A casi un mes de guerra, Estados Unidos (EE. UU.) no ha logrado derrocar al gobierno de Irán ni adueñarse de sus riquezas; tampoco ha podido tomar el control del golfo Pérsico y del estratégico estrecho de Ormuz.
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El mayor problema que enfrenta ahora el pueblo de México radica en que una junta de “notables” ejerce el poder, dice gobernar para los pobres, pero está en contra de éstos, porque en realidad representa los intereses de las clases poderosas. Además de esta mentira, los dirigentes del partido Morena se mantienen en el poder mediante el uso de otra estratagema: la entrega de dinero público mediante las famosas “tarjetas del bienestar”, cuyo objetivo real es la compra de votos hacia las elecciones para designar cargos públicos y posiciones de representación popular. El costo de esta manutención es demasiado alto, pues el gobierno morenista ya no atiende los problemas de salud, seguridad, vivienda, educación, vialidad y transporte público de los mexicanos, además de otros varios problemas sociales, que derivan de hacer más atenida y no productiva a la gente.
Es así como muchos ciudadanos sin educación y sin conciencia política no entienden que, en cada elección, ceden el poder a una clase política que vela por los intereses de los poderosos y no los del pueblo. El discurso a favor de los pobres es sólo eso: un discurso, como lo demuestra el hecho de que la pobreza de la gente no ha desaparecido, ha empeorado y únicamente ha cambiado la forma de medirla para que parezca que se ha reducido.
Pero la realidad es terca y golpea permanentemente el rostro de los morenistas, quienes cada vez se muestran más corruptos, descarados, más cínicos que los gobernantes anteriores y se prueba que no están del lado de los menesterosos, como declaran. Las inundaciones son la muestra más reciente: desbordamientos de ríos, deslaves y bloqueos carreteros que los huracanes han provocado en ciudades y poblaciones rurales de cinco entidades del país. Estos desastres exigen una acción pronta y efectiva del gobierno; pero hasta ahora no ha llegado y lo único a la vista son la negligencia y las declaraciones desafortunadas de las autoridades morenistas. Las quejas del pueblo chocan con la insensibilidad de los funcionarios de Morena, que ni siquiera se paran en las áreas siniestradas para no mancharse los zapatos.
El pueblo, como siempre, queda a su suerte. Cuando ahora se plantea lo del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), desaparecido por el anterior gobierno de Morena, se recuerda que el responsable en el gobierno de Enrique Peña Nieto lo usaba como “caja chica” y que cuando hubo un huracán, andaba en Miami. Pero lo que no muestran los morenistas, es que el entonces director del Fonden ha sido postulado como candidato de Morena y sus aliados al gobierno de Querétaro. ¿Dónde quedó la congruencia de los morenistas, si es que la han tenido alguna vez?
Por eso me llamó grandemente la atención una nota publicada en las redes sociales, que mostraba al pueblo de Veracruz organizarse sin ayuda del gobierno de Rocío Nahle para administrar y distribuir las donaciones de la sociedad civil entre las comunidades damnificadas. Me conmovió, asimismo, el testimonio de una señora que agradeció con sinceridad que un grupo de jóvenes de la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios Rafael Ramírez acudiera en ayuda de las comunidades afectadas por los siniestros naturales. Es conmovedor ver a los jóvenes removiendo el lodo, lo que no hacen las autoridades a pesar de ser su obligación; y disponen de los recursos destinados para el caso. La presidenta de México, Sheinbaum Pardo, declaró que ya no había Fonden, pero que había una bolsa con 19 mil millones de pesos. ¿Entonces por qué no llega la ayuda gubernamental a los pueblos afectados? ¿Por qué son jóvenes ajenos al gobierno los que acuden a apoyar a los damnificados? Esta incompetencia frente a un escenario tan catastrófico retrata al gobierno de Morena de pies a cabeza.
Resulta alentador, sin embargo, ver cómo los propios pobladores son capaces de organizar brigadas para resolver sus problemas y observar a jóvenes solidarios brindarles ayuda en obediencia a una obligación moral.
Este desastre aporta una gran lección: a este gobierno, al igual que a otros anteriores, no le preocupa el pueblo y, por ello, no atiende sus necesidades. Cuando es necesario salvar empresas privadas con prontitud “inyecta” fondos y todo tipo de apoyos; pero cuando se trata de salvar al pueblo, encuentra muchas excusas para no hacerlo; y a través del discurso intenta minimizar la tragedia.
Por todo lo arriba descrito, queda claro que cuando el pueblo piensa en sus intereses y no en los de unos cuantos o en los de la clase política, sí puede gobernar, sí puede organizarse y hacerse cargo de la distribución de los recursos del país con disciplina y honestidad. Por ello, hace falta que el pueblo se levante, despierte, se organice, luche y se haga del poder político para dirigir los destinos de este país, pensando en sus intereses y en corregir los grandes males que lo afectan. ¿Puede el pueblo gobernar? Sí, sólo que debe abrir los ojos, organizarse y luchar para alcanzarlo. Por eso, Antorcha se convierte en esa alternativa social. Por eso hago un llamado al pueblo de México a unirse y organizarse en el Movimiento Antorchista y a reconocer en esta organización la única y real alternativa para vivir mejor y hacer de México una patria más justa y solidaria para las clases trabajadoras.
A casi un mes de guerra, Estados Unidos (EE. UU.) no ha logrado derrocar al gobierno de Irán ni adueñarse de sus riquezas; tampoco ha podido tomar el control del golfo Pérsico y del estratégico estrecho de Ormuz.
Aunque en nuestro país y en el mundo la historia sigue y hay graves problemas, ante los acontecimientos en el Medio Oriente que pueden decidir el destino de la humanidad entera es muy difícil mirar hacia otra parte y hacer comentarios.
Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana” Engels.
Para entender qué quiere China en el mundo no basta conocer su política exterior, pues ésta se amolda a las coyunturas del sistema internacional conforme éstas cambian. Es necesario conocer la Gran Estrategia del país.
Va a iniciar la quinta semana de ataques de Estados Unidos (EE. UU.) y su socio Israel a la República Islámica de Irán y el conflicto está empedernido.
El pueblo de Quicayán, perteneciente al municipio de Tecomatlán, es un enclave pequeño en los márgenes de los ríos Acateco y Mixteco.
En este momento no suena exagerado decir que en el curso de su historia la humanidad presencia una ruptura estructural que desde hace al menos cinco décadas se anunciaba.
La economía mexicana no crece. O más exactamente, “crece” de manera insignificante y preocupante.
En su obra Dialéctica de lo concreto, Karel Kosík revela que el mundo puede construirse a partir del pensamiento común, la práctica utilitaria y la “fijidez” de las formas.
Las guerras no sólo se libran con misiles o tanques; también se libran en el plano económico y a costa del bolsillo de los más pobres del mundo.
La ideología dominante promueve la falsa creencia de que las guerras obedecen a causas subjetivas: ideológicas, religiosas o a desarreglos mentales de sus promotores.
“La espantosa guerra actual (sería) sólo el anuncio de nuevos conflictos internacionales todavía más mortíferos y (conduciría) en todos los países a nuevos triunfos de los señores de la espada, de la tierra y del capital”.
La XXII Espartaqueada Deportiva Nacional, celebrada en Tecomatlán, Puebla, no ha sido una simple competencia atlética de alto rendimiento, sino un auténtico derroche de energía, buena disposición, espíritu competitivo, euforia y convocatoria de las juventudes antorchistas.
Recientemente fue aprobada una iniciativa que modifica el Artículo 123 constitucional, relacionado con los derechos laborales, impulsada por el gobierno en turno con el respaldo de representantes sindicales, patronales y de grupos de la sociedad, según reportes periodísticos.
Entre los numerosos textos del siglo XIX que seconcibieron como instrumentos para la emancipación del proletariado, ninguno alcanzó un grado de legitimidad comparable al de la obra de Karl Marx.
Alza de fertilizantes dispara precio internacional de alimentos
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“Irán no es un país que se rinda ante amenazas”, Abolfazl Pasandideh
Tren Maya, devorador de raíces
Escrito por Brasil Acosta Peña
Doctor en Economía por El Colegio de México, con estancia en investigación en la Universidad de Princeton. Fue catedrático en el CIDE.