Cargando, por favor espere...
Las apariencias engañan, afirma el refrán popular, y en buena medida tienen razón. Desde que inicia sus estudios elementales, el mexicano no es educado para razonar científicamente, y esto lo demuestra el hecho de que nuestro país se ubica entre los últimos países de la Organización para la Crecimiento y el Desarrollo Económico (OCDE), cuyos estudiantes del nivel básico tienen serias dificultades para resolver problemas matemáticos y para comprender lo que leen en su idioma natal. Por ello, el pensamiento crítico está lejos del alcance del pueblo en general y reservado a ciertos sectores educados e intelectualizados. Podríamos decir que la capacidad de razonamiento crítico y científico es un lujo, y que ésta es la causa por la que las clases trabajadoras resultan fácilmente manipulables por las clases sociales que detentan el poder.
Todo esto viene a cuento porque cuando hablamos de “honestidad valiente”, o de otras expresiones del mismo estilo, es lógico esperar que sea congruente lo dicho con la realidad. Es decir, que cuando una personalidad o entidad pública declara que es honesta, está en la obligación de promover de facto la conciencia crítica entre el pueblo para no quedarse solo en palabras. La aplicación de este criterio en la educación, por ejemplo, ya habría provocado un verdadero cambio en los métodos de enseñanzas de infantes mexicanos, quienes ya estarían aprendiendo a pensar, a criticar, a cuestionar y a contrastar lo que se dice con lo que sucede en la realidad. Pero el modelo educativo de la “Cuarta Transformación” (4T) dista muchísimo de ser la opción que México necesita para generar una conciencia crítica y revolucionaria.
En lugar de fortalecer la conciencia del pueblo mediante la educación crítica, el gobierno actual manipula e incurre en las mismas prácticas de las administraciones federales anteriores, con la diferencia de que ahora son reconocidas con cierto descaro y cinismo, como ha sucedido en algunas ocasiones, como fue el caso cuando el Presidente de la República confesó que tuvo que afectar a los más pobres de Tabasco al ordenar el desfogue de la presa hidráulica que inundó una región indígena de esa entidad.
La percepción es la forma con la que el cerebro interpreta la información que recibe mediante los sentidos para formar una impresión inconsciente o consciente (si se le puede aplicar discernimiento) de la realidad física. También es denominado proceso constructivo y es por él que organizamos las sensaciones y captamos conjuntos o formas dotadas de sentido[1]. En virtud de la imperfección de nuestros sentidos, lo que percibimos de la realidad puede estar –y, de hecho, lo está en varios casos– alejado de la realidad misma. Por poner un ejemplo: nuestro sentido de la vista, pese a su alta complejidad, que le permite distinguir colores y percibir objetos que se encuentran cerca, es imperfecto a la hora de captar aquellos sumamente lejanos o pequeños; lo es también si consideramos su capacidad de percibir cuerpos en movimiento. El ojo no es capaz de ver con nitidez el batir de las alas de un colibrí, por tanto, vemos una parte del fenómeno y nos hacemos una idea de él; sin embargo, por asociación, damos por hecho que podemos verlas por comparar su vuelo con el batir de las alas de un ave mayor como el pelícano. Más aún, si usamos la ciencia y, con una cámara que captura muchas imágenes, vemos el fenómeno con más claridad y distinguimos cada aleteo. Como puede advertirse, la imperfección de nuestros sentidos suele llevarnos a un entendimiento distorsionado de la realidad; para comprenderla, necesitamos la ciencia, la técnica y, por ende, el pensamiento crítico.
Por eso, como en el ejemplo anterior, hace falta usar la ciencia y la tecnología para romper el velo que separa la percepción de la realidad. Es necesario dudar de lo que se nos dice, para que no nos manipulen con palabras “bonitas” y para que descubramos las mentiras ocultas en las frases engañosas. La vacunación contra el Covid-19 nos ofrece un ejemplo a la mano sobre las mentiras que difunde ahora el gobierno de la 4T.
La administración federal ha lanzado, con bombo y platillo, su campaña de vacunación; pero el análisis detallado de tal información evidencia que los objetivos de esa tarea son magnificados con propósitos de manipulación y engaño. Veamos: para vacunar a todo México, se requieren 260 millones de dosis, pues somos 130 millones de mexicanos y se requieren dos dosis por persona. Amén del precio que hay que pagar por las vacunas y si hay o no dinero para pagarlas, pues no lo etiquetaron en el Presupuesto de Egresos para 2021, el engaño practicado por el gobierno se evidencia también en el uso truculento de las cifras de vacunas y de los presuntos beneficiarios. Recientemente, el gobierno anunció que llegaron 400 mil dosis y declaró que “se estarían suministrando de manera simultánea en todo el país”. Para el lector descuidado, esto parecería una gran hazaña; pero en los hechos, el número real de vacunados es de solo 200 mil, porque cada persona requiere dos dosis. O sea que los beneficiarios de esas vacunas equivalen a solo el 0.15 por ciento de la población, lo que resulta ser una verdadera burla para los mexicanos y un manejo tendencioso, con el que intentan engañar a la población que todo “va muy bien” y que la “aplicación simultánea” de esas 400 mil dosis –¿simultánea en tiempos diferentes?– alcanzará a más gente de la que realmente podrá ser vacunada.
Leamos esta otra declaración del gobierno: “También se encuentran trabajando con el fin de acelerar los procesos para la aprobación de la vacuna de AstraZeneca, de la cual 250 millones de dosis se van a envasar en México y a partir de este país se distribuirá a otros territorios de la región”. Esto significa que todavía no hay información precisa en torno a la aprobación de esa vacuna y que, por tanto, no está asegurada para toda la población. Se trata de un juego de palabras: “acelerar los procesos”, “aprobación de la vacuna”, “envasar en México”, “250 millones de dosis” y al final el pan con navaja: se distribuirá a otros territorios de la región; es decir, que esos 250 millones de vacunas no serán para México, que requerirá de 260 millones de dosis. Así las cosas.
Por todo esto llamo al pueblo de México a que adquiera conciencia crítica; que dude siempre de lo que difunde el gobierno y del discurso mañanero, pues se ha demostrado que el Presidente tiene doble moral y doble discurso. Por ejemplo, el gobierno afirma que no hay dinero para las medicinas de los niños con cáncer; pero sí tiene 89 millones de pesos para el estadio de béisbol donde el hermano del Presidente, Pío López Obrador –sí, el mismo que está involucrado en los videoescándalos– es manager de un equipo local. Confío en el instinto del pueblo y, más adelante, en su conciencia revolucionaria para saber distinguir entre quiénes somos sus amigos y quiénes son sus enemigos.
[1] Collins Discovery Encyclopedia. HarperCollins Publishers. 2005. Consultado el 20 de septiembre de 2015. The process by which an organism detects and interprets information from the external world by means of the sensory receptors.
Según una investigación del Instituto de Estudios sobre Desigualdad, los pobres en este sexenio han aumentado al menos 4 millones; mientras que sólo tres de cada 10 reciben los apoyos que tanto promociona AMLO.
La Sedena mantiene retenidos los contratos de adquisición de Pegasus a pesar de que el INAI le ordenó entregar los datos solicitados vía transparencia desde abril 2023.
La llamada “Cuarta Transformación” no ofrece nada. El gobierno lópezobradorista ha cumplido ya su primera mitad y ante sus resultados evidentes el pueblo debe estar consciente de que su suerte no cambiará, que fue víctima de un nuevo engaño.
El 31 de mayo, Mario Delgado, dirigente de Morena, denunció de traición a la patria a 223 diputados de oposición por haber votado en contra de la Reforma Eléctrica. Tal denuncia, jurídicamente hablando, difícilmente procedería.
Monreal señaló que la Cámara de Diputados desahogará la próxima semana los proyectos destinados a garantizar un aumento anual al salario mínimo por encima de la inflación .
El desastre es tan grande que requiere la creación de un plan estatal y federal de mediano y largo plazo, que incluya la construcción de obras hidráulicas.
Las víctimas exigen que no ocurra un nuevo accidente, como el de mayo pasado, donde murieron 26 personas y 99 resultaron lesionadas.
Los diputados locales demandaron que se inicien los procedimientos de investigación para determinar las responsabilidades y sanciones.
El presidente Andrés Manuel López Obrador negó recibir al gobernador de Michoacán Silvano Aureoles Conejo, quien solicitó audiencia. Justificó su negativa por “respeto a la investidura presidencial”.
A unos días de que inicien formalmente las campañas presidenciales, la corrupción será un reto para la siguiente administración, especialmente por el avance del crimen organizado en numerosas jurisdicciones del país.
El director de Cepropie, Erwin Sigfrid Frederick Neumaier y el vocero de la presidencia Jesús Ramírez, también son responsables por la misma conducta.
Con su propuesta, Morena no atiende las causas, sino solo ataca -y torpemente- los efectos, revelando una ignorancia total de la naturaleza y causas del problema, y así nada resolverá; más bien generará mayor encono social.
Él (AMLO) y su gobierno no son la causa única de las desgracias de los mexicanos, sino también sus efectos: el opio que, ante una cruda realidad, se hace necesario.
En cinco años de gobierno de la 4T la situación de la mujer en México ha empeorado; el Presidente ha incumplido su promesa de otorgar recursos para lograr la igualdad de género y, al contrario, ha reducido el presupuesto de los programas destinados a apoyarlas.
Morena, al carecer de ingresos fiscales suficientes (por no crearse problemas con los magnates) arrambló con todo, gastando lo que pudo para sostener su artificial sistema de despilfarro.
Escrito por Brasil Acosta Peña
Doctor en Economía por El Colegio de México, con estancia en investigación en la Universidad de Princeton. Fue catedrático en el CIDE.