciudad de México (CDMX).
En Puebla, el fallecido gobernador Miguel Barbosa Huerta pasó sin pena ni gloria; y si algo se recuerda de él relacionado con el tema que nos ocupa, es la mentira que dijo a los maestros cuando le solicitaban el pago de estímulos laborales; para justificar su negativa a hacerlo, afirmó que se estaban construyendo carreteras “como nunca”; fue una mentira absoluta, porque no se construía ninguna vía nueva en la Sierra Norte, la Mixteca y la Sierra Negra, donde las antiguas vialidades de dos carriles se hallaban desde entonces en pésimas condiciones y prácticamente inservibles. El actual gobierno de Puebla se ufana de la cultura y las tradiciones de sus pueblos; pero los mantiene en la miseria, el olvido y sin siquiera brindarle la posibilidad de que exporten sus productos agrícolas debido a la falta de camino, o porque los que existen están fuera de servicio. En la CDMX, las carreteras no han mejorado porque, en la capital de la República, hay serios problemas de tránsito, ya que sus avenidas principales no reciben el mantenimiento adecuado y es común que los vehículos caigan en baches, coladeras sin tapas y en áreas inundadas por la lluvia. A este problema se agrega el deteriorado Sistema de Transporte Colectivo (STC-Metro), en el que a diario se producen múltiples incidentes que, en algunos casos, han dejado estelas de sangre y llenado de luto al país entero. Y mientras la ciudad se cae “a pedazos”, la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, se encuentra en plena campaña electoral y organizando conciertos gratuitos con cantantes de renombre en el Zócalo en complicidad con el jefe de la llamada “Cuarta Transformación”.
A los actuales políticos no les importa si son de Morena o de la oposición, es más importante idear el discurso más popular o que más llegue a la gente que ofrecer soluciones simples y concretas como la realidad lo exige; recurren a la demagogia, solo prometen y engañan, sin considerar que en los últimos años se ha incrementado el hartazgo de las masas y que el día menos pensado éstas descubrirán el engaño y la partidocracia mexicana quedará reducida a cenizas. Bien sentencia el dicho popular: “el pueblo perdona, pero no olvida”.
La reciente captura de El Mencho volvió a activar el ritual que ya conocemos: euforia oficial, trends en redes sociales y la promesa de que ahora sí se está combatiendo frontalmente al narcotráfico.
El ingreso mensual de un legislador equivale a casi 14 meses de salario mínimo.
Prevén que el documento sea enviado hoy por la tarde tras una revisión.
Entre los puntos se encuentra la reducción del 25 por ciento del gasto electoral.
La mala relación o absoluta desavenencia entre verdad y política es un viejo lugar común.
La Corte rechazó revisar el amparo y ordenó el pago de impuestos.
Especialistas advierten que persisten prácticas que limitan la autonomía sindical y la protección plena de los derechos laborales.
Ricardo Monreal admite que no hay consenso con los partidos aliados y que la iniciativa podría quedar atorada sin mayoría calificada
El aire limpio debe convertirse en política pública estructural, no en reacción temporal: ONG
El 91%, equivalente a 59 mil 363.7 millones de pesos, corresponde a los recursos transferidos por la Federación a gobiernos estatales, municipales y organismos públicos.
En México, la población sin acceso a servicios de salud se duplicó entre 2018 y 2024 al pasar del 16 por ciento al 34 por ciento, lo que representa un retroceso en derechos sociales.
La propuesta será enviada al Congreso de la Unión para su análisis y eventual discusión legislativa.
La entrada en vigor será paulatina: en 2027 la jornada será de 46 horas; en 2028, de 44; en 2029, de 42, y en 2030 quedará en 40 horas.
En Puebla, más de 3 millones de personas no cuentan con acceso a servicios de salud, equivalente al 47.3 por ciento de la población estatal.
Mientras senadores y senadoras accedieron a desayunos y comidas de hasta 750 pesos por persona, el personal de limpieza, jardinería y mantenimiento recibió un menú básico de 80 pesos, según contratos y partidas del gasto legislativo.
Escrito por Capitán Nemo
COLUMNISTA