Cargando, por favor espere...

Entrevista
“La 4T miente sobre cifras de pobreza”: Julio Boltvinik
Durante décadas, Boltvinik ha desmenuzado las entrañas de la pobreza mexicana con un rigor que hoy orienta contra el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.


Ante la polémica en torno a las cifras sobre la reducción de la pobreza en México presentadas recientemente por el gobierno de Claudia Sheinbaum, y que contemplan el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), una voz incomoda al gobierno de la “Cuarta Transformación” (4T) y desmonta los alegres datos: se trata de Julio Boltvinik, investigador de El Colegio de México quien, con una metodología mucho más rigurosa, sostiene que la pobreza en México se mantiene elevada y, durante el sexenio pasado, apenas un millón y medio de mexicanos dejaron de ser pobres.

Durante décadasBoltvinik ha desmenuzado las entrañas de la pobreza mexicana con un rigor que hoy orienta contra el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Sus palabras, cargadas de datos y urgencia, desmontan el discurso oficial sobre la supuesta reducción de la pobreza. En primera instancia explica que, mediante una farsa metodológica, el gobierno actual oculta los datos reales de la pobreza.

Entrevistado por Jesús Anaya, de Canal 6, el economista e investigador denunció que los datos oficiales difundidos por el Inegi minimizan la pobreza; y aseguró que ésta alcanza al 74 por ciento de la población. Evidenció las grietas éticas de los indicadores oficiales de pobreza, explicó la forma en que se desarrolló este método y cómo los gobiernos de los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y de Morena lo han utilizado para conservar el poder. “Hay que distinguir la pobreza real de la pobreza medida por los humanos políticamente motivados”, precisa Boltvinik.

El autor del libro De la pobreza al florecimiento humano (2024) señaló que el gobierno ha reemplazado al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) con una institución, el Inegi, que “cocina datos” mediante entrevistas repetidas hasta obtener respuestas favorables.

Durante la conversación, reveló la forma en que los datos oficiales se moldean a conveniencia política y reivindicó la necesidad de una visión ética en la medición de la pobreza.

Jesús Anaya (A): ¿son reales los datos que nos presenta ahora el Inegi? 

Julio Boltvinik (JB): Lo sintetizo con una frase: las mediciones de la pobreza que hacía el Coneval eran un cuento de hadas para niños. Y ya dimos un paso adelante, ahora son un cuento de hadas para niños tontos, porque ni los niños normales se tragan el cuento de hadas que nos quieren endilgar; es una mentira gigantesca.

A: ¿Cómo llegamos a esta situación? 

JB: Esto viene desde 2010. El secretario de desarrollo social, Heriberto Félix Guerra, se reunió con el Coneval, les golpeó la mesa y les dijo: “el método que deben sacar tiene que dar, como resultado, menos del 50 por ciento de la pobreza en México”. Mis colegas, todos ellos investigadores destacados en la medición de la pobreza, lo obedecieron y sacaron un método con muchas trampas, muy malo; éste les resultó en 45.2 por ciento de pobreza en 2010.

Yo andaba en 80 por ciento en esos años. Una de las cosas que he hecho siempre en el Método de Medición Integrada de la Pobreza (MMIP) es corregir los datos de ingreso del Inegi para que coincidan con lo que las cuentas nacionales del propio Inegi dicen que son los ingresos de los hogares.

Aunque el método es multidimensional, el Coneval fijó una línea de pobreza muy baja; también fijó criterios sobre vivienda, educación, etcétera, muy bajos. Ya con eso hubiera dado una pobreza relativamente baja. Pero exigió que sólo los que están en la intersección de los conjuntos, es decir, que cumplen las dos condiciones de estar debajo de la línea de pobreza y de tener una o más carencias sociales, se llamen pobres. A los que tienen ingresos por debajo, pero no tienen ninguna carencia, les llama vulnerables por ingresos. A los que tienen alguna carencia, pero están por arriba de la línea de pobreza, les llama vulnerables por carencias sociales. A ese grupo enorme de los que son los vulnerables, no lo considera pobre.

A: ¿Esto siguió con Peña Nieto? 

JB: La encuesta de 2016 era la última que iba a conocer sus resultados antes de las elecciones de 2018. Entonces, Julio Santaella quería regalarle la Presidencia de nuevo al PRI y, para eso, era necesario que no subiera la pobreza y bajara lo más que se pudiera; entonces inventó que los datos que captaba la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) eran muy malos en la parte de abajo, entre la gente del 50 por ciento más pobre; entonces lo que empezó a hacer es segundas y terceras visitas a los hogares que habían declarado ingresos muy bajos. Y hasta que lograban que declararan ingresos más altos, ya hacían el cambio. Si se quedaban igual, pues los dejaban igual. Si decían que habían tenido ingresos más bajos de lo que habían constatado la primera vez, no les hacían caso. Entonces, esto automáticamente subió los ingresos de los hogares, sobre todo del 50 por ciento más pobre.

Entonces, el Coneval que todavía estaba separado, dijo: “no papacito, esto no te lo acepto, a mí me haces las cosas bien, comparables con los años anteriores”. Para no hacer la historia larga, se pusieron de acuerdo, el Inegi hizo un modelo estadístico para corregir los datos que había publicado, dizque para hacerlos comparables con los datos anteriores; y ése es el cálculo que hizo el Coneval en 2016. De todas maneras, bajó la pobreza, pero no tanto como hubiera querido Santaella.

Desde entonces entramos en un mundo de ocultamiento: ya nadie sabe exactamente qué siguió haciendo el Coneval, qué siguió haciendo el Inegi. Hay que distinguir la pobreza real de la pobreza medida por los humanos políticamente motivados.

Sabemos, y ahora lo confirmamos en 2024 de una manera tajante por los resultados, que el Inegi sigue haciendo la segunda y la tercera y hasta la cuarta visita cuando es necesario para subir los ingresos a los hogares y por tanto bajar la pobreza.

A: Para salir de ese cuento de hadas, vamos a los datos. El Inegi difundió que se redujo la pobreza a 29.4 por ciento de 2018 a 2024. Usted plantea 6.6 por ciento de reducción. ¿Puede explicar por qué esta diferencia?

JB: Bueno, son muchas las razones: la primera es que sí mido pobreza. El Coneval y ahora el Inegi inventan minimizando la pobreza. En 2024 aplicaron este método… vámonos con los resultados.

Los resultados oficiales dados por el Inegi partieron en 2018 con 41.9 por ciento de la población en pobreza y evolucionaron tantito hacia arriba en la pandemia; y luego hacia abajo rápido; y terminaron en 2024 en 29.6 por ciento. Sustancialmente menos de la tercera parte de los mexicanos somos pobres; esto merece un festejo permanente, querido Jesús, (risas). Ya somos un país como los europeos, con esos niveles de pobreza, ¿no? 

La baja porcentual en el sexenio es de 29.4 por ciento, le mochamos casi 30 por ciento a la pobreza que había para llegar a esto. En un sexenio donde hubo una pandemia que mantuvo cerradas muchas actividades económicas durante casi un año y, además, un sexenio sin crecimiento económico, lograr reducir la pobreza en 30 por ciento, verdaderamente es un milagro.

A: Para acabar pronto, ¿son datos irreales? 

JB: Sí, es el cuento de hadas total. Esto significa que cada año baja 4.9 por ciento la pobreza sin crecimiento económico.

La baja sexenal es 6.6 por ciento (con el método del MMIP) casi cinco veces menos. La diferencia es ridícula y el dato anual es 1.1 por ciento de baja (del MMIP) contra 4.9 por ciento, así de ridículo es el cuento de hadas.

A: El Inegi dice que hay 13.4 millones de pobres menos que en 2018, pero usted ha señalado que el dato absoluto ronda el millón 400. Con el cuadro que presentó en su columna Economía moral se ilustra que no hay seis por ciento de pobreza en 2024, como afirma el Inegi, sino 64 por ciento, según el método que usted ha desarrollado. ¿Los gobiernos de Morena tratan de convencernos de que se está reduciendo la pobreza con tal de mantener el poder, como lo hicieron el PAN y el PRI? 

JB: Totalmente cierto, no solamente el PRI; la 4T hizo exactamente lo mismo y la prueba es 2024. Graciela Márquez, la presidenta del Inegi, ahora ya tiene las dos funciones: levantar la encuesta y medir la pobreza; es exprofesora del Colegio de México, del Centro de Estudios Históricos. Ella no es economista, es historiadora de la economía. Así como muy buena y muy experta en estadísticas sociales no era. No la eligieron por eso, la eligieron porque sabían que iba a ser leal a la 4T.

Lo primero que debería hacer la señora Márquez es renunciar, porque no es posible que se gasten miles de millones de pesos (mdp) en hacer esa encuesta; se gasta mucho dinero y resulta que tenemos una encuesta de ingresos y gastos mala.

El total de hogares mexicanos tiene ingresos trimestrales por tres mil mdp y gastan solamente mil 800 millones; o sea, ahorran 38.7 por ciento de su ingreso; si ahorráramos 39 por ciento de nuestro ingreso, estaríamos mejor que China.

China es el país que ha crecido más rápido en el mundo desde hace 30 años porque tiene un coeficiente de ahorro e inversión. Tradicionalmente en México, el ahorro ha dado por el 20 por ciento y aquí lo duplicaron; entonces creceríamos al siete, ocho, nueve, o 10 por ciento anual y no es así. Este ahorro es falso porque se corrigió el aspecto del ingreso.

A: El 74 por ciento de los mexicanos vive en pobreza; ¿qué carencias tiene, qué problemas y retos enfrenta? 

JB: Cerca de la mitad de los pobres son pobres extremos y la otra mitad vive en pobreza moderada. Cuando hay pobres extremos en el MMIP, en mi método, significa que tienen muy bajos ingresos, que no tienen tiempo libre, que es una dimensión que no consideran los otros métodos y que tienen varias necesidades básicas insatisfechas: vivienda inadecuada, falta de acceso a seguridad social y a salud, falta de agua entubada o falta de sistema de drenaje y niveles educativos muy bajos; o sea son los pobres extremos multicarenciados.

A: Con su método, ¿cuántos millones calculamos en esta situación? 

JB: Son más de 100 millones. Hay alrededor de 100 millones de personas que viven en pobreza, póngale la mitad en pobreza extrema y la otra mitad en pobreza moderada; todos viven con algún tipo de carencia, una vida indigna espantosa, con trabajo infantil, pues ve uno cómo van las madres en las calles y llevan a los chiquillos para que pidan limosna o vendan chicles.

A: ¿Por qué incluye el tiempo libre como una necesidad en su método y la necesidad de que también lo incluya el Inegi? 

JB: Como método de medición de la pobreza, incluía pobreza de tiempo libre; pero no lo aceptaron ni los panistas ni los priistas; y entonces, aparte de la ley, no quedó en el listado de los rubros considerados. A mí me gusta ver el tiempo como un recurso, el tiempo es igual que el ingreso: es un recurso; son los dos recursos básicos con los que vivimos. Por el ingreso adquirimos los bienes, con éste pagamos de una u otra manera la casa donde habitamos; y el tiempo es el que usamos para dormir, descansar y alimentarnos, y todo lo demás.

Vivir es disponer de tiempo libre. Quien sólo trabaja y duerme vive en una pobreza humana espantosa. Necesita uno tiempo para convivir con los hijos, con la esposa, para disfrutar la comida con tiempo, muchos necesitan tiempo extra para seguir estudiando.

A: ¿Qué se necesita para hacer un efectivo combate a la pobreza? 

JB: Bueno, las cosas que no hizo AMLO y algunas que sí habían hecho el gobierno priista y panista anterior, es la focalización de las transferencias monetarias a los pobres. AMLO cerró Prospera, que solamente les daba dinero a los hogares considerados pobres por ellos, con muchas fallas; pero lo que se ha visto con los datos agregados y que se han analizado, y lo ha hecho muy bien Máximo Jaramillo, experto en números, es ver qué tan distributivas son las transferencias monetarias, eran muy distributivas cuando estaban focalizadas a la pobreza. Lo que hemos estudiado es que los hogares más pobres no son los hogares donde viven los viejos: los hogares más pobres son donde viven los menores.

En un matrimonio que tiene tres hijos, de dos, tres, cuatro, cinco años… la mamá no puede salir a trabajar porque la carga doméstica es impresionante. Entonces cuando uno ve los datos y analiza la estructura demográfica de los hogares más pobres, ve que son esos hogares jóvenes con niños pequeños. Y cuando busca uno dónde están los viejitos, pues ve uno que viven con los hijos.

El viejito de 70 años vive con su hijo o hija de 50, que está trabajando, que trabaja él y trabaja ella, y les da un espacio, a lo mejor no los tratan muy bien; pero ésos no son los hogares más pobres del país. Y ahí está concentrado el gasto; y esto que se sigue replicando con Claudia Sheinbaum. Desde luego, perdón, sí, doy por hecho que afirmar AMLO es decir AMLO y anexas, porque están repitiendo todo. Los gobiernos de la 4T, para decirlo con propiedad, han hecho eso mismo. Entonces, ése es uno de los elementos que hay que hacer.

Lo que hizo muy bien AMLO, y eso explica que no haya subido la pobreza, a pesar del lento crecimiento económico, fue la política salarial. La política de salarios mínimos explica los poquitos puntos de baja en la pobreza que registra mi método. Esos 6.6 puntos en el sexenio, un punto anual, se explican sobre todo porque los hogares tienen ingresos ahora más altos gracias a esa política salarial.

La gente cree que es por los programas sociales. No, porque, como acabo de explicar, ya no eran pobres. Antes de que la viejita se le muriera, y el viejito se tuviera que ir a vivir con sus hijos, los hijos no eran pobres, ya no eran pobres. Entonces se necesita una política; y en lo social, se necesita una política social, la de verdad, como los Estados de bienestar europeos, como Dinamarca, hablando en serio, no mofándose como hace AMLO y lo sigue haciendo Claudia. Es decir, con servicios completos de salud garantizados para toda la población. 


Escrito por Jesús Anaya

Periodista. Reportero sobre política, seguridad y derechos humanos.


Notas relacionadas

Prestigiados analistas e investigadores de universidades, institutos y asociaciones civiles opinan que los avances de la lucha contra la pobreza en México no son para celebrar.

Con la reforma electoral que pronto se aprobará en el Congreso de la Unión, el poder se concentrará aún más si el gobierno de la “Cuarta Transformación” (4T) todavía no lo hubiera concentrado al máximo.

Pero cabe preguntar: ¿cómo salieron de la pobreza 13 millones de mexicanos si la política económica del sexenio anterior fue por demás desastrosa?

El diputado Sergio Gutiérrez Luna y su esposa, la legisladora Diana Karina Barreras, son la confirmación de que el relato de la austeridad dejó de operar dentro de Morena.

Riesgos en T-MEC: eliminación del IFT y Cofece pone en duda el cumplimiento del tratado, lo que también motivó la salida de AT&T.

Entre la noche del 12 y la madrugada del 13 de junio, el sionista Estado de Israel, respaldado por su aliado imperialista, Estados Unidos (EE. UU.), lanzó un ataque bélico contra Irán, comenzando así la llamada “Guerra de 12 días”.

El salario de Andrés López Beltrán, como el de todos los dirigentes de partidos políticos, proviene del erario.

La planta que producía moscas estériles operó hasta 2018; durante varias décadas, y gracias a su funcionamiento, el sureste mexicano se había librado del gusano barrenador, una plaga que causa estragos en la ganadería, afecta a humanos y a animales domésticos.

Cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) juró que no endeudaría al país, millones de mexicanos le creyeron. Pero en seis años, la deuda aumentó en 3.2 billones de pesos, cifra inimaginable para la mayoría de los trabajadores de este país.

El Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) fue conformado por el gobierno morenista para contener el aumento de precios en productos básicos y proteger a los consumidores mexicanos.

Quienes criticamos la reforma judicial desde su presentación sabíamos que las reglas para elegir al nuevo Poder Judicial por voto popular estaban hechas para permitir que sólo el partido en el poder, sus aliados y grupos de poder económico, eligieran a los ganadores.

La red criminal operaba en Querétaro, Hidalgo, Estado de México y Ciudad de México, las tres últimas bajo la administración de gobernadores del partido de Morena.

La “Cuarta Transformación” (4T) borró a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en Chimalhuacán.

Los líderes magisteriales amenazaron con la movilización de más docentes para reforzar su huelga.

El Estado mexicano presume la igualdad de derechos entre los individuos.