Cargando, por favor espere...

Internacional
Google elimina restricciones en el uso de la IA para armamento y vigilancia
Margaret Mitchell, exlíder del equipo de ética de IA de Google, declaró que la empresa podría estar dispuesta a desarrollar tecnologías capaces de causar daño directo a las personas.


La empresa estadounidense Google actualizó sus guías éticas sobre el uso de la Inteligencia Artificial (IA) y eliminó su compromiso de no desarrollar IA para aplicaciones militares o armamento.

Desde 2018, Google había mantenido una política que rechazaba la participación en proyectos de IA destinados a armamento o que pudieran causar daño a las personas. La empresa justificó estos cambios en un blog, firmado por el jefe de la IA de Google, Demis Hassabis, y el vicepresidente senior de tecnología y sociedad, James Menyica, quienes explicaron que los marcos regulatorios en democracias influyeron en su nueva postura sobre la IA.

En el blog, mencionaron que existe una competencia global por el liderazgo en IA en un contexto geopolítico cada vez más complejo y aseguraron que las democracias deberían liderar el desarrollo de esta tecnología, guiadas por valores como la libertad, la igualdad y el respeto a los derechos humanos.

Cabe recordar que, en 2018, Google colaboró con el Pentágono en el proyecto Maven, que utilizaba IA para procesar datos de drones e identificar objetivos en zonas de guerra. La empresa decidió no renovar el contrato después de protestas de sus empleados.

Por su parte, Margaret Mitchell, exlíder del equipo de ética de IA de Google, expresó su preocupación por la eliminación de la cláusula, sugiriendo que la empresa podría estar dispuesta a desarrollar tecnologías capaces de causar daño directo a las personas.

A las voces de oposición se sumó la del Premio Nobel de Física 2024, Geoffrey Hinton, quien advirtió que la IA podría representar un riesgo del 20 por ciento de extinción humana en las próximas tres décadas; concluyó que los sistemas de IA podrían superar la inteligencia humana, escapar al control y causar daños catastróficos.


Escrito por Fernanda Trujano Chavarría

Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la UAEM.


Notas relacionadas

Suena bien la intención de poner límites a las empresas tecnológicas, pero es necesario saber que las dificultades para regular la Inteligencia Artificial en México no son cosa del porvenir.

El capitalismo tecnológico no sólo busca que la IA sea más rápida, sino que el conocimiento ya no sea un bien público.

La filosofía ha sido, en sus mejores momentos, una denuncia incómoda del poder, aunque también ha servido para justificar el orden existente.

El proyecto mexicano de la “soberanía tecnológica” enfrenta el reto de capacitar a personal científico adecuado para desarrollar proyectos de IA.

Todo indica que intereses políticos y de grupos de poder están detrás de todo esto para desprestigiarla, para introducirse en la institución y menguar su autonomía.

El recrudecimiento del conflicto impulsó los precios internacionales del petróleo.

Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Rebeca Grynspan y Carolyn Rodrigues Birkett integran la lista de aspirantes

Haití, Jamaica y Guatemala concentraron las tasas más elevadas de inseguridad alimentaria en la región.

La medida tendría un impacto económico cercano a 28 mil millones de dólares canadienses al año.

El agente de IA demostró la capacidad de planear, adaptarse y ejecutar acciones complejas por cuenta propia.

Los equipos negociadores discutirán sobre las industrias del acero, el aluminio y la automotriz.

Este breve texto quiere presentar un panorama claro de la situación actual de la IA en el capitalismo.

Más de 25 países respaldan la iniciativa que busca establecer reglas comunes para el desarrollo ético de la IA.

La IA irrumpió en la vida cotidiana como una herramienta que “facilita el conocimiento”.

El plan contempla nuevas adquisiciones militares y un mayor gasto en sistemas antidrones.