El encuentro reunirá música, danza y poesía el 30 de agosto en la Plaza de la Danza; el Movimiento Antorchista anuncia que también será una jornada de protesta contra la pobreza, la desigualdad y la persecución de activistas.
Cargando, por favor espere...
Ocurre una paradoja en la vida pública de la sociedad moderna capitalista: las personas se tornan cada vez más individualistas, su cosmovisión parte de la idea de que lo valioso es el éxito personal, mezquino, a costa incluso del interés colectivo (incluido el familiar), hombres-islas que envidian y se hermetizan en sus metas y repelen identificarse con el interés social, colectivo, no sólo el de otros, sino el de su propia comunidad, país; no obstante, su vida personal no debe mantenerse aislada, sus relaciones con el colectivo consisten en hacer público lo que antes era privado: reuniones, compañía, relaciones, amistades, sentimientos, confesiones, aversiones, opiniones, oraciones, etcétera, ésa es la razón de ser de las redes sociales; pero no se reduce a la mera declaración escrita, sino a lo más importante: publicar la imagen y el video, dejar la evidencia gráfica. Y aquí viene lo propiamente característico de nuestra época: la apariencia; es decir, aparentar es evadir lo auténtico, jugar con la verdad, ya sea “filtrando” o embelleciendo la realidad, o bien, obstinándose a ultranza en lo superficial. Entonces, estamos ante un ser humano aislado pero que implora la atención colectiva y pretende afanosamente la aprobación de los otros para destacarse del resto.
Este modo de ver la vida es, desde luego, herencia educativa de las convicciones burguesas: consumir obsesivamente. “Compro y presumo, consumo y lo ostento”; ¿para qué? para que los demás vean mi supuesta superioridad; esa envidia es benéfica para el que vende, para las empresas que producen aquellas mercancías; la presunción entre los individuos es una política de mercadeo efectiva: “si aquél lo tiene, yo también lo necesito y será mejor”. Somos promotores inconscientes de los intereses de los dueños del mercado, al promocionar sus mercancías. Y así, sin darnos cuenta, idolatramos al que posee, al que consume con despilfarro lo caro y lo engañosamente escaso, aunque, a veces, no sean más que caricaturas del verdadero burgués, del dueño de grandes consorcios y monopolios que desean imitar.
Para eso sirve una celebridad. Ídolo, le llaman, porque es motivo de admiración, no sólo por su “talento”, sino por su estilo de vida (consumo). Cuando enclaustran a estas marionetas afamadas en una casa atiborrada de cámaras para simular que tenemos acceso a su comportamiento privado, los actores son conscientes del show: no hay naturalidad posible. La dinámica: se relacionan, hacen equipos, “amigos”, pero el premio es para uno solo. Entonces, hacen un ensayo de lo que es la vida social en el capitalismo: sus relaciones falsas de amistad y su trabajo en equipo son cálculos de su fin económico; buscan congraciarse y cautivar tramposamente al público que los vota, usan a los otros competidores y usan al público que los aclama; porque la ganancia lo es todo, todo se supedita a él, hasta los lloriqueos “espontáneos”. Las marcas patrocinan porque saben que la gente imita hábitos de consumo, pero no sabemos si realmente los consumen. La apariencia no exige autenticidad. Son personajes vacíos, huecos, sin contenido, la superficialidad no les exige nada más que lo que se muestra en lo inmediato. Por eso cuando conversan reproducen los prejuicios, ideas, concepciones que les imbuyó el sistema capitalista: machistas, racistas, egoístas, homofóbicas, pretenciosas, etc. Esto ya lo sabemos de sobra, así siempre ha sido en lo que concierne al contenido del entretenimiento de masas.
Nota bene: los consumidores no pueden ser culpables en una primera instancia, es una condición determinante por omnipresente. De ahí que nadie pueda sorprenderse por el incremento estrepitoso de audiencia para estos contenidos; pues, los poseedores de la alta cultura, por su posición económica o por sus condiciones educativas, nunca se han propuesto en serio, generar colectivamente alternativas culturales para elevar desinteresadamente o enriquecer las apreciaciones culturales de la masa, ya sea facilitando su talento al servicio de los ignaros o instruyéndolos.
Tarea difícil indudablemente, porque el competidor es monstruosamente corporativo y tiene el respaldo de los aparatos ideológicos del Estado, incluso el conducido por el reformismo tibio del obradorato, para el caso de México. Debemos aceptar que los cambios sustanciales en los gustos culturales de las masas suceden cuando el Estado garantiza una calidad educativa verdaderamente masiva, ésa es la base que sostiene todo. Y para que un Estado tenga esa verdadera convicción de educar para liberar, no con cambios burdamente superficiales, sino con una inversión cuantiosa y efectiva, debe ser gobernado por la clase de los trabajadores, pero estructurada, orientada y coordinada políticamente. Sin esto, las pantallas seguirán reproduciendo superficialidades, devorando impunemente inteligencias en el terrible juego de la feria de las vanidades.
El encuentro reunirá música, danza y poesía el 30 de agosto en la Plaza de la Danza; el Movimiento Antorchista anuncia que también será una jornada de protesta contra la pobreza, la desigualdad y la persecución de activistas.
Para el futuro autor de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, los ensayos y relatos cortos de Anatole France aportaron una doble revelación que siempre estaría presente en su vida literaria.
La vida del poeta y periodista peruano Gustavo Valcárcel Velasco está ligada indisolublemente a las luchas libertarias de los pueblos latinoamericanos en la segunda mitad del Siglo XX.
El estadista que puso a Cuba en el mapa por enfrentar al imperio, tejió una red global de políticos, científicos, intelectuales y combatientes.
Decidida a descender a los infiernos para expandir su poder, Inanna se dispone al viaje ataviándose con los atributos de su divinidad.
Para llegar a Tapijulapa hay que viajar alrededor de hora y media rumbo a Tacotalpa, municipio colindante con el estado de Chiapas.
Ambas ceremonias se realizaron en el majestuoso Teatro “Aquiles Córdova Morán” y fueron una muestra de trabajo, disciplina, entrega, cultura y fortalecimiento de la conciencia social.
El IX Festival de Teatro "Víctor Puebla" reunió cuatro puestas en escena en el Teatro de la Ciudad para reconocer el legado del actor y dramaturgo poblano a 19 años de su fallecimiento.
La gramática también castiga; o de cómo la falta de verbos cambió la nacionalidad de un poeta mexicano, sería un título apropiado para la decimonónica anécdota literaria que hoy nos ocupa.
A menudo se considera a Las Instrucciones de Shuruppak como el libro más antiguo de que se tenga noticia.
La prosa de Álvaro Mutis tiene tanto de poética como su poesía roza la narración.
Entre cada presentación, el público, cubierto en un murmullo de emoción, se sentía parte de algo más grande que un simple espectáculo.
En esta magnífica jornada artística se mostraron destacados grupos dancísticos y musicales procedentes de Colombia, Panamá y Eslovaquia, así como el prestigiado Ballet Nacional de Danza y de Música del Movimiento Antorchista Nacional.
Su primera novela fue La cabeza en las nubes (1989).
El mundo moderno, con todos sus adelantos, sigue siendo tributario de Sumeria.
SEMARNAT autoriza exportación de 20 jaguares a la India en menos de siete meses
Estos son los cinco perfiles que Morena ha designado (hasta hora) rumbo a las gubernaturas de 2027
Lanzan en México Red Latinoamericana por Palestina: impulsan boicot contra Israel
Buscan modificar IEPS a bebidas alcohólicas para 2027
Música, danza y protesta: Oaxaca alista Festival por la Unidad de los Pueblos
Organizaciones rechazan fracking en Nuevo León por crisis hídrica y sismos
Escrito por Marco Aquiáhuatl
Licenciado en Historia por la Universidad de Tlaxcala y Licenciado en Filosofía y Letras por la UNAM.